Clasificación General de los Suelos
Los suelos se pueden clasificar en zonales, intrazonales y azonales. Los zonales son aquellos en los que predomina el factor climático en su formación; los intrazonales son aquellos en los que predomina el factor de la roca madre u otros diferentes al climático (topografía, drenaje, etc.) y los azonales son aquellos suelos poco desarrollados y que todavía están por desarrollarse. Dentro de estos existen muy diversos tipos, según esta clasificación.
Suelos Zonales en España
Los suelos zonales en España se pueden clasificar, según el clima, en: zonales de clima oceánico, zonales de clima mediterráneo y zonales de clima mediterráneo árido.
Suelos Zonales del Clima Oceánico
Se organizan o clasifican principalmente en:
- Suelos pardo húmedo silíceo y ranker sobre roca silícea.
- Suelos de tierra parda caliza o terra fusca sobre roca caliza, aunque hay otros en los que el condicionamiento de la roca madre es menor.
Características de los Suelos Oceánicos
- Suelo pardo húmedo silíceo: Es el predominante en las zonas de clima oceánico y roca silícea, localizándose en Galicia, el occidente asturiano, el Sistema Central y los Pirineos Centrales. Este suelo se caracteriza por presentar un perfil desarrollado (presenta todos los horizontes: A, B, C y D) y ser excelente para la agricultura. Se suele localizar en valles, es decir, en zonas llanas.
- Ranker: Presentan la misma localización que el pardo húmedo, pero en zonas de pendientes y mayor altitud. Esto determina que presenten perfiles poco desarrollados debido a la erosión por su localización; su uso es poco apto para la agricultura, lo que determina su aprovechamiento tradicional para pasto.
- Tierra parda caliza: Es el predominante en la parte caliza de este territorio de clima oceánico, localizándose en el oriente de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. Presentan suelos con perfiles desarrollados y ricos en humus, lo que los hace excelentes para la agricultura en zonas llanas, aunque también se usan como prados permanentes o bosques de frondosas.
- Terra fusca: Se localizan en el occidente de la Cordillera Cantábrica y los Montes Vascos. Se sitúan, al igual que los ranker, en zonas de pendiente y elevada altitud, lo que, junto a la eluviación por el clima, empobrece su perfil (que es A-C con un horizonte A pobre), presentando en general menor desarrollo y espesor que el anterior. Esto determina que sea poco útil o apto para la agricultura, lo que ha derivado en su uso para la silvicultura.
- Podzoles o suelos podzólicos y las turberas: Los podzoles se dan en zonas que sufren una intensa lixiviación, lo que supone la pobreza en humus del horizonte A (esto determina un color blanquecino en este), que se completa con un horizonte B y D en su perfil. Se localizan fundamentalmente en zonas montañosas silíceas con climas frescos y húmedos. Por su parte, las turberas se dan en zonas que permanecen encharcadas de forma prácticamente generalizada, lo que determina o condiciona su evolución, ya que limita el desarrollo de estos; el horizonte A está dominado por la turba, en la que la descomposición orgánica es sumamente lenta. Su localización principal es en la zona de Galicia.
Suelos Zonales de Clima Mediterráneo
Se clasifican u organizan en:
- Pardo amarillenta meridional: Situado en zonas de roca silícea.
- Roja mediterránea y terra rossa: Situados en zonas de roca caliza.
- Vertisuelos: Situados en suelos de arcillas y margas.
- Gris subdesértico (Sierozem): Suelo zonal destacado dentro del clima mediterráneo árido, que se sitúa en zonas de arcilla y margas.
Propiedades de los Suelos Mediterráneos
- Pardo amarillentos meridionales: Se localizan en las penillanuras de la Meseta (al oeste), presentando un perfil con desarrollo no pleno debido a la escasez de humus en la capa A (escaso espesor de este horizonte), lo que determina un pobre horizonte B, incluso prácticamente inexistente (perfil A, (B), C y D). Estos rasgos determinan que sea poco apto para la agricultura, lo que ha favorecido la creación del paisaje denominado dehesas de alcornoque y encinas, cuyo uso principal es el ganadero.
