El Novecentismo y la Generación del 14
El término Novecentismo hace referencia a un grupo de escritores e intelectuales que se dan a conocer en torno a 1914, por lo que también se les designa como Generación del 14. Desde una actitud minoritaria e intelectual, se centran en el problema de la regeneración española y, desde el punto de vista estilístico, persiguen la pulcritud y la máxima depuración expresiva en sus escritos. Se considera a esta generación como el eslabón entre el Modernismo y las vanguardias. Pertenecen al Novecentismo ensayistas como José Ortega y Gasset y Eugenio D’Ors; novelistas como Gabriel Miró y Ramón Pérez de Ayala; y el poeta Juan Ramón Jiménez, a partir de su obra Diario de un poeta recién casado.
Juan Ramón Jiménez: El puente poético
Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura, es considerado el puente entre el Modernismo y las vanguardias, además de maestro de los poetas del 27. Representa al poeta encerrado en su “torre de marfil”, dedicado exclusivamente a la creación y a la búsqueda de la belleza. Su poesía evoluciona en tres etapas:
- Época sensitiva: Etapa modernista con influencias del Romanticismo y Simbolismo.
- Época intelectual: Desaparece la influencia modernista. Poesía breve, densa, conceptual y sintética. Destaca Diario de un poeta recién casado.
- Época suficiente o verdadera: Correspondiente a la poesía del exilio, con mayor introspección y ansia de eternidad.
Las Vanguardias en España
Las vanguardias surgen tras la Primera Guerra Mundial, con París como centro de irradiación. Suponen un intento de ruptura con la tradición y la creación de un arte nuevo. Entre los movimientos más significativos destacan el Futurismo, el Cubismo, el Dadaísmo y, sobre todo, el Surrealismo.
En España, fueron difundidas por Ramón Gómez de la Serna. Destacan el Creacionismo de Vicente Huidobro y Gerardo Diego, el Ultraísmo de Guillermo de Torre y el Surrealismo, que influyó profundamente en poetas del 27 como Alberti, Aleixandre y Lorca.
La Generación del 27
Conocida como la Edad de Plata, este grupo toma su nombre del centenario de Góngora en 1927. Sus integrantes comparten una clara conciencia artística, el cuidado de la forma y el desdén por el sentimentalismo. Su trayectoria se divide en:
- Época de tanteos: Ruptura con el Modernismo e influencia vanguardista.
- Poesía pura: Neogongorismo y neotradicionalismo.
- Rehumanización: Influencia del surrealismo y compromiso ante la Guerra Civil.
- Exilio: A partir de 1939, marcado por la nostalgia y el compromiso político.
La Literatura de Posguerra
La derrota de la República dio paso a la dictadura de Francisco Franco, marcada por la represión y la censura. La poesía se divide en:
- Años 40: Poesía arraigada (identificada con el régimen) y poesía desarraigada (visión pesimista, como Dámaso Alonso).
- Años 50: Poesía social, como instrumento de denuncia y transformación. Destacan Blas de Otero y Gabriel Celaya.
- Años 60 (Generación del 50): Autobiografismo y lenguaje conversacional (Jaime Gil de Biedma, Ángel González).
- Años 70 (Los Novísimos): Lirica provocadora, experimental y culturalista.
Narrativa y Teatro
La Novela
La narrativa evoluciona desde el tremendismo (La familia de Pascual Duarte de Cela) y el realismo existencial, pasando por el realismo social de los años 50 (El Jarama de Sánchez Ferlosio), hasta la novela experimental iniciada por Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos.
El Teatro
El teatro de posguerra se divide en un teatro “visible” (comercial) y uno “soterrado” (de denuncia). La figura clave es Antonio Buero Vallejo, quien introdujo el teatro existencial y social mediante el “posibilismo” para sortear la censura. En los años 60, surge una vanguardia teatral que sustituye el realismo por enfoques simbólicos y alegóricos.