Contexto Histórico y Cultural de la Literatura Europea (1850-1900)
La literatura europea de la segunda mitad del siglo XIX gira en torno a la realidad y sus problemas. Este carácter justifica que, más que en otras épocas, deba tenerse en cuenta la influencia que sobre la creación artística deja la sociedad y sus transformaciones.
Los Cambios Sociales y Culturales
La clase burguesa sigue prosperando gracias a la aplicación de los avances científicos a la industria (la Revolución Industrial). El triunfo del maquinismo enriquece rápidamente a la burguesía y provoca el abandono de las ideas liberales, una vez conseguido el poder político. De este modo nace el capitalismo, sistema en el que la producción industrial condiciona la vida económica, social y política.
La Revolución Industrial y el capitalismo transforman la sociedad. Pierde importancia la nobleza heredada, adquiere gran importancia la “aristocracia del dinero” y surge una nueva clase social, el proletariado industrial. Esta clase social vive sometida a las necesidades de producción en una situación de miseria. La literatura realista y sobre todo la naturalista reflejan esta situación de desequilibrio social, presentando los aspectos más negativos de la Europa industrializada.
Triunfa el Positivismo de Augusto Comte. Esta escuela filosófica reduce el objetivo del conocimiento humano a aquellos hechos que pueden ser captados por los sentidos y someterse a comprobación por medio de la experiencia. Esto supone la valoración de las ciencias empírico-naturales (Física, Biología, Química) en detrimento de preocupaciones teológicas y metafísicas.
Exaltación de la ciencia como consecuencia de la filosofía positiva y de los sorprendentes avances científicos. Se confía en la ciencia para responder a los grandes interrogantes de la vida, como sucede con la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies. El Naturalismo aprovecha las nuevas ideas científicas y las aplica en las obras. Los escritores consideran la sociedad como un enfermo que debe ser tratado según los nuevos métodos experimentales.
Características y Tendencias de la Literatura
A medida que la burguesía se asienta en el poder, los escritores —que en su mayoría proceden de esta clase social— moderan sus discursos políticos. Las revoluciones de 1830 y 1848 siembran el miedo en las clases medias. En el ámbito literario, esta involución ideológica se manifiesta en el alejamiento de la rebeldía romántica, sustituida ahora por los conflictos cotidianos y el análisis de la psicología de unos personajes determinados por la nueva situación social.
Los autores piensan que el género más adecuado a la nueva función de la literatura es la novela. Este género les permite aplicar las nuevas ideas filosóficas y científicas surgidas en esos años, y es fácilmente comprensible por el nuevo público lector, menos exigente desde el punto de vista técnico y preocupado por sus circunstancias sociales.
La Novela en la Segunda Mitad del Siglo XIX
En la novela de esta segunda mitad del siglo XIX se aprecian dos tendencias que a veces confluyen:
Novela Popular
Dirigida a un público que busca, ante todo, entretenimiento. Esta tendencia es la continuación de ciertos géneros de la narración romántica (gótica, sentimental, fantástica), aunque desposeyéndola de los valores propios del Romanticismo (rebeldía, individualismo, defensa de la libertad…).
Entre los géneros más habituales de este tipo de novelas destacan:
El folletín tremendista, dominado por la violencia, acción trepidante y asuntos escandalosos.
El relato de aventuras y viajes (*La isla del tesoro*, *La flecha negra*, *El señor de Ballantine* de Stevenson; *Moby Dick* de Herman Melville; *Las aventuras de Tom Sawyer* y *Las aventuras de Huckleberry Finn* de Mark Twain).
Relatos de anticipación (llamados posteriormente de ciencia-ficción). El creador del género es el francés Julio Verne que, desde 1863, comienza a publicar una larga colección de novelas cuyos argumentos giran en torno a un descubrimiento o un invento teóricamente posible: el submarino, la nave espacial, los viajes rápidos, etc. (*Viaje al centro de la tierra*, *La vuelta al mundo en ochenta días*, *Veinte mil leguas de viaje submarino*…).
