Teoría de las Ideas, Dialéctica y Antropología en el Pensamiento de Platón

Reminiscencia

Este tema aparece por primera vez en el Menón, donde se realiza una búsqueda inspirada en el método socrático. Lo que Platón busca es recordar lo que ya conocemos, bajo la premisa de que conocer es recordar. Esta es la teoría de la reminiscencia, que vuelve a aparecer como forma de conocimiento de las ideas en el Fedón y el Fedro.

En estos diálogos se añaden dos precisiones importantes:

  • El alma tuvo que conocer las ideas en una vida anterior, separada del cuerpo, conocimiento posible por su afinidad con ellas.
  • Las cosas imitan a las ideas; el conocimiento sensible sirve como ocasión para el recuerdo y para reducir a la unidad de la idea la multiplicidad de las sensaciones.

Dialéctica y Grados del Conocimiento

En los diálogos platónicos posteriores, la atención se centra en la dialéctica. Si en los primeros diálogos se basaba en la pregunta y respuesta, a partir de La República experimenta una importante transformación.

En el libro VI de La República se describen los grados del conocimiento en relación con los grados del ser, representados sobre una línea cortada en segmentos con proporciones geométricas, distinguiendo dos formas: la opinión y la ciencia.

Niveles de conocimiento

  • Opinión (Doxa): Es el conocimiento sensible de las cosas del mundo visible, de lo que se engendra y está en constante devenir.
  • Ciencia (Episteme): Solo puede tratar acerca del mundo inteligible.

La imaginación, grado inferior del conocimiento, se alimenta de los objetos sensibles. La creencia y el estudio de la física no fueron considerados por Platón como verdadera ciencia porque tratan sobre objetos móviles. Los últimos dos grados de conocimiento son la razón discursiva del matemático y la inteligencia propia del dialéctico.

El Mito de la Caverna

El libro VII comienza con el mito de la caverna, una alegoría sobre la educación del filósofo. En ella, unos prisioneros encadenados desde niños solo pueden ver sombras de la verdadera realidad. La liberación de uno de ellos y su ascenso al exterior simboliza el cambio del alma hacia el mundo inteligible. Así como el sol posibilita la visión en el mundo sensible, la Idea del Bien es productora de la verdad y la inteligencia en el mundo inteligible.

Antropología: Naturaleza del Alma y el Cuerpo

La concepción platónica del hombre es dualista: cuerpo y alma. Al igual que el mundo de las ideas tiene prioridad sobre el mundo sensible, el alma tiene prioridad sobre el cuerpo. Platón desarrolla su antropología con intenciones éticas.

Partes del alma

  • Alma racional: Representada en el mito por el conductor; es la parte noble y elevada. Su actividad es conocer intelectivamente y guiar a las otras dos partes. Se localiza en el cerebro.
  • Alma irascible: Representada por el caballo bueno; simboliza el valor, la fortaleza y la voluntad. Se encuentra en el pecho.
  • Alma concupiscible: Representada por el caballo malo; simboliza los deseos y tendencias desordenadas. Se encuentra en el abdomen.

La unión del cuerpo y el alma es un castigo. El alma es de naturaleza espiritual, procede del mundo inteligible y es el principio de vida.

Inmortalidad del alma

En el Fedón, Platón aporta diversas demostraciones sobre la inmortalidad del alma:

  1. Sucesión cíclica: Los contrarios se suceden alternativamente (vida y muerte).
  2. Reminiscencia: Para recordar es preciso haber aprendido antes; el alma ha persistido al cuerpo.
  3. Semejanza con las ideas: El alma tiende a realidades inmortales, por lo que es semejante a ellas.
  4. Participación en la vida: Si el alma participa en la idea de vida, no puede participar en la de muerte.
  5. Exigencia moral: La vida virtuosa carecería de sentido si el alma se disolviera en la nada.

Ética Platónica

La investigación ética de Platón se centra en tres cuestiones:

  • Aclarar en qué consiste el bien supremo y la felicidad.
  • Establecer qué es la virtud como actividad propia del alma.
  • Explicar las virtudes en el contexto de la composición tripartita del alma.

Platón fundamenta su ética en el mundo de las ideas, superando el relativismo moral de los sofistas. La virtud se entiende como armonía, salud del alma y purificación. Las cuatro virtudes cardinales son:

  1. Prudencia (sabiduría): Virtud del alma racional.
  2. Fortaleza (valor): Virtud del alma irascible.
  3. Templanza: Virtud del alma concupiscible.
  4. Justicia: Virtud que comprende a todas las demás, poniendo orden y armonía en el conjunto.