Historia y Corrientes Literarias del Siglo XX: De la Generación del 98 a la Actualidad

1. La narrativa española en el primer tercio del siglo XX

A finales del siglo XIX, España atraviesa una profunda crisis política, económica y social que culmina en el llamado Desastre del 98, con la pérdida de sus últimas colonias: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Esta situación provoca un ambiente de pesimismo y descontento generalizado, que impulsa a un grupo de intelectuales a reflexionar sobre las causas de la decadencia del país y a buscar posibles soluciones. En este contexto surge la Generación del 98, que supone una reacción contra el Realismo y el Naturalismo y una renovación de la narrativa tanto en los temas como en las formas.

Los escritores del 98 centran su atención en el problema de España y en la búsqueda de su esencia, al tiempo que muestran una profunda preocupación por el sentido de la vida y el destino del ser humano. Frente a la novela tradicional, restan importancia al argumento y a la acción, dando prioridad al mundo interior de los personajes y a sus conflictos existenciales. La narración se vuelve fragmentaria, con el uso de estampas, elipsis y saltos temporales, y el narrador pierde protagonismo o adopta un tono subjetivo. Además, adquiere gran importancia el diálogo, que se convierte en un medio para el enfrentamiento de ideas. El estilo se caracteriza por la sobriedad, la claridad y el rechazo de la retórica, junto con una recuperación del lenguaje tradicional.

  • Miguel de Unamuno: Utiliza la novela como vehículo para plantear problemas filosóficos y existenciales. Sus obras, llamadas nivolas, se centran en las ideas, como en San Manuel Bueno, mártir o La tía Tula.
  • Azorín: Se caracteriza por un estilo impresionista, con frases breves y sencillas, y por la fusión entre novela y ensayo. Destacan La voluntad o Antonio Azorín.
  • Pío Baroja: Defiende una novela abierta y dinámica, con personajes inadaptados y frustrados, como se observa en El árbol de la ciencia.

2. La poesía española en el primer tercio del siglo XX

El Modernismo es un movimiento literario de origen hispánico que surge a finales del siglo XIX y se desarrolla hasta aproximadamente 1915. Supone una profunda renovación estética influenciada por el Parnasianismo (perfección formal) y el Simbolismo (musicalidad y sugerencia). Los autores modernistas adoptan una actitud de evasión frente a la realidad mediante el exotismo, el cosmopolitismo y la revalorización de las raíces hispánicas.

En el plano formal, destacan la riqueza léxica (cultismos, neologismos), el uso de la sinestesia y la musicalidad del verso. La figura más representativa es Rubén Darío, cuya obra evoluciona desde el brillo ornamental de Azul o Prosas profanas hacia la reflexión vital de Cantos de vida y esperanza.

Dentro del ámbito español, destacan:

  • Antonio Machado: Evoluciona desde un modernismo intimista en Soledades hacia la reflexión sobre España en Campos de Castilla.
  • Juan Ramón Jiménez: Transita desde una etapa sensitiva y modernista hacia la «poesía pura» y, finalmente, hacia una etapa espiritual y trascendente.

3. El teatro español en el primer tercio del siglo XX

El teatro de este periodo se divide en dos grandes tendencias:

  • Teatro triunfante o comercial: Goza del favor del público burgués. Destacan el teatro poético, el teatro cómico (sainetes de Arniches, astracán de Muñoz Seca) y la «comedia de salón» de Jacinto Benavente, autor de Los intereses creados.
  • Teatro innovador: Representado por Valle-Inclán, creador del esperpento (deformación grotesca de la realidad, como en Luces de bohemia), y Federico García Lorca, quien combina lirismo y fuerza dramática.

4. Las vanguardias

Las vanguardias o «ismos» surgen en el periodo de entreguerras (1918-1939) como una ruptura radical con la lógica tradicional. Entre las principales destacan:

  • Futurismo: Exalta el progreso, la máquina y la velocidad.
  • Cubismo y Creacionismo: Introducen la concepción visual del poema (caligramas) y la creación de una realidad nueva.
  • Expresionismo: Se centra en la subjetividad y la deformación de la realidad.
  • Dadaísmo: Movimiento radical basado en el absurdo y la provocación.
  • Surrealismo: Explora el subconsciente y los sueños mediante la escritura automática.
  • Ultraísmo: Movimiento español que influyó en la Generación del 27.

