I. La Monarquía de los Reyes Católicos: Origen del Estado Moderno (1469-1517)
Introducción y Contexto
Este proceso se inicia en 1469 con el matrimonio de **Isabel I de Castilla** y **Fernando II de Aragón**. En 1479, Isabel fue coronada reina de Castilla y Fernando fue coronado rey de Aragón. El reinado de los Reyes Católicos constituye una de las etapas más decisivas de la historia de España, marcada por hitos como:
- La **Reconquista** del Reino Nazarí de Granada.
- El **Descubrimiento de América**.
- La fijación de un sistema de **monarquía autoritaria**.
En 1462 nació la princesa Juana (sobre cuya paternidad hubo rumores). En 1479, en los **Tratados de Alcáçovas-Toledo**, se tomaron varios acuerdos, incluyendo el reinicio de las buenas relaciones entre Castilla y Portugal y un acuerdo matrimonial que permitiría a Juana casarse con el hijo de Fernando e Isabel.
Desarrollo de la Unión Dinástica y Reformas
El matrimonio de los Reyes Católicos supuso la **unión dinástica** de las Coronas de Castilla y Aragón. Aunque compartían un solo monarca, cada corona conservó sus propias leyes, lenguas e instituciones. De este modo, desarrollaron una política religiosa y exterior común que dio lugar a la aparición de órganos administrativos. Estas actuaciones sentaron las bases del desarrollo de una **monarquía autoritaria**, considerada el origen del **Estado moderno**.
La Corona de Castilla: Base de la Monarquía
La Corona de Castilla fue la base de la monarquía, ya que contaba con una mayor población y recursos. El punto de partida de las reformas políticas castellanas estuvo en la remodelación del **Consejo Real**, transformado en un organismo con mayor presencia de juristas. En la Hacienda se produjo un aumento de los ingresos, gracias a una subida en la recaudación de impuestos y a la incorporación de los **maestrazgos** a la Corona.
La Corona de Aragón y la Política Religiosa
En la Corona de Aragón, el único soberano fue Fernando, reduciéndose el papel de Isabel, por lo que las reformas fueron limitadas. En 1494, el **Consejo de Aragón** trató asuntos de los reinos de esta corona debido a la ausencia del rey. Se extendió el establecimiento del régimen en algunos municipios. La monarquía autoritaria permitió intervenir en el nombramiento de la jerarquía eclesiástica, en el control de los documentos de Roma y el cobro de **tercias reales**.
En cuanto a la política religiosa:
- Los judíos, que colaboraron con los reyes financiando parte de la conquista de Granada, fueron expulsados de los dominios de la monarquía (1492). La gran mayoría continuaron como **conversos** en tierras cristianas.
- Los **mudéjares** granadinos fueron obligados a convertirse.
- En 1478 se estableció la **Inquisición** en la Corona de Castilla para velar por las costumbres, especialmente de los conversos. La Inquisición también se impuso en Aragón, aunque con mayores dificultades, ya que era contraria a su ordenamiento legal.
Economía y Expansión Territorial
Durante el reinado de los Reyes Católicos, en la Corona de Castilla aumentó la producción de lana gracias a los privilegios de la **Mesta**, creciendo su exportación. La Corona de Aragón no experimentó un desarrollo en la misma medida, pero siguió contando con su base artesanal y comercial. Las **Leyes de Toro** de 1505 fortalecieron la institución del mayorazgo, junto con la Sentencia Arbitral de Guadalupe.
Los Reyes Católicos llevaron a cabo una importante política de expansión, sustentada en:
- La gran capacidad de un ejército dependiente de los Reyes, dirigido por **Gonzalo Fernández de Córdoba**, *el Gran Capitán*.
- La aportación de recursos económicos e iniciativa diplomática.
- La política matrimonial de Fernando e Isabel.