El relato policial. Basado en un misterio aparentemente inexplicable que un detective resuelve aplicando su razón y conocimientos científicos, triunfará en el último tercio del siglo XIX. Destaca Arthur Conan Doyle que obtiene gran éxito editorial con su personaje de Sherlock Holmes, detective defensor del método deductivo. La novela policíaca no solamente sirve para mostrar el razonamiento humano de acuerdo con los métodos científicos en boga, sino también para presentar una realidad desagradable y descarnada, de acuerdo con los principios del Naturalismo literario.
Novela de Autor
Algunos escritores optaron por una creación más cuidada y personal, aunque sin renunciar a llegar a un gran número de lectores. Las características de estas novelas son:
Narrador omnisciente, que no se limita al relato de la acción, sino que introduce comentarios y reflexiones de todo tipo.
Orden cronológico en el relato de la acción.
La realidad es el punto de referencia, lo que explica la abundancia y exactitud de las descripciones.
Las novelas se centran en la vida del personaje, explicada por sus relaciones con la sociedad en la que habita.
Los temas: el sentido de la vida, el poder del dinero, el conflicto entre el deseo de felicidad y la vida pública, aunque sin ofrecer soluciones ni pautas morales.
Etapas de la Novela Realista
La novela evoluciona durante la segunda mitad del siglo XIX a través de tres etapas, que no coinciden en el tiempo en todos los países.
Prerrealismo
Se abordan todavía asuntos románticos; sin embargo, algunos autores comienzan a introducir rasgos realistas de carácter técnico (narrador omnisciente, linealidad, descripciones detalladas…). Destacan:
Stendhal (Francia) con obras como: *Rojo y negro*, *La cartuja de Parma*. Lo que predomina en estas novelas es la pintura de caracteres, de las intrigas palaciegas o domésticas. También profundiza en el análisis de los sentimientos y motivaciones de los personajes.
Las hermanas Brontë (Inglaterra). Sus novelas tienen mucho de románticas en cuanto al mundo de las pasiones; sin embargo, también aportan descripciones de gran objetividad. *Jane Eyre* de Charlotte B., *Cumbres borrascosas* de Emily B. y *Agnes Grey* de Anne B.
Fenimore Cooper (Estados Unidos) *El último mohicano*.
Gogol (Rusia). *Tarás Bulba* (novela) y el conjunto de relatos *Veladas en un caserío junto a Dikanka*, *Almas muertas* (novela que no llegó a terminar).
Realismo
Destacan:
Balzac (Francia) escribió más de 90 novelas que agrupó bajo el título *La comedia humana* (destacan *Eugenia Grandet*, *Papá Goriot*), con casi dos mil personajes que se repiten en unas y otras novelas, y cuyas vidas se entrelazan y superponen. El carácter de sus personajes está dominado por la codicia, el deseo de ascenso social y el egoísmo. Pretendió hacer un retrato completo y preciso de la sociedad francesa de la época. Se caracteriza por la documentación previa; piensa que los seres humanos se diferencian en los detalles, lo que justifica la atención que presta a la descripción minuciosa para conseguir la verosimilitud.
Flaubert (Francia) Es el escritor más importante del Realismo y precursor del Naturalismo. Su obra más importante es *Madame Bovary*, que trata de la insatisfacción de Emma Bovary, quien, influenciada por lecturas sentimentales y románticas, aburrida de su vulgar vida provinciana y de su insulso matrimonio, comete una serie de infidelidades que la llevan al desastre final. Ella, desengañada de sus amantes, se suicida con un veneno, pero además arruina a su marido, que no puede hacer frente a las deudas que ella ha contraído y poco después muere. Destaca el fino análisis psicológico de la protagonista y la crítica al Romanticismo (ha sido comparada con el *Quijote*). *La educación sentimental* narra la historia de un joven burgués y de sus frustrados amores con una mujer casada. La triste constatación final de cómo el tiempo arruina toda ilusión constituye una profunda crítica de los ideales de la burguesía.
