Las Vanguardias: Tendencias y Características

LAS VANGUARDIAS: TENDENCIAS Y CARACTERÍSTICAS. RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA.

LAS VANGUARDIAS: DEFINICIÓN Y RASGOS COMUNES.

El nombre de literatura de vanguardias fue acuñado durante la Primera Guerra Mundial (1914- 1918) para designar a una serie de inquietudes artísticas que se sitúan en la avanzadilla cultural del momento. El vanguardismo no fue un movimiento unitario, sino que estuvo formado por un enorme número de movimientos, cada uno de ellos con peculiaridades, intenciones y técnicas propias. Lo que tuvieron en común fue el deseo de crear un arte radicalmente nuevo y que rompiese definitivamente con el Realismo. Aunque hemos dicho que las vanguardias no fueron unitarias, si es cierto que podemos aislar algunas características generales y comunes a gran número de autores:

  1. Internacionalismo. Frente al nacionalismo de la literatura anterior, preocupada por la problemática social de los países concretos, los artistas de vanguardia se consideraron ciudadanos del mundo y preocupados por cuestiones universales más que particulares.
  2. Antitradicionalismo. Desprecian todo lo heredado de períodos anteriores, tanto en lo referente a temas como a formas de expresión. Se levantan contra lo anterior, incluso contra el movimiento de vanguardia que les antecedió. Renuncian por principio a toda ilusión de realidad. Intentarán expresar su visión de la vida mediante la deliberada deformación de los objetos naturales. Buscan la originalidad, la individualidad, la diferencia, la novedad. Abren caminos nuevos, de ahí el término vanguardia.
  3. Es un arte intelectual que suele despreciar las emociones. Esto provoca que sea un arte minoritario dirigido solamente a aquellos que puedan comprenderlo.
  4. Es un arte fundamentalmente feo, el primero en acentuar de forma general lo grotesco de nuestra cultura occidental.
  5. Busca la espontaneidad, frente al trabajo previo y minucioso.
  6. Es un arte fiel a su época y por eso refleja el espíritu de su tiempo: las máquinas, el progreso, las diversiones, el humor,… pero también refleja los aspectos más negativos de la sociedad moderna.
  7. Su tema principal será la contradicción. Este hecho explica que algunos movimientos, por ejemplo, exalten los valores positivos del mundo moderno (futurismo), mientras que otros se centren en los aspectos negativos (expresionismo, surrealismo)
  8. Libertad absoluta, llevada el extremo.
  9. El arte de vanguardia se valdrá de dos herramientas principales: el humor y la metáfora.

LOS MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA EN EUROPA: EXPRESIONISMO, FUTURISMO, CUBISMO, DADAÍSMO Y SURREALISMO.

El expresionismo nace en Alemania en torno a 1910, bajo el régimen de Guillermo II, dentro de una atmósfera social y política que anticipaba la Primera Guerra Mundial. Se trata de una corriente artística que buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, más que la representación de la realidad objetiva. Surgió como reacción frente a los modelos que habían prevalecido en Europa desde el Renacimiento. Los autores expresionistas ignoraban la realidad externa, buscando su naturaleza interna, para conseguir ese punto y mostrarlo, exagerando y distorsionando en la mayoría de las veces los temas elegidos. Intentan realizar una pequeña transformación de la realidad porque sostenía que ésta, es una construcción que constituye un lenguaje, por lo tanto, había que construir un nuevo lenguaje que diera cuenta de la otra realidad que estaba oculta. Los temas destacados, fueron la crítica generacional a la burguesía, al materialismo, a la aglomeración de las masas en las metrópolis, a la mecanización, y sobre todo a la guerra. En las obras expresionistas se plasmaba la angustia existencial, con desesperadas visiones del fin del mundo, y su miedo a la época en la que estaban viviendo. Criticaban las consecuencias para la humanidad que trajo la modernización, así como el aislamiento individual por la masificación de las ciudades. En España el expresionismo tuvo brotes individuales muy importantes, aunque no se constituyera en forma de grupos concretos o manifiestos. Son dos autores sobre todo, José Gutiérrez Solana (La España negra), también pintor, y Ramón María del Valle- Inclán (por su novela de dictadores Tirano Banderas o la trilogía El ruedo ibérico). Derivaciones ulteriores de este expresionismo, mezcladas con un cierto naturalismo, se encuentran luego en la posguerra en el movimiento denominado tremendismo, a partir de una de las obras maestras de Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte (1942).

