La Generación del 98
Contexto Histórico y Social
España pierde sus últimas colonias en América y Oceanía, un hecho que repercute profundamente en su economía y política. Esto generó una gran decadencia en el país, a la que se le suman problemas como el bipartidismo y el caciquismo, que no hacen más que empeorar la situación política. A nivel social, hubo atentados terroristas y grandes represiones por parte del Estado.
El Espíritu de Fin de Siglo
El espíritu de Fin de Siglo fue el periodo comprendido durante las últimas décadas del siglo XIX y el principio del siglo XX. Estuvo marcado por el cuestionamiento de la burguesía y los valores en los que se había asentado, dando a luz al sentimiento antiburgués. En este contexto se distinguen:
- Los bohemios: El artista se presenta como un inadaptado al margen de la sociedad.
- Los dandis: Caracterizados por sus extravagancias y su particular forma de hablar y vestir.
En España, los autores de la Generación del 98 mantendrán actitudes políticas de oposición al sistema liberal burgués.
Corrientes Estéticas y Pensamiento
Esteticismo
Se busca el ideal de belleza, siendo este un refugio frente a la realidad de la época y la mentalidad burguesa. Se expresa mediante la decoración, el uso de líneas curvas y suaves en los diseños, el arte y la arquitectura.
El Irracionalismo y el Antipositivismo
Estas corrientes rechazan la razón y la ciencia como únicos métodos de progreso y de adquisición de conocimiento.
El Decadentismo
Es la actitud estética propia del Fin de Siglo, nacida de la conciencia de vivir en una sociedad que se desmorona. Interesados por otros periodos de decadencia (como el Imperio Romano), los autores sienten cierta atracción por la crueldad, lo inmoral y el mal en general. Destaca también el exquisitismo y la parafernalia como métodos de defensa frente al resto del mundo.
Características de la Generación del 98
Autores principales: Ángel Ganivet, Ramiro de Maeztu, Azorín, Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Antonio Machado y Ramón María del Valle-Inclán.
Estos escritores reflexionaban sobre temas fundamentales:
- La existencia: La inexistencia de la divinidad que el ser humano busca en vano.
- El estado de España: Críticas sociales dirigidas a la Iglesia y al caciquismo.
- El primitivismo: Representan su exaltación hacia lo pequeño o vulgar, el interés por la literatura medieval y la recuperación de un lenguaje popular y arcaico.
Renovación Formal y Subjetivismo
Los autores buscaban llevar a cabo una renovación formal. En las novelas de Azorín o Unamuno, o en el esperpento dramático de Valle-Inclán (y la lírica de Machado), se intenta superar el paradigma de la realidad mediante simbolismos.
El subjetivismo entronca con el idealismo romántico. La percepción de la realidad que tiene el «yo» es más importante que el mundo exterior; esto, unido a un carácter de introspección, otorga a la realidad una visión profundamente subjetiva.
El Modernismo
El Modernismo es un movimiento literario que se desarrolla durante el periodo de Fin de Siglo en Hispanoamérica y en España. Existe un gran uso del erotismo derivado del decadentismo. Se considera la obra «Azul…» de Rubén Darío como el punto de partida del movimiento. Los temas más recurrentes suelen ser:
- El escapismo: Deseo de evasión de una realidad insatisfactoria u hostil mediante temáticas como la mitología, el pasado legendario y el cosmopolitismo.
- La sacralización del arte: Funcionaba como una metáfora de refugio interior ante el vacío del mundo contemporáneo y el vacío existencial.
- La armonía universal: Solo podía ser representada por un poeta, en cuya obra conviven la melancolía y la angustia por la falta de sentido de la vida.
Generación del 27
Está formada por un conjunto de escritores españoles que se dedicaron fundamentalmente al cultivo de la poesía y publicaron sus primeras obras en la tercera década del siglo XX.
Autores principales: Pedro Salinas, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Emilio Prados, Gerardo Diego, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Luis Cernuda y Vicente Aleixandre.
La mayor parte procede de familias burguesas liberales, mantienen una sólida formación literaria y una gran amistad entre ellos. Publicaban sus poemas en las mismas revistas, como «Litoral», y compartían estilos poéticos semejantes.
Etapas de la Generación del 27
1ª Etapa: Tradición y Vanguardia
- El Neopopularismo: Es la encarnación de la poesía española característica de las vanguardias, con rasgos como la desconfianza al progreso y la insatisfacción del presente. Destacan «Romancero gitano» de Lorca y «Marinero en tierra» de Alberti.
- La poesía pura: Busca la realidad esencial que se esconde tras las apariencias, eliminando lo descriptivo o anecdótico. Destacan «Cántico» de Jorge Guillén y «La voz a ti debida» de Pedro Salinas.
- El creacionismo: Refleja la síntesis entre tradición y vanguardia. En la poesía vanguardista se juntan elementos del ultraísmo y del creacionismo.
2ª Etapa: El Surrealismo y la Rehumanización
A partir de 1929, algunos poetas reciben el influjo del movimiento surrealista. Este supuso la expresión más directa y angustiada de conflictos íntimos y una marcada rebeldía frente a las convenciones sociales. Frente a la rehumanización, el surrealismo presentaba un carácter más intelectual frente a la frialdad emocional del creacionismo inicial.
Obras surrealistas destacadas:
- «La realidad y el deseo» de Luis Cernuda.
- «Sobre los ángeles» de Rafael Alberti.
- «Poeta en Nueva York» de Federico García Lorca.
Tras la Guerra Civil
Tras el conflicto bélico, gran parte del grupo marchó al exilio y se cometió el asesinato de Federico García Lorca. Solo tres integrantes permanecieron en España: Gerardo Diego, Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre.
El Teatro de Federico García Lorca
Lorca es el principal dramaturgo de la Generación del 27. Una de las características más comunes de su obra es la frustración o la insatisfacción que surge del conflicto entre el deseo de libertad (y plenitud erótica) y la realidad social. Emplea tanto el verso como la prosa, otorga gran importancia a los signos no verbales y utiliza un lenguaje altamente poético.
Su obra dramática se organiza en los siguientes grupos:
- Primeras obras: El maleficio de la mariposa, Mariana Pineda.
- Farsas para guiñol y para personas: Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita, Retablillo de don Cristóbal; La zapatera prodigiosa, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín.
- Teatro de vanguardia: El público, Así que pasen cinco años.
- Teatro mayor: Doña Rosita la soltera y las grandes tragedias: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.