- Roja mediterránea: Tiene una localización muy dispersa, situándose en zonas con gran riqueza de arcillas en su perfil u horizonte argílico. Sus perfiles están muy desarrollados, lo que determina que sean suelos óptimos para la agricultura.
- Terra rossa: Es una variante del suelo rojo mediterráneo, pero es más pobre. Su perfil tiene un horizonte B de arcillas directamente sobre la roca madre (perfil A, B y D). Esto determina que estos suelos tengan una menor riqueza y su rendimiento agrícola sea más pobre, dedicándose mayormente a cultivos arbóreos como el olivo y el almendro.
- Vertisuelos o tierras negras: Se localizan en el valle del Guadalquivir, en la región de Tierra de Barros en Badajoz y en la Cuenca de Pamplona. Su perfil es A/C, pero presentan un horizonte de gran espesor. Están asociados a margas, calizas y especialmente a arcillas de carácter expansivo en gran porcentaje, que tienen la singularidad de oxigenarse al moverse solas por este rasgo. Esto determina, junto al rico horizonte A, que sean las tierras más fértiles de España, asociándose por lo tanto con la agricultura y siendo menor su uso para cultivos arbóreos.
- Gris subdesértico o Sierozem: Se localizan en el sureste peninsular y el valle medio del Ebro, estando asociados a una elevada evaporación que limita la acción descomponedora. Su perfil es muy pobre con escaso espesor (A, C), presentando un color claro por la alta presencia de calizas. Son tierras pobres agrícolamente por esa evaporación y por la pobreza en humus de sus horizontes, aunque se compensa con riego artificial y abonado para aprovechar las posibilidades climáticas para la agricultura.
Suelos Intrazonales
Los suelos intrazonales principales de España son los pardo calizos y rendzinas, aunque hay otros que son reseñables como los salinos, arenosos, volcánicos, aluviales o encharcados.
- Suelos pardo calizos: Son los predominantes en la mayor parte de la Península y las Islas Baleares. Se caracterizan porque su capa A es muy pobre en humus y el horizonte B y el perfil en general están poco desarrollados, sufriendo la acción de la erosión (A, B, C y D). Estos suelos se han aprovechado tradicionalmente para el cultivo de la vid y el olivo, aprovechándose los más desarrollados y menos erosionados para el cereal y las leguminosas.
- Rendzinas: Se localizan en zonas con fuerte erosión como los valles fluviales, además de presentar escasa protección ante esta erosión y, por lo tanto, tienen poca cantidad de humus (pobre horizonte A). Esto determina su perfil (A, (B), C y D, con una capa B prácticamente inexistente o muy pobre), debido a la falta de lixiviación y a la gran erosión. El uso tradicional de estos suelos ha sido cerealista.
- Otros suelos intrazonales:
- Salinos: Situados en zonas de marismas o de elevada evaporación; no son aptos para la agricultura.
- Aluviales: Localizados a las orillas de los ríos, formados por sedimentos fluviales; son muy aptos para la agricultura por su riqueza.
- Volcánicos: Asociados a roca madre volcánica (basalto); generalmente no son productivos para la agricultura.
- Arenosos: Suelos áridos e improductivos porque las precipitaciones se infiltran rápidamente.
- Encharcados: Se dan en zonas endorreicas, siendo pobres en nutrientes.
Suelos Azonales
Los suelos azonales principales de España son los regosoles y los litosuelos.
- Litosuelos o leptosoles: Son suelos esqueléticos, muy pedregosos, situados en zonas con fuertes pendientes y una fuerte acción erosiva, lo que determina el poco desarrollo de su perfil.
- Regosoles: Son suelos muy jóvenes formados por materiales muy sueltos, resultado de un reciente transporte de sedimentos.