Descartes y las Meditaciones Metafísicas
a) El concepto de ideas innatas
En este texto, se expresa una de las ideas más importantes de la filosofía racionalista: la existencia en el alma de ideas innatas; es decir, ideas que no proceden de los objetos exteriores ni que tampoco son fantaseadas por el sujeto, sino que le son connaturales al alma desde su nacimiento. Al comienzo, Descartes presenta las dos ideas innatas más importantes: la idea del yo, descubierta como certeza indudable en el curso del proceso de superación de la duda metódica, y la idea de un ser infinito, que ha tenido que ser puesta en el alma desde su creación por el propio Dios, ya que el sujeto no ha podido extraerla de los sentidos ni ha podido crearla por sí mismo, porque él es finito e imperfecto. En consecuencia, la idea de infinito ha tenido que ser puesta en el yo por Dios en el momento de crearlo, para que el sujeto pueda reconocer a quién debe su existencia, pues equivale a la marca del artífice divino.
b) Comparación con la teología de Tomás de Aquino
La teoría de Descartes puede compararse con la de Tomás de Aquino, ya que ambos intentan demostrar la existencia de Dios, pero lo hacen de manera diferente. Tomás de Aquino propone una demostración a posteriori, es decir, basada en la experiencia, partiendo de la observación del mundo y aplicando el principio de causalidad para llegar a la conclusión de que debe existir un primer ser que origine todo, identificado con Dios. En cambio, Descartes realiza una demostración a priori, partiendo únicamente de la razón y de las ideas presentes en la mente. Así, mientras Aquino va desde el mundo exterior hasta Dios, Descartes parte del interior del sujeto para demostrar su existencia.
Hume y la Investigación sobre el Conocimiento Humano
a) Fundamentos del empirismo y la relación causa-efecto
La tesis principal del texto es la del empirismo, que hace de la experiencia el fundamento del conocimiento y de que su autor, Hume, es uno de sus principales y más coherentes representantes. En este texto, que se refiere a la relación causa-efecto, primero Hume afirma que sin recurrir a la experiencia no es posible deducir lo que se sigue del suceso u objeto que tenemos presente. A continuación, indica que, sin esa experiencia, solo porque algo haya ocurrido una sola vez, sería excesivo generalizar y suponer que lo mismo ha de ocurrir en todo momento. Finalmente, concluye que solo cuando son muchos los casos observados y en todos ellos el mismo acontecimiento se sigue de otro, nos atremos a avanzar que estamos ante una cuestión de hecho en la que a un suceso le sigue otro.
b) La influencia de Hume en el idealismo de Kant
El pensamiento de Hume influyó profundamente en Kant, quien intentó superar tanto el empirismo como el racionalismo. Kant reconoció que todo conocimiento comienza con la experiencia, como afirmaba Hume, pero añadió que no todo procede de ella. Según Kant, la mente humana posee estructuras a priori que organizan la información que recibimos de los sentidos. Gracias a estas estructuras es posible alcanzar un conocimiento universal y necesario, como el de la ciencia. De este modo, Kant combina elementos del empirismo y del racionalismo, superando las limitaciones de ambos y dando lugar a su teoría del idealismo trascendental.
Segunda Parte: Revisión de Textos y Comparativas
a) Descartes: Ideas Innatas y Metafísica
En este texto, se expresa una de las ideas más importantes de la filosofía racionalista: la existencia en el alma de ideas innatas; es decir, ideas que no proceden de los objetos exteriores ni que tampoco son fantaseadas por el sujeto, sino que le son connaturales al alma desde su nacimiento. Al comienzo, Descartes presenta las dos ideas innatas más importantes: la idea del yo, descubierta como certeza indudable en el curso del proceso de superación de la duda metódica, y la idea de un ser infinito, que ha tenido que ser puesta en el alma desde su creación por el propio Dios, ya que el sujeto no ha podido extraerla de los sentidos ni ha podido crearla por sí mismo, porque él es finito e imperfecto. En consecuencia, la idea de infinito ha tenido que ser puesta en el yo por Dios en el momento de crearlo, para que el sujeto pueda reconocer a quién debe su existencia, pues equivale a la marca del artífice divino.
b) Diferencias metodológicas: Descartes vs. Aquino
La teoría de Descartes puede compararse con la de Tomás de Aquino, ya que ambos intentan demostrar la existencia de Dios, pero lo hacen de manera diferente. Tomás de Aquino propone una demostración a posteriori, es decir, basada en la experiencia, partiendo de la observación del mundo y aplicando el principio de causalidad para llegar a la conclusión de que debe existir un primer ser que origine todo, identificado con Dios. En cambio, Descartes realiza una demostración a priori, partiendo únicamente de la razón y de las ideas presentes en la mente. Así, mientras Aquino va desde el mundo exterior hasta Dios, Descartes parte del interior del sujeto para demostrar su existencia.
a) Hume: El empirismo y la crítica a la inducción
La tesis principal del texto es la del empirismo, que hace de la experiencia el fundamento del conocimiento y de que su autor, Hume, es uno de sus principales y más coherentes representantes. En este texto, que se refiere a la relación causa-efecto, primero Hume afirma que sin recurrir a la experiencia no es posible deducir lo que se sigue del suceso u objeto que tenemos presente. A continuación, indica que, sin esa experiencia, solo porque algo haya ocurrido una sola vez, sería excesivo generalizar y suponer que lo mismo ha de ocurrir en todo momento. Finalmente, concluye que solo cuando son muchos los casos observados y en todos ellos el mismo acontecimiento se sigue de otro, nos atrevemos a avanzar que estamos ante una cuestión de hecho en la que a un suceso le sigue otro.
b) Kant: La síntesis entre Racionalismo y Empirismo
El pensamiento de Hume influyó profundamente en Kant, quien intentó superar tanto el empirismo como el racionalismo. Kant reconoció que todo conocimiento comienza con la experiencia, como afirmaba Hume, pero añadió que no todo procede de ella. Según Kant, la mente humana posee estructuras a priori que organizan la información que recibimos de los sentidos. Gracias a estas estructuras es posible alcanzar un conocimiento universal y necesario, como el de la ciencia. De este modo, Kant combina elementos del empirismo y del racionalismo, superando las limitaciones de ambos y dando lugar a su teoría del idealismo trascendental.