La figura clave en España fue Ramón Gómez de la Serna, impulsor de estas corrientes con su estilo ingenioso y original.

5. El grupo poético del 27

La Generación del 27 es una de las promociones más brillantes de la literatura española. Sus miembros comparten una formación universitaria, amistad y un equilibrio entre tradición y modernidad. Su evolución se divide en tres etapas: la influencia de las vanguardias y la poesía pura, la rehumanización (influencia del surrealismo) y la etapa final tras la Guerra Civil, marcada por el exilio y la nostalgia.

Autores destacados: Pedro Salinas (poesía amorosa), Jorge Guillén (poesía intelectual), Vicente Aleixandre (poesía surrealista y humana), Federico García Lorca (temas de amor y destino trágico), Rafael Alberti, Luis Cernuda, Dámaso Alonso, Gerardo Diego y Miguel Hernández.

6. La narrativa desde la Guerra Civil hasta los años 50

Tras la Guerra Civil, la narrativa sufre una ruptura debido al exilio y la censura. En los años 40 surge el tremendismo (La familia de Pascual Duarte, de Cela) y el realismo existencial (Nada, de Carmen Laforet). A partir de los años 50, se impone el realismo social, con autores como Cela (La colmena) y Miguel Delibes, quienes utilizan la literatura como medio de denuncia de las desigualdades sociales.

7. La poesía desde la Guerra Civil hasta los 50

La lírica de posguerra se divide en:

  • Poesía arraigada: Visión armónica y religiosa, vinculada al régimen (Luis Rosales, Leopoldo Panero).
  • Poesía desarraigada: Visión angustiada y existencial (Dámaso Alonso con Hijos de la ira).

En los años 50 surge la poesía social, que busca despertar la conciencia colectiva y luchar contra las injusticias, con autores como Blas de Otero y Gabriel Celaya.

8. El teatro desde la Guerra Civil hasta los años 50

El teatro de los años 40 estuvo dominado por la comedia burguesa y el teatro humorístico (Jardiel Poncela, Mihura). A finales de la década, Antonio Buero Vallejo inaugura el teatro serio y crítico con Historia de una escalera. En los años 50 se consolida el teatro realista social, con autores como Alfonso Sastre, enfocado en la denuncia de la injusticia social.

9. La narrativa desde los años 60 hasta la actualidad

En los años 60, el realismo social da paso a la experimentación formal. Obras como Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín-Santos marcan este cambio. Se introducen técnicas como el punto de vista múltiple, el monólogo interior y la ruptura de la estructura lineal. Autores como Delibes, Torrente Ballester y Juan Marsé lideran esta etapa. Tras 1975, se recupera el interés por la historia y el argumento, conviviendo diversas tendencias narrativas.

10. La poesía desde los 60 hasta la actualidad

Surge la Generación del 50, que rechaza el realismo social directo y recupera el «yo» y la poesía de la experiencia (Ángel González, Jaime Gil de Biedma). En 1970, los novísimos rompen con la tradición anterior mediante una estética culturalista y experimental. A partir de los años 80, la poesía se diversifica en múltiples tendencias, como la poesía de la experiencia y el neosurrealismo.

11. El teatro desde los 60 hasta la actualidad

A partir de los años 60, el teatro español busca romper con el realismo convencional mediante elementos expresionistas y simbólicos. Destacan autores como Fernando Arrabal y Francisco Nieva, junto a grupos de teatro independiente. Tras la llegada de la democracia en 1975, se recupera la libertad de expresión, aunque el teatro enfrenta crisis de público, derivando en una convivencia de múltiples formatos y tendencias.

12. Novela hispanoamericana del siglo XX

La narrativa hispanoamericana evoluciona desde la «novela de la tierra» y la narrativa social hacia la renovación técnica de los años 40 y 50 (Borges, Rulfo, Asturias). En los años 60 se produce el «boom», caracterizado por el realismo mágico y la experimentación formal (García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar). Desde los años 70, el «post boom» simplifica las técnicas narrativas, manteniendo una gran diversidad temática y estilística.

Funciones del lenguaje y modalidades textuales

  • Funciones del lenguaje: Referencial (informar), Expresiva (sentimientos), Apelativa (influir), Fática (comunicación), Metalingüística (hablar del lenguaje), Poética (forma).
  • Modalidades textuales: Narrativa, descriptiva, expositiva, argumentativa y dialogada.