1. Condicionantes Naturales
Aunque los factores físicos han perdido importancia debido a los avances técnicos, su influencia en España sigue siendo determinante:
- El relieve: La elevada altitud media (solo el 11% de la superficie está por debajo de los 200 m) modifica las condiciones de humedad y temperatura. Además, las pendientes facilitan la erosión y dificultan la mecanización.
- El clima: Predomina el clima mediterráneo. Las escasas e irregulares precipitaciones, las temperaturas extremas y la aridez han condicionado la producción de cultivos mediterráneos (cereales, vid, olivo) y la necesidad de implantar el regadío.
- Los suelos: Se distinguen los de sustrato silíceo (menos adecuados) y los calizos y arcillosos. Destacan los suelos pardos en la España húmeda, los suelos rojos en el área mediterránea y los suelos negros en el valle del Guadalquivir y las vegas del Guadiana.
- La vegetación natural: Es la base de los aprovechamientos forestales y ganaderos (prados). Paisajes como la dehesa permiten un aprovechamiento mixto agrario, pastoril y forestal.
2. El Paisaje Agrario
El paisaje agrario es el resultado de la combinación entre el medio natural y la actividad humana. En España se distinguen varios tipos:
- Oceánico: Situado en el norte y noroeste, con relieve accidentado y clima lluvioso. Predomina el minifundio, la ganadería bovina y el aprovechamiento forestal.
- Mediterráneo litoral: Combina zonas llanas y montañosas. Destaca por el regadío intensivo hortofrutícola y una estructura agraria variada.
- Mediterráneo de interior: Ocupa la Meseta y el valle del Ebro. Predomina el secano extensivo (cereales, vid, olivo) y la ganadería en dehesas.
- Canarias: Relieve volcánico y clima cálido. Coexisten grandes propiedades costeras (exportación) y pequeñas en el interior.
- De montaña: Condiciones difíciles por altitud y pendiente. Usos complementarios de agricultura en valles, ganadería extensiva y explotación forestal.
3. Estructura Agraria: Propiedad y Explotaciones
La estructura agraria española se ha caracterizado históricamente por el predominio de valores extremos (muy pequeñas o muy grandes). El tamaño medio de las explotaciones ha crecido, pasando de 15,2 ha en 1962 a 26,4 ha en 2020.
Tipos de explotación
- Pequeña (menos de 10 ha): Mayoritaria en número, pero con poca superficie. Incluye el minifundio tradicional y la explotación moderna intensiva bajo plástico.
- Mediana (10-100 ha): Ha aumentado gracias al éxodo rural y las políticas de la UE.
- Gran explotación (más de 100 ha): Escasa en número, pero ocupa gran superficie en el interior y Canarias.
La concentración parcelaria ha sido clave para reducir la dispersión, aunque con mayor éxito en zonas de secano que en el norte. En cuanto a la tenencia, predomina la directa, aunque el arrendamiento ha crecido significativamente.
4. Evolución de la Estructura Agraria
- Etapa tradicional (hasta 1960): Objetivo de autosuficiencia, policultivo y tecnología atrasada.
- Etapa productivista (1960-1990): Orientada al mercado, mecanización, uso de fertilizantes y especialización.
- Etapa posproductivista (desde 1990): Enfoque en la sostenibilidad, calidad y respeto al medio ambiente.
5. Uso y Aprovechamientos del Espacio Rural
Los usos principales son la agricultura, la ganadería y la explotación forestal. La superficie se reparte entre tierras de cultivo (33,4%), pastizales (16,6%) y terreno forestal (38,4%).
La agricultura de regadío
España es el país de la UE con mayor superficie regada (20%). Aunque aumenta la productividad, enfrenta retos como la sobreexplotación de acuíferos y conflictos por el uso del agua.
La actividad ganadera
Representa el 40% de la producción agraria. Se ha desplazado de un modelo extensivo tradicional (montaña, dehesas) hacia un modelo intensivo industrial (porcino y avicultura), especialmente en el noreste.
6. La Política Agraria Común (PAC)
La PAC ha sido el motor de la transformación agraria en España desde su entrada en 1986. Actualmente, se organiza en dos pilares:
- Primer pilar (FEAGA): Pagos directos a agricultores «genuinos» para asegurar rentas y estabilidad.
- Segundo pilar (FEADER): Apoyo al desarrollo rural, innovación, competitividad y protección ambiental.