La expansión peninsular tuvo lugar con la conquista del **Reino de Granada** (1492), que involucró a los aragoneses, culminando el control territorial sobre el único espacio andalusí. Primero ocuparon la parte occidental, después la oriental, y finalmente entraron en Granada. La incorporación de **Navarra** a Castilla la llevó a cabo Fernando el Católico en 1512, en el contexto de la rivalidad con Francia por el dominio de Italia. En 1493, Carlos VIII firmó el **Tratado de Barcelona**, por el cual el Rey Católico recuperó el Rosellón y la Cerdaña. El Gran Capitán consiguió victorias decisivas en Ceriñola y Garellano en 1503. El **Tratado de Lyon** (1504) consolidó el dominio de Aragón sobre Nápoles. Tras la conquista de Granada, los reyes se plantearon la expansión por el **Magreb** para eliminar los focos de piratería berberisca que amenazaban las costas de la Península Ibérica.
Conclusión del Reinado
Tras la muerte de Isabel la Católica (1504), fue proclamada reina de Castilla su hija **Juana I**. La nueva regencia de Fernando se caracterizó por las campañas norteafricanas y la incorporación de Navarra. Tras la muerte del Rey Católico (1516), el **Cardenal Cisneros** asumió la regencia de Castilla. En el año 1517, **Carlos I** asumió las dos coronas. Durante el reinado de los RRCC, en Castilla, Isabel I apoyó las actividades de los humanistas italianos y hubo un fomento de la cultura. A iniciativa del Cardenal Cisneros se debió la creación de la universidad de Alcalá de Henares y hubo un fomento de la cultura.
II. La Monarquía de los Austrias: Hegemonía y Crisis (Siglos XVI-XVII)
Introducción: El Imperio de Carlos I y Felipe II
Los **Austrias** consolidaron el modelo político creado por los RRCC, basado en la unión dinástica de territorios que mantienen sus leyes, costumbres e instituciones. Los Austrias recibieron herencias de Maximiliano (como el derecho al trono del Sacro Imperio) y de María de Borgoña (como Flandes). La dinastía de los Austrias se impuso en los reinos cristianos a partir de 1516 y dirigió una política dinástica hegemónica y en defensa del **catolicismo**. Con los Austrias, la cultura floreció, primero vinculada a los ideales del Renacimiento y después del Barroco, periodo conocido como el **Siglo de Oro**.
Desarrollo Político y Económico
Los soberanos profundizaron en el autoritarismo político que derivó hacia el **absolutismo** en Castilla. Las Cortes Castellanas vieron sus competencias reducidas a tomar juramento al rey. Las Cortes de los reinos aragoneses, sin embargo, permitieron mantener una mayor autonomía. Los Austrias se apoyaron en instituciones ya implantadas, en especial en los **Consejos**, que fueron órganos de gobierno con funciones en diversas materias. Los secretarios fueron funcionarios de confianza del rey, dirigiendo a burócratas que aseguraban el gobierno eficaz. En el siglo XVII apareció la figura del **valido**, que era el consejero personal del rey.
La política de los Austrias supuso la generación de ingentes gastos. La monarquía obtuvo de las Cortes Castellanas servicios ordinarios, y se incrementaron los impuestos como la **alcabala** y se crearon otros como los **millones**. Otra fuente de ingresos importante fue la renta americana: una quinta parte de la plata que transportaban las flotas de Indias pasaba a la Corona. Como muchos pagos debían ser inmediatos, se recurrió a préstamos.
El Reinado de Carlos I (1516-1556)
En 1520, las Cortes Castellanas aprobaron recursos para la elección de Carlos I como emperador. Esto provocó la rebelión de las **Comunidades** (1520-1521). Los rebeldes formaron la **Junta Santa de Ávila**, reclamando mayor poder para los municipios castellanos y el alejamiento de los extranjeros de la Trinidad desde Reino. Los comuneros consiguieron la toma de Tordesillas, donde ofrecieron la corona a la reina Juana. El ejército real los venció en la **Batalla de Villalar** en 1521. Vencidos los comuneros, el ejército real se dirigió a Valencia y acabó con el alzamiento de las **Germanías**, que se prolongó hasta 1523 en las Islas Baleares.