Dickens (Inglaterra). Hace una denuncia de los defectos de la sociedad victoriana mezclada con un sentimentalismo bondadoso, cercano a los desfavorecidos. Quedan así exaltados los valores tradicionales, la vida del hogar, el trabajo y la constancia. *Las aventuras de Oliver Twist*, *David Copperfield*, *Tiempos difíciles*, *Cuento de Navidad*.
Dostoievski (Rusia) Los novelistas rusos de esta época describen las difíciles circunstancias rusas, sobre todo la situación de los campesinos, las revueltas y protestas, y la represión policial. Obras: *Crimen y castigo*, *Los hermanos Karamazov*, *Humillados y ofendidos*, *El idiota*, *El adolescente*.
Tolstói (VER EN LOS MATERIALES DE CLASE)
Chejov (Rusia). Fue un autor de teatro y un maestro en la técnica del relato breve. Entre sus cuentos sobresalen *Enemigos*, *El pabellón número 6*, *La cigarra*, *Los campesinos*, *La dama del perrito*.
Jose María Eça de Queirós (Portugal) Se le considera el creador de la novela portuguesa moderna. En sus obras critica a todas las clases sociales: a la aristocracia en *La ilustre casa de Ramires*, a la burguesía en *Los Maya* y al clero en *El crimen del padre Amaro*, crítica feroz y despiadada del comportamiento hipócrita e inmoral de ciertos eclesiásticos.
El Naturalismo
El Naturalismo es un estilo artístico, pero sobre todo literario, creado por Zola y seguido por Flaubert, basado en reproducir la realidad con una objetividad perfecta y documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Émile Zola expuso esta teoría en el prólogo a su novela *Thérèse Raquin* y sobre todo en *Le roman expérimental* (1880). Desde Francia, el Naturalismo se extendió a toda Europa en el curso de los veinte años siguientes, adaptándose a las distintas literaturas nacionales. De hecho, la mayoría de los autores realistas evolucionó hacia esta corriente materialista, si bien otros orientaron su descripción de la realidad hacia el interior del personaje, llegando a la novela psicológica.
Características del Naturalismo
Determinismo positivista como orden vital supremo, traducido, con frecuencia, en fatalismo mecanicista. El naturalista presenta al ser humano sin albedrío, determinado por la herencia genética y el medio en que vive. En él influyen el Positivismo de Auguste Comte, el Utilitarismo de Bentham y Stuart Mill, el Evolucionismo físico de Darwin y social de Herbert Spencer, y el materialismo histórico de Marx y Engels. En la mayoría de los escritos lo que se intenta es reflejar que la condición humana está mediatizada por tres factores: la herencia genética, las taras sociales (alcoholismo, prostitución, pobreza, violencia) y el entorno social y material en que se desarrolla e inserta el individuo. Esto es lo que se conoce en filosofía como Determinismo.
La fisiología como responsable de la conducta de los personajes.
Anticlericalismo radical.
Sátira y denuncia social. La novela naturalista es un estudio serio y detallado de los problemas sociales, de las ideologías y de las injusticias económicas, en que se hallan las raíces de las tragedias humanas. Esas causas son las que los novelistas procuran encontrar y mostrar de forma documental.
Concepción de la literatura como arma de combate político, filosófico y social.
Argumentos construidos a la sombra de la herencia folletinesca y orlados de un abrumador pesimismo.
Feísmo y tremendismo. El novelista naturalista no puede vacilar al enfrentarse con lo más crudo y desagradable de la vida social.
