Evolución del Pensamiento Filosófico: Desde la Grecia Antigua hasta la Escolástica

Orígenes del Pensamiento Filosófico: El Paso del Mito al Logos

Los orígenes del pensamiento filosófico se remontan a la Grecia arcaica (siglo VI a. C.). El surgimiento de la filosofía estuvo íntimamente relacionado con la situación de la época, en la que el contacto con otras civilizaciones y la existencia de una conciencia ciudadana impulsaron y fomentaron el pensamiento racional.

El paso del mito al logos representa la aparición del pensamiento filosófico en un momento histórico en el que se sustituye una concepción mitológica de la realidad por otra de tipo racional, centrada en la reflexión sobre la naturaleza. El problema del cambio es la cuestión fundamental que se plantean los primeros filósofos presocráticos, denominados “físicos”, puesto que investigan la physis (naturaleza) y sus características. Para ello, buscan un principio fijo e inmutable (arjé) desde el cual enfrentarse al cambio constante de la naturaleza y poder comprenderla.

Los Primeros Filósofos y la Búsqueda del Arjé

  • Tales de Mileto: Defendía que el arjé era el agua, pues todos los seres vivos la necesitan para subsistir.
  • Anaxímenes: Opinaba que el principio era el aire, elemento relacionado con el alma.
  • Parménides: Niega la realidad del cambio, exponiendo dos vías de conocimiento: la vía de la opinión y la vía de la razón. Otorga una importancia capital al Ser, del cual afirma que es uno, inmutable, todo, inmóvil y eterno.
  • Heráclito: En clara oposición a Parménides, afirma que todo es devenir y sostiene que el arjé es el fuego.
  • Los Pluralistas: Defendieron que el arjé no era un solo elemento, sino que se correspondía con varios principios.

El Giro Antropológico: Sofistas y Sócrates

Posteriormente, se produce un giro antropológico que inicia una nueva etapa del pensamiento griego. Aparecen Los Sofistas, maestros considerados grandes divulgadores del conocimiento, como Protágoras, quien defiende el relativismo y el escepticismo.

Frente a los sofistas, Sócrates defiende la búsqueda de la verdad absoluta y el intelectualismo moral. Argumentaba que el conocimiento reside en el interior de cada individuo y que, mediante el método de la ironía y la mayéutica, se puede alcanzar la verdad.

El Esplendor de la Filosofía Griega: Platón y Aristóteles

Platón: El Idealismo y la Teoría de las Ideas

Platón, discípulo de Sócrates, situó como eje central de su filosofía la búsqueda del mejor sistema político, motivado por su desencanto ante los regímenes de su tiempo. Buscó principios sólidos e inmutables para comprender la realidad subyacente al cambio. Su solución, la Teoría de las Ideas, consistió en dividir la realidad en dos ámbitos:

  1. Mundo de las Ideas: Las auténticas realidades, eternas e inmutables.
  2. Mundo Sensible: El de las cosas particulares que participan de las ideas del mundo inteligible.

Este dualismo también impregnó su antropología y su teoría del conocimiento. Sostiene que el Estado ideal será aquel en el que los gobernantes hayan accedido al auténtico conocimiento.

Aristóteles: Realismo y Teoría Hilemórfica

Aristóteles, por el contrario, rechazó la tesis platónica de que las ideas existen de forma separada a las cosas; para él, las esencias deben estar en los objetos mismos. Mediante el concepto de sustancia, desarrolló su teoría hilemórfica: una visión de la realidad donde las cosas son un compuesto indivisible de materia y forma.

Aristóteles resuelve el problema del cambio distinguiendo entre varios modos de ser y entre los conceptos de sustancia y accidente. Su antropología se aleja de Platón al rechazar la inmortalidad del alma. En su ética, aunque coincide con Sócrates y Platón, otorga una importancia fundamental a los hábitos y a la voluntad en la práctica de las virtudes. En política, defendió que el Estado ideal debe ser aquel que mejor se adapte a una cultura determinada.

La Filosofía Helenística

Tras la muerte de Aristóteles, surge la filosofía helenística. Se trata de escuelas que buscan una filosofía práctica como fundamento para alcanzar una vida feliz (ataraxia).

La Escolástica de Santo Tomás de Aquino

La Relación entre Razón y Fe

Santo Tomás de Aquino sostiene que la filosofía y la teología son disciplinas separadas, con objetos, métodos y criterios distintos. Asegura que cada una es autónoma en su ámbito. El filósofo se limita a lo demostrable por la razón, mientras que el teólogo se basa en la autoridad divina y la revelación.

Esta perspectiva supuso un cambio significativo, pues hasta el siglo XIII se creía que la razón necesitaba la «iluminación» de la fe, siendo considerada ancilla theologiae (esclava de la teología). A pesar de la distinción, Tomás de Aquino busca conciliar ambas: cuando coinciden en sus temas, debe existir armonía. Se opuso a la teoría de la doble verdad (atribuida erróneamente a Averroes por el averroísmo latino), que sostenía que razón y fe podían contradecirse.

Complementariedad entre Razón y Fe

Según Santo Tomás, la razón contribuye a la fe:

  • Demostrando los preámbulos de fe (verdades accesibles a la razón).
  • Ilustrando verdades de fe comprensibles.
  • Demostrando que los misterios de fe no son contrarios a la razón.

A su vez, la fe ayuda a la razón anticipando soluciones, confirmando descubrimientos con autoridad divina y actuando como un criterio extrínseco de verdad.

Las Cinco Vías de la Existencia de Dios

Santo Tomás aborda la demostración de la existencia de Dios a través de cinco vías racionales basadas en la experiencia sensible:

  1. Vía del movimiento: Todo movimiento tiene una causa externa; debe existir un Primer Motor Inmóvil.
  2. Vía de la causalidad eficiente: Toda causa está causada; es necesaria una Primera Causa Eficiente.
  3. Vía de la contingencia: Los seres contingentes requieren un Ser Necesario para existir.
  4. Vía de los grados de perfección: La existencia de grados de perfección postula un Ser Supremamente Perfecto.
  5. Vía del orden cósmico: La finalidad y orden en la naturaleza apuntan a una Inteligencia Ordenadora.

Estas vías concluyen que Dios es la causa última necesaria. Aunque la razón puede conocer la existencia de Dios, el conocimiento sobre su esencia permanece limitado y oscuro debido a la finitud de la inteligencia humana frente a la infinitud divina.