Carlos V entró en guerra contra quienes se opusieron a su esfuerzo. Con Francia sucedieron cuatro guerras contra Francisco I y Enrique II. El emperador logró conquistar Milán, pero perdió la Baja Navarra. También se enfrentó con el **Imperio Otomano** ante los muros de Viena (1529-1532), y conquistó Túnez (1535). Sin embargo, esta amenaza resurgió tras el fracaso de la ofensiva sobre Argel en 1541.
Carlos V tuvo que hacer frente al conflicto surgido en el Sacro Imperio a partir de la **Reforma Protestante** iniciada con Lutero. Tras diversos enfrentamientos, la **Paz de Augsburgo** (1555) reconoció la libertad religiosa, lo que significó el fracaso de la *Universitas Christiana* y el debilitamiento del poder imperial. Carlos V, agotado por los problemas, abdicó el imperio en 1555 en su hermano Fernando. Tras su renuncia como rey, los dominios peninsulares pasaron a su hijo Felipe. Carlos V se retiró en Yuste, donde murió en 1558.
El Reinado de Felipe II (1556-1598)
Felipe II conservó la política dinástica fundamental en la defensa del catolicismo y el dominio en Europa. El desarrollo de la política dinástica supuso el crecimiento de los gastos militares, lo que llevó al rey a declarar la **bancarrota** en 1557, 1575 y 1597. Al comienzo de su reinado tuvieron lugar los grandes autos de fe de Valladolid y Sevilla.
Conflictos internos:
- La **Guerra de las Alpujarras** (1568-1571) se inició por la sublevación de los **moriscos** granadinos en protesta por la Pragmática Regia de 1567, que les prohibía el uso de su lengua árabe.
- A finales del reinado tuvieron lugar las **Alteraciones de Aragón** (1591), cuando Antonio Pérez escapó a Francia y desde allí a Inglaterra. Felipe II ocupó militarmente el reino y modificó los fueros aragoneses en las Cortes de Tarazona en 1592.
Conclusión de la Dinastía
Gracias a los reinados de Carlos I y Felipe II, la monarquía logró su máxima expansión y poder, aunque los enfrentamientos y proyectos tuvieron como consecuencia el desgaste económico. Esto se vio reflejado en la influencia y prestigio con los Austrias menores. El último Austria, **Carlos II**, muere en 1700 sin descendencia, lo que conlleva a la **Guerra de Sucesión**. Felipe V fue designado heredero, lo que supuso la instauración de la dinastía de los **Borbones** en España.
III. La Dinastía Borbónica y el Despotismo Ilustrado (Siglo XVIII)
Introducción: La Guerra de Sucesión
El establecimiento de la dinastía francesa de los Borbones en España, después de la muerte de Carlos II en 1700 sin descendencia, se produjo tras la guerra donde estuvo en juego la hegemonía del continente: la **Guerra de Sucesión**. Felipe V es reconocido como rey tras las victorias de Almansa (1707) y Villaviciosa (1710), pero España perdió todas sus posesiones territoriales en Europa. El conflicto terminó con la firma del **Tratado de Utrecht** en 1713, con diferentes acuerdos, como la renuncia al trono de Francia por parte de Felipe V. Los Borbones del siglo XVIII propusieron transformar las instituciones tradicionales de gobierno, realizaron reformas para frenar la decadencia económica, y el objetivo de su política exterior fue conservar el imperio americano.
Desarrollo: La Reorganización del Estado
La reorganización del nuevo Estado fue obra de los tres primeros Borbones, que establecieron una monarquía fuerte, centralizada y unificada.