Temas relativos a las conductas sexuales como elemento central de las novelas. No se trata de un erotismo deleitoso y agradable, sino que es una manifestación de enfermedad social, suciedad y vicio. Por ello, frecuentemente el novelista naturalista se centra en el mundo de la prostitución, vista como lacra social y como tragedia individual. El público confundía sin embargo a veces Naturalismo con pornografía, lo que no era la intención de los naturalistas. Estos critican con frecuencia la literatura folletinesca que trastorna la percepción de la realidad.
Diferencias entre Realismo y Naturalismo
Cabe destacar que, si bien Realismo y Naturalismo son muy parecidos en el sentido de reflejar la realidad tal y como es (contrariamente al idealismo romántico), la diferencia radica en que:
El Realismo es más descriptivo y refleja los intereses de una capa social muy definida, la burguesía / el Naturalismo extiende su descripción a las clases más desfavorecidas, intenta explicar de forma materialista y casi mecanicista la raíz de los problemas sociales y alcanza a hacer una crítica social profunda.
El Realismo refleja el individualismo burgués que es siempre libre y optimista en su fe liberal de que es posible el progreso sin contrapeso y labrar el propio destino / el Naturalismo es pesimista y ateo merced al determinismo, que afirma que es imposible escapar de las condiciones sociales que guían nuestro sendero en la vida sin que podamos hacer nada por impedirlo.
El Naturalismo en Europa
En Francia
Émile Zola. Fue el crítico más radical de la sociedad francesa de su época. Por su apasionamiento en la defensa de sus ideas se le ha conocido como “intelectual comprometido”; así intervino decisivamente en el caso Dreyfus (capitán judío injustamente condenado por espía) publicando en defensa del condenado el artículo “Yo acuso”, que propició la revisión del proceso. Siguiendo el ejemplo de Balzac, escribió una serie de veinte novelas, *Los Rougon-Macquart*, centrada en las distintas ramas de una familia. Sus novelas suelen centrarse en un aspecto concreto. *La taberna* tiene como tema el desastroso efecto que ejerce el alcohol en las clases trabajadoras. *Naná* trata sobre la prostitución como vía de escape de las mujeres más desfavorecidas; su protagonista, Naná, bella joven de origen humilde, pretende a través de la alta prostitución, acceder a una vida acomodada. Además, Naná simboliza la degradación del Segundo Imperio. *Germinal* desarrolla las luchas y protestas sociales de la emergente clase proletaria.
Guy de Maupassant. Además de novelista, fue un maestro del relato sobrio y cuidado. Sus narraciones cortas están reunidas en los volúmenes *La casa de Tellier*, *Mademoiselle Fifí*, *El Horla*, que contienen algunos relatos de misterio y terror. De sus obras merecen resaltarse el largo cuento *Bola de sebo* y la novela *Bel Ami*, que es la historia de una persona sin escrúpulos que es capaz de todo por adquirir prestigio social.
Alphonse Daudet. Escribió cuentos y novelas de un naturalismo poco ácido y de gran perfección formal, donde refleja la realidad social con humor y poesía. *Cartas desde mi molino* es un libro de cuentos de su Provenza natal. Es famoso por una trilogía de novelas protagonizada por un provinciano fanfarrón, cuyos títulos son: *Tartarín de Tarascón*, *Tartarín en los Alpes* y *Port-Tarascón*. Además escribió otras novelas como *Poquita cosa* (es en parte autobiográfica), en ella el protagonista se va resignando a dejar la poesía para hacerse tendero, *Jack* es la historia del hijo de una cortesana elegante y *El nabab*.
En Italia el Naturalismo se denominó Verismo y tiene su principal autor en Giovanni Verga (1840-1922), y su obra maestra en la novela de este autor titulada *Los Malavoglia* (*Los Malasangre*).
En Gran Bretaña el gran novelista y poeta del Naturalismo fue Thomas Hardy con novelas como: *Los del bosque* y *Jude el oscuro*.
En Rusia difundió el movimiento el gran crítico literario Belinski y lo siguieron en alguna de sus obras autores importantes, como Gógol, Dostoievski, Goncharov y otros.