Estéticas del Barroco: Conceptismo y Culteranismo
Conceptismo: tendencia estilística del Barroco que se basa en la idea del concepto. «Un concepto es una asociación sorprendente y concisa entre dos palabras o ideas, un juego de ideas ingenioso y agudo que permite un conocimiento renovado de la realidad». Los autores conceptistas tienden a un lenguaje conciso. Los recursos más utilizados son la antítesis, la paradoja, las hipérboles, los equívocos y las disemias.
Culteranismo: considera la belleza formal por encima de todo. Sobresale la ornamentación exuberante y se utiliza un estilo esplendoroso. Se emplean recursos como la metáfora, la sinécdoque, la metonimia, la perífrasis, las hipérboles y procedimientos que buscan la musicalidad del verso. La sintaxis se complica con hipérbatos y encabalgamientos. En el vocabulario abundan los cultismos.
Francisco de Quevedo
Francisco de Quevedo no llegó a ver sus obras publicadas en vida. En 1648, González de Salas publicó buena parte de ellas en El Parnaso español. Sus temas principales se dividen en:
- Poemas de tema grave (filosóficos, morales, religiosos): poseen un tono grave y una visión pesimista de la vida. El poeta se muestra preocupado por temas como la muerte, la brevedad de la vida, la fugacidad del tiempo o el desengaño. Su obra Heráclito cristiano refleja la angustia por la fugacidad de las cosas mundanas desde un punto de vista religioso.
- Poemas amorosos: basados en la poesía petrarquista, donde el ideal amoroso se ve enturbiado por la presencia destructora de la muerte. Presenta una visión trascendente del amor, que perdura más allá de la muerte, como se observa en Canta sola a Lisi, donde el amor se manifiesta de forma contradictoria.
- Poemas satírico-burlescos: con marcados rasgos conceptistas, el poeta construye conceptos con juegos de palabras y metáforas. Utiliza un léxico que abarca desde el nivel culto hasta el de germanías. Destacan las letrillas, cuyo objetivo es el humor y la crítica de personajes de la época, como en Poderoso caballero es don Dinero.
Luis de Góngora
Góngora es el poeta más innovador del Barroco español. Su obra lírica también se editó póstumamente y presenta dos estilos diferenciados: la poesía popular (Góngora «claro») y la poesía culta (Góngora «oscuro»). Entre sus obras mayores destacan la Fábula de Polifemo y Galatea (1612), las Soledades (1613-14) y la Fábula de Píramo y Tisbe (1618).
Clasificación de su obra
- Poesía de arte menor: de carácter popular, con versos de arte menor y temas amorosos, humorísticos, satíricos, religiosos o cortesanos. Sobresalen las letrillas y los romances.
- Poesía de arte mayor: poesía culta donde destacan los sonetos de diversos temas (amorosos, satíricos, morales). Son de influencia petrarquista, como De pura honestidad templo sagrado o Mientras por competir con tu cabello, donde recrea el tópico del carpe diem.
La Fábula de Polifemo y Galatea presenta dificultades que la hacen comprensible solo para un lector extremadamente culto, suponiendo un reto a la inteligencia. Escrita en octavas reales, recrea el mito clásico de Polifemo enamorado de la ninfa Galatea. Por otro lado, las Soledades, agrupadas en silvas, representan la culminación del estilo culterano. Su tema es la defensa de la vida en la naturaleza, sencilla y sincera, frente a la falsedad del ambiente urbano, mediante una sucesión de escenas pastoriles en una naturaleza estilizada con frecuentes alusiones mitológicas.
Lope de Vega y el Teatro Barroco
Lope de Vega debe su fama principalmente al teatro, aunque también fue un prolífico prosista y poeta. La intensidad con que su propia vida se confunde con la literaria permite seguir su andadura vital a través de sus versos. Compuso textos inspirados en la épica italiana como La hermosura de Angélica y Jerusalén conquistada, y de carácter épico como La Dragontea. Como autor lírico, recogió sus composiciones en Rimas, Rimas sacras y Rimas humanas y divinas (firmadas como el Licenciado Tomé de Burguillos), destacando su uso del romance y del soneto.