El Reinado de Felipe V (1700-1746)
Con Felipe V se implantó el **absolutismo francés** con reformas políticas y culturales, aunque fue una etapa de continuas guerras. Una de sus reformas fundamentales fue la unificación jurídica e institucional de España mediante los **Decretos de Nueva Planta** (1707-1716). Estos decretos suprimieron los fueros, privilegios e instituciones de la Corona de Aragón por apoyar al archiduque Carlos de Austria en la Guerra de Sucesión, aunque se mantuvo el derecho civil y mercantil. En cambio, los fueros vascos y navarros se mantuvieron por su fidelidad a Felipe V. Los Decretos de Nueva Planta favorecieron la centralización del poder.
Reformas administrativas:
- Los virreyes fueron sustituidos por **capitanes generales**.
- Las Cortes se convirtieron en Cortes Generales del Reino.
- Se estableció una Audiencia en cada capital y los jueces eran nombrados por el Rey.
- Felipe V cambió las leyes tradicionales que regulaban la sucesión al trono y estableció el derecho preferente de todos los varones de estirpe real, denominado **Ley Sálica**.
- Otra novedad fue la creación de las **Secretarías de Estado y Despacho**, que desplazaron a los antiguos Consejos (el único que conservó su importancia fue el Consejo de Castilla).
Los secretarios eran nombrados por el Rey. Además, se establecieron nuevos impuestos en la Corona de Aragón para equilibrar la balanza de contribución fiscal. Se fundaron tres departamentos, lo que supuso un enorme gasto, y no se consiguió una armada que pudiera competir con Inglaterra.
En cuanto a las reformas culturales, se difundió el **pensamiento ilustrado** francés. Las Academias estatales tenían como objetivo promover las letras; en 1713 se creó la **Real Academia Española de la Lengua**.
Se produjo una etapa italiana (1715-1724) protagonizada por Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V, quien se hizo con gran poder en la corte real y favoreció las labores del gobierno del italiano Alberoni. Lo más destacado de esta etapa fue la política exterior, partiendo del rechazo del Tratado de Utrecht, cuyo objetivo fue la recuperación de los territorios italianos para situar en ellos a los hijos de Isabel.
El Reinado de Fernando VI (1746-1759)
Hijo de Felipe V y su primera esposa, su reinado fue un paréntesis de paz que pretendía implantar una reforma fiscal en Castilla que sustituyera la diversidad de impuestos por una única contribución. Para ello, el **Marqués de la Ensenada** realizó un recuento detallado de todos los habitantes de Castilla y de sus propiedades (Catastro). Se implantó un nuevo marco en las relaciones con la Iglesia, por una política **regalista** del rey Fernando VI. Fernando VI murió sin descendencia, y le sucedió en el trono su hermano Carlos III.
El Reinado de Carlos III (1759-1788)
Hijo de Felipe V y su segunda esposa, su reinado se denomina **Despotismo Ilustrado**. La dinastía borbónica se define como un periodo renovador, pero de corte centralista, donde se impulsaron reformas. La política de Carlos III pretendió eliminar las trabas que limitaban la iniciativa libre en la actividad artesanal o comercial. Se dio gran importancia a las **Sociedades Económicas de Amigos del País**, al renacimiento de la reforma, a la tertulia y a los salones literarios. Además, se consolidó la prensa.
IV. La Crisis del Antiguo Régimen y la Revolución Liberal (Siglo XIX)
Introducción a la Transformación Social
Entre finales del siglo XVIII y el XIX, España vivió la crisis del Antiguo Régimen, marcada por la Guerra de la Independencia y el reinado de Fernando VII. En el segundo tercio del siglo XIX se inicia en España la **revolución liberal burguesa**. Fue un proceso largo, complejo y violento que sustituyó la sociedad del Antiguo Régimen por una sociedad liberal, burguesa y capitalista. Apareció un **Estado constitucional**, basado en la libertad política, la división de poderes y la soberanía nacional; se creó una sociedad capitalista; y se pasó de la sociedad estamental a la de clases, siendo la **burguesía** la clase dominante.
