Literatura Española del Siglo XX: De la Edad de Plata a la Guerra Civil

El teatro anterior a 1936

En las décadas de los años veinte y treinta, el teatro español se desarrolló de forma paralela a las tendencias renovadoras del resto de Europa. La Guerra Civil de 1936 supuso un corte radical en la producción literaria española y en el género teatral.

Federico García Lorca, junto con Valle-Inclán, fueron los grandes renovadores del teatro español contemporáneo. En el período que va desde comienzos de siglo hasta 1936, el teatro español ofreció el siguiente panorama:

  • Teatro burgués: Comedias con divertidas situaciones cuya acción se sitúa en una sociedad de clase acomodada. Destaca Jacinto Benavente.
  • Teatro modernista en verso: Su principal representante es Eduardo Marquina, quien escribió «Las hijas del Cid».
  • Teatro popular de humor castizo: Destacan los hermanos Álvarez Quintero, que ambientaron sus obras en Andalucía, y Carlos Arniches.
  • Teatro innovador: Pretendía renovar las técnicas y el lenguaje.

Autores clave

  • Ramón del Valle-Inclán: Sus experiencias fueron de gran valía para la renovación que se propuso llevar a cabo en el teatro con el esperpento. Destaca su obra Luces de Bohemia.
  • Federico García Lorca: El teatro fue para Lorca un espectáculo en el que se combinaban los gestos, la música, lo plástico y lo poético. Sus características principales fueron: su interés por un teatro poético y humano, el reconocimiento de la función didáctica del teatro, su interés por acercar el teatro al pueblo, la temática basada en el amor, los personajes femeninos y el ambiente andaluz.

La poesía desde el Modernismo a las Vanguardias

La llegada del siglo XX supuso el agotamiento y rechazo del Realismo y el Naturalismo, poco productivos en el terreno del verso. En Hispanoamérica, la renovación métrica y formal llegó a España de la mano de Rubén Darío, precursor del Modernismo. A lo largo de la primera década del siglo XX en Europa surgieron las vanguardias y, en España, en la segunda década, surgió el Grupo Poético del 27.

El Modernismo

El Modernismo fue un movimiento artístico panhispánico, influido por corrientes artísticas francesas. La publicación de «Azul» de Rubén Darío en 1888 marcó su inicio. Podemos señalar en este periodo dos etapas: una primera más sensorial y artificiosa y otra más intimista, sencilla y profunda. En España, el Modernismo fue más tardío y tuvo un carácter simbolista. Destacan los siguientes autores:

  • Antonio Machado: Representó muy bien esta evolución artística. Su primer poemario es Soledades (1903), donde predominan las emociones íntimas, el dolor de los recuerdos y la melancolía.
  • Juan Ramón Jiménez: Perteneció a la Generación del 14 o Novecentismo y sirvió de nexo de unión entre el Modernismo y el grupo poético del 27. Su obra se clasifica en tres etapas:

Etapas de Juan Ramón Jiménez

  • Época sensitiva: Modernismo intimista y delicado. Son influyentes en su poesía Bécquer, el Modernismo y el Simbolismo.
  • Etapa intelectual o de poesía pura: Rompió con el estilo del Modernismo y abrió la poesía al verso libre, a poemas en prosa y enumeraciones caóticas.
  • Etapa suficiente: Su poesía se depuró aún más y al poeta solo le interesó la emoción poética. Destaca en este periodo Animal de fondo.

Vanguardias

Engloban los movimientos artísticos de ruptura con la tradición que, en la primera década del siglo, comenzaron a proclamar manifiestos con sus premisas. Las principales corrientes vanguardistas fueron: el futurismo, el cubismo, el dadaísmo, el ultraísmo, el creacionismo y, por último, el surrealismo.

Novela desde el siglo XX a 1939

El paso del siglo XIX al XX en Europa se caracterizó por una profunda crisis espiritual. El Modernismo surgió como el movimiento cultural que, en América y Europa, pretendió romper con la estética realista y naturalista imperante hasta finales del XIX. En España surgió un nuevo grupo de escritores conocido como la Generación del 98, un conjunto de miembros que compartieron rasgos comunes.

Autores relevantes de la Generación del 98

  • Miguel de Unamuno: El autor más veterano. Su obra es extensa y refleja sus conflictos existenciales e inquietudes filosóficas. Destacan: Amor y pedagogía (1902) y Niebla (1914).
  • Pío Baroja: El gran novelista de la generación. Se caracterizó por la espontaneidad, la observación y la acumulación sucesiva de elementos dispersos. Su producción es ingente y se agrupa en trilogías como La vida fantástica, La lucha por la vida, La raza y El mar.
  • Concha Espina: Escritora y periodista coetánea. Destacó por el papel de sus personajes femeninos y obras como Altar mayor y La luz de Luzmela.
  • José Martínez “Azorín”: Destacó por sus descripciones sensoriales y detallistas. La voluntad y Antonio Azorín son sus novelas más destacadas.
  • Carmen de Burgos: Su vinculación al 98 es tanto cronológica como por su pensamiento regeneracionista. Destaca su obra Puñal de claveles.
  • Ramón M.ª del Valle-Inclán: Autor inconformista en constante búsqueda de nuevas formas de expresión. Otras obras importantes son Tirano Banderas (1926) y El ruedo ibérico (1927).

Novecentismo y la novela hacia 1927

En torno a 1914 surgió un nuevo grupo de escritores llamado “novecentistas”, donde destacaron Ramón Pérez de Ayala, Gabriel Miró y Ramón Gómez de la Serna. La publicación de la novela por parte de autores contemporáneos al grupo poético del 27 distinguió dos grupos diferenciados.