El Arte nuevo de hacer comedias
Escribió muchísimas comedias siguiendo el modelo de su Arte nuevo de hacer comedias. Sus obras se clasifican en:
- Comedias amorosas y de capa y espada: donde es fundamental la intriga y el concepto de que «el amor todo lo vence», siempre con final feliz.
- Dramas de honor campesino: un labrador rico y cristiano viejo se enfrenta a un noble que lo ha deshonrado. El rey restablece la paz, como en Fuente Ovejuna.
- Dramas trágicos: donde muere el protagonista, como en El caballero de Olmedo.
Obras destacadas de Lope de Vega
- Fuente Ovejuna: Fernán Gómez pretende los favores de Laurencia y la detiene junto a su marido. Tras ser forzada, Laurencia arenga al pueblo. Cuando su marido iba a ser colgado, el pueblo asalta el palacio y mata al comendador. Al final, el rey perdona a los villanos. Trata temas como el honor, la deshonra y la venganza.
- El caballero de Olmedo: tragicomedia de amor y muerte. Presenta el triángulo amoroso típico de las comedias barrocas, pero don Alonso acaba asesinado. La cancioncilla popular sintetiza el amor y la muerte, presagiando el final funesto.
Pedro Calderón de la Barca
Calderón trató los temas desde una perspectiva más reflexiva y simplificó la trama. Amplió los recursos escenográficos y empleó un estilo culto. Sus obras se dividen en:
- Dramas de temas trascendentes: el honor (El alcalde de Zalamea), el conflicto entre libertad y destino (La vida es sueño) y la religión (El mágico prodigioso).
- Comedias: para divertir, ya sea en el teatro popular (La dama duende) o en el teatro cortesano (Eco y Narciso).
Obras destacadas de Calderón
- El alcalde de Zalamea: denuncia las tropelías de los militares al pasar por los pueblos. Defiende que quien comete un delito no puede quedar sin castigo, independientemente de su clase social.
- La vida es sueño: Segismundo vive encerrado en una torre porque su padre teme ser destronado. Tras ser liberado y comportarse de forma violenta, es devuelto a la torre haciéndole creer que todo fue un sueño. Finalmente, el pueblo lo nombra rey y él se comporta justamente.
Comentario de Textos Líricos
Análisis de un soneto de Francisco de Quevedo
El texto es un poema incluido en El Parnaso español y musas castellanas (1648). Es un poema de género lírico en el que el autor expresa su inquietud por el paso del tiempo y la proximidad de la muerte. El tema central es la angustia vital bajo el tópico del tempus fugit.
- Estructura externa: es un soneto con versos endecasílabos y rima consonante (ABBA ABBA CDC DCD).
- Estructura interna: en los cuartetos, el poeta expresa sorpresa al descubrir su vejez. En los tercetos, concluye que la vida es tan breve que no se distingue la infancia de la vejez («pañales y mortaja»).
- Recursos estilísticos: destaca el encabalgamiento (versos 12-13) que refleja malestar. En el nivel morfosintáctico aparece el asíndeton. En el nivel semántico, hay personificaciones de la Fortuna, el Tiempo, la Salud y la Edad. El verso 11 presenta una metáfora y una paradoja, además de la metonimia y antítesis de «pañales y mortaja».
Análisis de un soneto de Luis de Góngora
Se trata de un soneto inscrito en el Barroco del siglo XVII. Predominan las funciones poética, apelativa (incitando a la joven a disfrutar) y expresiva.
- Tema y tono: el tema es amoroso, centrado en el paso del tiempo. Utiliza los tópicos descriptio puellae, carpe diem, tempus fugit y memento mori. El tono es pesimista.
- Estructura: comienza con la descripción idealizada de la joven, sigue con una comparación y termina reflexionando sobre la muerte inminente.
- Figuras literarias: destaca la anáfora («Mientras»), la aliteración del sonido /c/, el hipérbaton y la metáfora («oro bruñido», «edad dorada»). Predomina la prosopografía. Al final, se emplea el asíndeton, el paralelismo y una gradación descendente.
- Conclusión: es un poema donde el pesimismo barroco se manifiesta a través de la inevitable presencia de la muerte.