La revolución liberal burguesa se caracterizó por la oposición de los grupos privilegiados del Antiguo Régimen, la inestabilidad y conflictividad, y el retraso de los cambios respecto a Europa. En su inicio influyó el estallido de la guerra entre carlistas y moderados. Se alternaron dos partidos liberales:
- Partido Moderado: Apoyado en los altos terratenientes, la alta burguesía y la clase media alta. Defendía amplios poderes para la monarquía y limitar los derechos individuales de los ciudadanos. Destaca **Narváez**.
- Partido Progresista: Con **Espartero**, apoyado en la pequeña y mediana burguesía, las clases medias, empleados y artesanos. Propugnaba la **soberanía nacional**, representada en las Cortes, limitando el poder del rey.
Más tarde surgieron otros partidos como la Unión Liberal y el Partido Demócrata.
La Regencia y la Primera Guerra Carlista
La minoría de edad de Isabel II se dividió en la regencia de **María Cristina** (1833-1840) y la de **Espartero** (1840-1843). Al morir Fernando VII, su hija Isabel era menor de edad y asumió el trono su madre María Cristina como regente. La sucesión al trono de Isabel II llevó a una guerra civil entre los partidarios de Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII (denominados **carlistas**, que no aceptaban la legitimidad de la **Pragmática Sanción** que derogaba la Ley Sálica), y los partidarios de Isabel.
Esto dio lugar a un enfrentamiento sucesorio e ideológico:
- Carlos María Isidro defendía la sociedad tradicional (privilegios y fueros), el privilegio de la Iglesia y el **absolutismo**.
- Isabel se apoyaba en los liberales más moderados que defendían el cambio en el sistema político y la modernización del país.
Fue un enfrentamiento entre **liberalismo** y absolutismo. Los carlistas organizaron la guerra con el método de guerrillas, y **Zumalacárregui** organizó un gran ejército que consiguió importantes victorias, pero no lograron generalizar el conflicto más allá del País Vasco, Navarra y Aragón. Tras su muerte, la guerra tuvo como protagonistas al liberal **Baldomero Espartero** y al carlista Rafael Maroto. El ejército isabelino comenzó a imponerse y se inició la división de los carlistas. Ambos protagonistas llegaron a un acuerdo para poner fin a la guerra, que se firmó en 1839 y se concretó públicamente en el **Abrazo de Vergara**. Este establecía que se mantendrían los fueros en las provincias vascas y navarra, así como la integración de la oficialidad carlista en el ejército. Carlos María Isidro marchó exiliado a Francia. La derrota militar del carlismo no significó su desaparición, pues hubo dos guerras carlistas más.
El Estatuto Real y la Apertura Liberal
El estallido de la guerra hizo ver a María Cristina la necesidad de hacer concesiones a los liberales. Nombró jefe del gobierno a Martínez de la Rosa, un liberal moderado. Entre las medidas que tomó, destaca la elaboración del **Estatuto Real** en 1834, una *Carta Otorgada* que establecía un parlamento bicameral. Este parlamento no podía iniciar ninguna actividad legislativa sin la aprobación real, pero podía votar impuestos. Las Cortes tenían carácter consultivo y marginaban a la mayor parte de la población. Las reformas eran insuficientes para un grupo de liberales, por lo que el liberalismo se dividió en moderados y progresistas. La Corona y los antiguos grupos privilegiados apoyaron siempre un liberalismo moderado.
Conclusión: El Reinado de Isabel II
El reinado de **Isabel II** abrió el paso al liberalismo en España. Fue el primer reinado bajo principios plenamente liberales, aunque a veces fue muy restringido. También se intentó modernizar el país mediante las **desamortizaciones**, la **industrialización** y la implantación del **ferrocarril**. Aun así, el paso hacia el liberalismo fue lento y tortuoso, siempre con un claro dominio moderado, y las reformas emprendidas no sirvieron para acabar con los problemas del campo ni con la precaria situación de los trabajadores. Por ello, el descontento de la sociedad y de los liberales progresistas abrió paso a la **Revolución de 1868**, *La Gloriosa*, y a la caída de la dinastía borbónica, comenzando el **Sexenio Democrático**.