Teatro Barroco: La Creación de la Comedia Nacional
Lope de Vega es el autor más destacado, responsable de renovar el teatro heredado. Su propuesta se encuentra detallada en su obra Arte nuevo de hacer comedias.
Características de la Comedia Nacional
Mezcla de lo trágico y lo cómico: Todo el mundo se puede sentir identificado.
Ruptura con las unidades dramáticas: Tiempo, lugar y acción. Antes se exigía un solo espacio, una sola acción y un solo día.
Reducción a tres actos: Antes eran cinco; ahora se basa más en planteamiento, nudo y desenlace.
Decoro en el lenguaje: Personajes con registros diferentes dependiendo de su situación.
Polimetría: Diferentes métricas en el teatro escrito en verso, según la temática o el personaje.
Temas y Personajes
Temas principales: El honor (se pierde con actos propios o ajenos y se recupera con la venganza) y el amor.
Personajes Típicos:
Rey: Ecuánime, justo, entregado al pueblo; funciona como propaganda de la monarquía (Lope trabajó para ella).
Poderoso: Causante del deshonor.
Caballero: Protagoniza la trama amorosa con la dama.
Dama: Protagoniza la trama amorosa con el caballero.
Criada: Trama amorosa con el gracioso.
Gracioso: Trama amorosa con la criada.
Villano: No pertenece a la nobleza, pero se gana el honor por ser cristiano viejo.
Lope de Vega
Sus obras se clasifican en:
Temas legendarios o históricos: Fuenteovejuna («todos a una»).
Obras de capa y espada: Amorosas, costumbristas o de enredo, como El perro del hortelano («ni come ni deja comer») y La dama boba.
Temática religiosa.
Calderón de la Barca
Presenta un teatro más elaborado y filosófico.
Temas: Complejos, universales y metafísicos.
Lenguaje y estilo: Uso de recursos estilísticos con el fin de conseguir belleza formal.
Personajes: Con mayor profundidad psicológica y en menor número.
Estilo: Muy cuidado y con una expresión compleja.
Tirso de Molina
Supera a Lope en los siguientes aspectos:
Caracterización psicológica de los personajes.
Ingenio y humor.
Lenguaje más rico y original.
Su obra cumbre es El burlador de Sevilla, donde relata el mito de Don Juan (el seductor).
Sor Juana Inés de la Cruz
«Hombres necios que acusáis»
Este poema trata de una crítica a través de la actitud hipócrita, egoísta e impulsiva que tiene el hombre hacia la mujer.
Estructura del Contenido:
Primera parte: Introducción al tema de protesta. Indica que se dirige a los hombres, a los que llama necios por acusar a las mujeres de defectos que ellos mismos causan.
Segunda parte: Argumentos de la acusación. Afirma que los hombres nunca están a gusto con las mujeres y siempre se quejarán por cualquier cosa que hagan.
Tercera parte: Pide a los hombres que traten justamente a las mujeres y que no se quejen sin razón.
Estructura, Métrica y Rima:
Es una redondilla con 17 estrofas. Su métrica se mantiene constante: cada estrofa está formada por cuatro versos octosílabos de arte menor. La rima es consonante y sigue el patrón abba (el primero con el cuarto y el segundo con el tercero).
Recursos Literarios:
Apóstrofe: Empleado para invocar de forma impetuosa a los hombres (morado 1).
Paralelismo: Repetición de la misma estructura gramatical alterando algún elemento (marrón 4).
Antítesis: Generada por la contraposición de afirmaciones (rojo 1).
Retruécano: Contraposición de dos frases donde las palabras se ordenan de manera diferente para crear un significado contrario (verde 2).
Aliteración: Repetición de sonidos en el verso (en negro: ais, eis).
Francisco de Quevedo
Amor constante más allá de la muerte
Es un soneto: estrofa de 14 versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. La rima es consonante y su distribución es: 11A (-era), 11B (-ía), 11B (-ía), 11A (-era); 11A (-era), 11B (-ía), 11B (-ía), 11A (-era); 11C (-ido), 11D (-ado), 11C (-ido); 11D (-ado), 11C (-ido), 11D (-ado).
El poema es una reflexión entre el amor y la muerte, visible en el vocabulario predominante.
Recursos destacados:
Sinalefas: Integración en una sola sílaba de dos vocales separadas.
Epítetos: Adjetivos que no aportan carga semántica extra al sustantivo.
Encabalgamiento: Entre el final del primer verso y el principio del segundo, separando el adjetivo del sustantivo.
Aliteraciones: Repetición de sonidos.
Metáfora y Personificación: El «blanco día» es metáfora de la muerte, y la «sombra» es su personificación.
Antítesis: Imágenes potentes como el fuego y el agua fría (amor y muerte), o luz y oscuridad (llama e inframundo).
Luis de Góngora
Mientras por competir con tu cabello
Los temas principales son tres tópicos literarios clásicos: el Carpe diem (disfrutar del tiempo), el Tempus fugit (fugacidad de la vida) y el Descriptio puellae (descripción de la amada como objeto de materiales lujosos).
Métrica:
Se trata de un soneto con dos cuartetos y dos tercetos de versos endecasílabos y rima consonante (ABBA ABBA CDC DCD).
Estructura Interna:
Primera parte (cuartetos): Describe el presente y la belleza idealizada de la joven (Descriptio puellae). Ejemplos: «oro bruñido» (pelo rubio), «blanca frente» (piel), «labio… clavel» (labios rojos), «luciente cristal» (cuello).
Segunda parte (tercetos): Anima a aprovechar la juventud antes de la vejez («plata» por las canas) y la muerte («en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada»).
Recursos: Anáfora («mientras»), metáforas, hipérbaton constante, enumeraciones y aliteraciones nasales (n, m).
Lope de Vega: Poesía
«Desmayarse, atreverse, estar furioso»
Temas abordados:
Explicación de la naturaleza contradictoria del amor: de la euforia a la depresión.
Búsqueda del amor a pesar de sus efectos nocivos.
El caos interno que solo entiende quien lo ha vivido.
Análisis Formal:
Es un soneto (dos cuartetos y dos tercetos) con esquema ABBA, ABBA, CDC, DCE. Rima consonante y versos endecasílabos con tercetos encadenados.
Recursos Literarios:
Antítesis: Presente en los cuatro primeros versos.
Metáfora: El «cielo» como alegría y el «infierno o veneno» como sufrimiento. También la idea de que «un cielo en un infierno cabe» indica que uno puede perderse o salvarse.
Enumeración: Todo el poema es una sucesión de sentimientos causados por el amor.
Epíteto: Como en la expresión «claro desengaño».