Momentos y tendencias de la novela a principios del siglo XX
En la evolución de la novela a principios y mitad del siglo XX aparecen los siguientes momentos: es continuación del Realismo y Naturalismo del siglo XIX, buscando reflejar la realidad de un modo objetivo y bajo una única perspectiva. Utiliza una estructura clásica (presentación-nudo-desenlace) donde la base de la obra es la acción y el carácter de los personajes.
- Blasco Ibáñez: es novelista y representante del Naturalismo; destaca su obra La barraca.
- Concha Espina: es la representante del Realismo, refleja la vida sencilla del norte y los sentimientos cotidianos en obras como La esfinge maragata.
Reacciones contra la novela tradicional
Los escritores jóvenes reaccionaron contra este tipo de novela a través de diversas etapas:
- La reacción del Modernismo: representada por Rubén Darío (Relatos), Valle-Inclán (Femeninas) o Pío Baroja (Vidas sombrías).
- La reacción postmodernista: en el año 1902 aparecieron cuatro novelas fundamentales que marcarán la pauta de las obras posteriores: La voluntad de Azorín, Amor y pedagogía de Unamuno, Camino de perfección de Pío Baroja y Sonata de otoño de Valle-Inclán. Los dos rasgos más característicos son el subjetivismo y el intento de renovar las técnicas narrativas, coincidiendo con la literatura occidental (James Joyce, Thomas Mann y Virginia Woolf). De las innovaciones técnicas destacan: el perspectivismo, el diálogo, la alteración del tiempo y nuevos tipos de narrador frente al narrador omnisciente, otorgando un carácter ensayístico a la novela.
- Reacción de los novelistas de la Generación del 14: destaca Ramón Pérez de Ayala con un tipo de novela intelectualizada y de carácter ensayístico, como en Troteras y danzaderas.
- Reacción de los novelistas de la Generación del 27: influenciados por el concepto orteguiano de la deshumanización del arte, se alejan de la concepción tradicional de novela. Destacan la disolución de la trama y la reducción de la acción. Posteriormente, con la rehumanización del arte, se desarrolla la novela social de preguerra, donde destaca Ramón J. Sender.
Pío Baroja: La novela como género abierto
Pío Baroja concibe la novela como un género abierto que abarca narración, descripción, diálogo y disertación, buscando una impresión de naturalidad y un tipo de realismo menos convencional que el tradicional.
Pensamiento e influencias
Su pensamiento se va conformando a través de diversos influjos:
- Nietzsche: la idea del hombre fuerte, por encima de las convenciones morales.
- Schopenhauer: el concepto de la vida como algo incomprensible e inabarcable.
- Darwinismo social: la visión de la vida social como una constante lucha por sobrevivir.
Concepto de novela y estilo
Defiende la espontaneidad del autor y el intento de reflejar la vida. Sus obras se caracterizan por ser entretenidas, con cambios de acción y escenario, abundancia de personajes y diálogo, aventuras, crímenes y misterio. Su estilo es sencillo y preciso: frases cortas y léxico común.
Obras y etapas
Agrupó sus obras en trilogías destacadas:
- Tierra vasca: La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labraz y Zalacaín el aventurero.
- La vida fantástica: Camino de perfección (1902).
- La lucha por la vida.
- La raza: El árbol de la ciencia.
- Las ciudades.
- El mar: Las inquietudes de Shanti Andía.
Su trayectoria se divide en tres etapas principales:
- De 1900 a 1914: El árbol de la ciencia, Zalacaín el aventurero, Las inquietudes de Shanti Andía.
- De 1914 a 1936: La sensualidad pervertida y su deseo de realizar una obra al estilo de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós.
- De 1936 a 1956: Desde la última vuelta del camino.
Aspectos técnicos
Los personajes apenas están esbozados y el protagonista suele ser un reflejo del propio escritor. Los diálogos tienen un marcado carácter conversacional y las descripciones son breves. El narrador interviene con frecuencia aportando sus propias opiniones.
Miguel de Unamuno y la novela existencial
Miguel de Unamuno se dedicó especialmente a la novela existencial. Su carácter contradictorio y atormentado definía su vida como una agonía (lucha), término que también define a sus protagonistas. Sus obras tratan el sentido de la vida, la muerte, la existencia de Dios y los problemas de España. Creó el concepto de intrahistoria: «la historia diaria de los hombres».
Pensamiento y temas
Su obra habla de la fe y la incredulidad, basándose en tres ideas básicas:
- Miedo a la muerte.
- Necesidad de creer en un Dios que garantice la inmortalidad.
- La certeza de que ese Dios no existe.
Unamuno busca la paz al modo de Fray Luis de León, girando siempre en torno al sentimiento de la vida humana.
Novedades técnicas y la «nivola»
El género que mejor se adapta a su pensamiento es el ensayo (La agonía del cristianismo y En torno al casticismo). Sus novelas se caracterizan por:
- Concentración de la acción y escasez de descripciones.
- Ausencia de descripciones espaciales (tiempo y espacio poco definidos).
- Soltura expresiva: la novela se va haciendo a partir de una idea central.
- Importancia fundamental de los diálogos y monólogos.
- Lenguaje desnudo: alejado de lo retórico, buscando la densidad de ideas y empleando palabras rústicas.
Sus principales novelas incluyen obras sobre la última guerra carlista y Amor y pedagogía, donde satiriza la educación. Estas dieron paso a la «nivola» con Niebla (1914), seguida de Abel Sánchez, La tía Tula y San Manuel Bueno, mártir. Las novelas de Unamuno suponen una ruptura con la novela realista, jugando con las técnicas narrativas, la estructura de los relatos y la concepción de los personajes.