Modernismo y la Generación del 98
Estos movimientos surgen en el paso del siglo XIX al XX. La burguesía y su pensamiento racional (el cual desplaza la fe) dominan la sociedad, por lo que se cae en una crisis existencial. La visión de un mundo caótico y deshumanizado produce la llamada crisis de fin de siglo.
El Modernismo
La crisis de fin de siglo recibe el nombre de Modernismo y supone una revolución artística y literaria que busca romper con la estética vigente. Se acude a la poesía francesa y se toma su ideal del arte por el arte, además de influencias del Parnasianismo y el Simbolismo.
La respuesta ante la mentalidad burguesa es el anhelo de la belleza en las obras literarias, alejándose del utilitarismo y del realismo, lo que lleva a los artistas a refugiarse en concepciones como la bohemia o el malditismo. El Modernismo implica un intento de evasión del espacio y el tiempo de los autores, junto a un impulso hacia el cosmopolitismo. Las obras se llenan de un fuerte sentido del ritmo y musicalidad, donde cobra importancia lo sensorial; de hecho, el cisne y el color azul serán la expresión misma del movimiento.
Las formas métricas se enriquecen con el uso de alejandrinos y eneasílabos. La figura fundamental es el poeta Rubén Darío, destacando obras como:
- Azul
- Prosas Profanas
- Cantos de vida y esperanza (donde el autor se reencuentra con la realidad)
La Generación del 98
A finales del siglo XIX y principios del XX, el Modernismo influye en España, dando lugar a la Generación del 98, una particularización del Modernismo en el contexto español. Los géneros preferidos fueron la novela, donde irrumpe el subjetivismo, y el ensayo.
- Grupo de los Tres: Pío Baroja, Ramiro de Maeztu y Azorín.
- Otros autores clave: Miguel de Unamuno, Antonio Machado y Valle-Inclán.
Algunos autores destacados incluyen a Miguel de Unamuno (con sus nivolas como Niebla), Pío Baroja (con trilogías como La lucha por la vida), Valle-Inclán (evolucionando hacia el esperpento en Luces de Bohemia) y Antonio Machado.
Novecentismo y Vanguardias
Con la crisis de fin de siglo se pierden los valores espirituales y surge un rechazo al pensamiento burgués, agravado por el descontento tras la I Guerra Mundial. Esto da paso al Novecentismo y a las Vanguardias.
El Novecentismo
Se conoce como Novecentismo a un grupo de intelectuales universitarios, conocedores de la cultura extranjera, que se caracterizan por el racionalismo y el antirromanticismo. Defienden el arte puro como un placer estético dirigido a una minoría.
- Prosa: Destacan la novela lírica (Gabriel Miró, Las cerezas del cementerio) y la novela intelectual (Ramón Pérez de Ayala, Luna de hiel).
- Ensayo: José Ortega y Gasset con La deshumanización del arte.
- Poesía: Juan Ramón Jiménez, maestro de los jóvenes, con etapas que van desde lo intimista (Elejías) hasta lo absoluto (Dios deseado y deseante).
Las Vanguardias
Son un conjunto de movimientos o ismos que aparecen en el periodo de entreguerras, compartiendo rasgos como el antisentimentalismo, el antisubjetivismo y el antirrealismo. Destacan:
- Futurismo: Reivindicación del dinamismo y la lucha (Marinetti).
- Cubismo: Yuxtaposición de planos (Picasso).
- Dadaísmo: Rechazo del mundo racional (Tristan Tzara).
- Humorismo: El arte como juego.
- Surrealismo: El movimiento más importante, enfocado en la libertad social e individual (André Breton).
- Creacionismo: El poeta como creador (Vicente Huidobro).
En España, las primeras manifestaciones vanguardistas llegaron de la mano de Ramón Gómez de la Serna y sus famosas greguerías. En definitiva, el Novecentismo y las Vanguardias supusieron una renovación total del arte que influyó en generaciones posteriores, como la del 27.