El futurismo fue el primer movimiento de vanguardia. Comenzó en Italia, en 1909 de manos de Marinetti, escritor, dramaturgo y poeta en lenguas italiana y francesa que dio vida al movimiento futurista, manifestación de una profunda exigencia renovadora de las formas expresivas. Fundó la revista Poesía, donde pudieron publicar sus primeros versos muchos jóvenes aún desconocidos. Su decidida ruptura con la tradición se reflejará en el primer Manifiesto del futurismo (1909), publicado en el diario parisino Figaro, en el Manifiesto de la literatura futurista (1910) y en el Manifiesto técnico del futurismo (1912). En ellos exaltó una nueva civilización gobernada por las máquinas y la velocidad, defendió la violencia y la guerra, entendida como única posibilidad de afirmación individual, y concibió una nueva expresividad, propuesta a través de la destrucción de la sintaxis y de la abolición del adjetivo, del adverbio y de la puntuación, con la intecion de reflejar las sensaciones inmediatas de la vida moderna y de captar con violencia la atención del lector. Su defensa de las acciones bélicas le llevó a convertirse en un convencido partidario de la dictadura fascista, durante la cual ocupó importantes cargos oficiales. A ese período pertenecen obras como Democrazia futurista (1919) y Futurismo e fascismo (1924). Aunque siguió publicando numerosas obras, su éxito y su protagonismo decayeron casi totalmente y murió olvidado durante la Resistencia.

El Cubismo en artes plásticas surgió hacia el año 1907 con pintores como Picasso o Braque que se vieron impresionados por el arte africano y polinésico, pero también por la pintura románica medieval. El cubismo literario apareció algunos años después y su máximo representante fue Apollinaire. Editó unas cuantas pequeñas revistas de poesía, en las que empezó a publicar sus primeras obras. Su reputación se basa sobre todo en sus dos volúmenes de poesía, Alcoholes (1913), considerada su obra maestra, y Caligramas (1918). Sus versos se caracterizan por la ausencia de puntuación y las experimentaciones formales con una tipografía de carácter pictórico muy característica suya. Algunos rasgos definitorios serán: Eliminación de lo anecdótico y descriptivo. Espontaneidad. Niegan la elaboración formal, buscan lo ilógico. Fragmentarismo. El poema se suele convertir en una sucesión de emociones…; Integración de las artes: el género literario del caligrama (pintura + literatura).

El Dadaísmo. Tristan Tzaras. Poeta francés de origen rumano. Principal impulsor del grupo Dadá, movimiento de vanguardia surgido en Zurich durante la Primera Guerra Mundial que se proponía expresar su oposición al orden establecido mediante la ruptura con la lógica del lenguaje, en cuanto que elemento sustentador del sistema social. La primera materialización literaria de estos presupuestos por Tristan Tzara se halla en la colección de poemas La primera aventura celeste del señor Antipirina (1916), al que siguió, aparte de algunas formulaciones teóricas en la revista Dadá y de la publicación en París del primer Manifiesto dadá (1918), otra obra, Venticinco poemas (1919). Este movimiento se caracteriza por la burla de todo lo aceptado socialmente. Crea una palabra expresiva que fuera válida por sí misma, por su sonido y no por su contenido, por su relación con la realidad. Descubrimiento del absurdo como medio de expresión literaria.

El Surrealismo es el que presenta mayor influencia pues en la actualidad sigue en vigor. Pretende expresar la suprarrealidad; es decir, el funcionamiento real del pensamiento sin el control de la razón, prescindiendo de la lógica, de la moral, de la sociedad burguesa o de los cánones estéticos. Para ello, utiliza imágenes oníricas o visionarias nacidas del inconsciente que permite liberar al ser humano en todos los sentidos. Propone liberar también el lenguaje: practica la escritura automática, la transcripción de sueños… su difusión estuvo a cargo de Juan Larrea. (Bilbao, 1895 – Córdoba, 1980) Poeta y ensayista español. Su obra poética, escrita mayoritariamente en francés, se inscribe dentro de la corriente surrealista. Archivero de profesión, comenzó su labor literaria en las revistas ultraístas Grecia y Cervantes, donde en 1919 publicó sus primeros versos. Militó luego en las filas del creacionismo animado por el fundador del movimiento, V. Huidobro.