1. La Revolución Gloriosa de 1868
Los últimos años del reinado de Isabel II estuvieron marcados por la corrupción, la inestabilidad y la crisis económica, lo que condujo a una serie de protestas y motines, como la Noche de San Daniel (1865) o el pronunciamiento del general Prim (1866). Estos eventos culminaron con la firma del Pacto de Ostende (1866), donde progresistas y demócratas acordaron derrocar a Isabel II y establecer un sistema democrático.