Platón: Epistemología, Teoría de las Ideas y la Búsqueda del Bien

1. Introducción: Crítica al Relativismo Epistémico y Moral

Para Platón, lo justo y lo injusto no depende de ningún acuerdo o convención, tal como defendían los sofistas.

Dos Tesis Fundamentales de Platón

  • Tesis Epistemológica:

    Podemos tener un conocimiento verdadero e infalible de una realidad objetiva, que incluye el mundo de los valores. Podemos saber qué es el bien o la justicia en sí mismos.

  • Tesis Moral:

    Solo quien alcanza el conocimiento de lo que es el bien puede ser bueno. Solo puede ser feliz quien es bueno y justo; el hombre que comete injusticias será necesariamente desdichado debido a la culpa y al remordimiento. Quien obra mal lo hace porque todavía no conoce las consecuencias positivas a las que conduce el conocimiento del bien.

El conocimiento exige ser objetivo, absoluto, infalible e inmutable, y el conocimiento sensible no cumple estos requisitos. Por ello, lo universal solo puede percibirse a través del intelecto. El Bien existe y es algo en sí mismo, que no se identifica con nada particular y sensible, y que es posible conocerlo.

2. El Objeto del Conocimiento Científico en Platón

Argumentos a Favor de la Existencia de las Ideas

La existencia de las Ideas se establece a partir de la constatación de que cosas distintas tienen aspectos (eidos) semejantes. Hay algo que está presente en todos los particulares. Eidos: algo que está más allá de las cosas y a lo cual estas se asemejan.

La Naturaleza de las Ideas Platónicas

Características Principales:

  • Las Ideas son entidades lógicas: están en ciertas relaciones entre ellas, en un orden jerárquico que culmina en la Idea de Bien, Belleza o Verdad, Idea suprema en la medida en que se predican de todo.
  • Las Ideas son realidades metafísicas: son el tipo más elevado y verdadero de lo real. La Idea suprema será la determinación mínima que ha de manifestar lo indefinido para ser algo en absoluto: Bien, Verdad y Belleza.
  • Las Ideas son el modelo o patrón de la realidad: las Ideas mismas son inmutables, no pueden generar movimiento. Es necesario un principio motor (el Demiurgo para el cosmos, el alma para los cuerpos vivos). El Demiurgo ordena el mundo con la vista puesta en las Ideas, imitándolas.
  • Las Ideas son el principio del orden frente al caos autodestructor: la Idea suprema de Bien garantiza la estabilidad de lo real; la Belleza, el orden que se nos manifiesta; la Verdad, su cognoscibilidad. Son aspectos de lo mismo: el Ser.
  • Las Ideas están fuera del espacio y el tiempo: no son realidades sensibles o físicas; son simples, eternas e inmutables.

El Conocimiento como Recuerdo (Anamnesis)

El alma (inmortal), antes de encarnarse en el cuerpo, ha contemplado las Ideas universales, pero al nacer las ha olvidado a causa de la “impureza” que supone la mezcla corporal. Al ver la semejanza entre las cosas sensibles, el alma inicia un proceso de recuerdo del universal.

Este proceso se añade al elemento erótico (eros), el deseo del alma de volver a conocer (reencontrarse con el conocimiento que una vez tuvo). Los primeros objetos de deseo son las cosas particulares que nos encontramos en la vida diaria, pero estas son meras copias de la verdadera realidad.

El conocimiento del Sumo Bien se ha despertado con el trato con lo particular y excita al alma a continuar con su proceso de elevación hacia la realidad inteligible, verdadera, buena y bella en sí misma.

¿En Qué Consiste el Conocimiento? El Mito de la Caverna

El Mito de la Caverna es una explicación metafórica de la situación en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento. Los hombres son prisioneros por cadenas y únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna. Dentro también se encuentran un muro, un pasillo, una hoguera y la entrada de la cueva que da al mundo exterior. Lo único que los prisioneros pueden ver son las sombras. Ellos creen que estas sombras son el mundo verdadero, pero solo son apariencias (están ajenos al conocimiento verdadero). El mundo fuera de la caverna, que no ven, es el mundo de las Ideas (la Idea del Bien, representada por el Sol). Un prisionero se libera (el filósofo que, con ayuda del ejercicio de sus capacidades cognoscitivas, llega al conocimiento verdadero) y guía a los demás hacia el mundo real. Esto representa la liberación de la ignorancia y la conquista de la sabiduría.

El Proceso Cognoscitivo: La Línea Dividida

El proceso cognoscitivo se representa como una línea vertical con dos divisiones principales: la superior, que corresponde al conocimiento científico (episteme), y la inferior, que corresponde a la opinión (doxa). La opinión, a su vez, se divide en dos: la parte inferior es la imaginación (eikasia) y la parte superior es la creencia (pistis). El conocimiento científico también se divide en dos: la parte inferior es el pensamiento discursivo (dianoia) y la parte superior es la inteligencia (noesis).

GRADOS DEL CONOCER

GRADOS DEL SER

Conocimiento inteligible

CIENCIA

(episteme)

Inteligencia

(Noesis, captar la verdad, las Ideas mismas)

Ideas e Idea suprema de Bien

Mundo inteligible

(ESENCIAS)

Pensamiento discursivo

(dianoia, capacidad de deducir)

Objetos matemáticos (apoyo en hipótesis)

Conocimiento sensible

OPINIÓN

(doxa)

Creencia

(pistis)

Objetos sensibles del mundo físico

Mundo sensible

(DEVENIR, cambio)

Conjetura

(eikasia)

Sombras e imágenes de los objetos físicos

La división entre episteme y doxa es la división entre lo sensible y lo inteligible.

El conocimiento científico, para llegar a la contemplación de la verdad, ha de sobreponerse a lo dado acríticamente en la sensibilidad y superarlo, ejerciendo una actividad de análisis lógico y crítico que le permitirá contemplar la verdad en su pureza intelectual.

El conocimiento es un proceso que ha de pasar por cada uno de los momentos que se señalan en la línea.

La noesis constituye la facultad más perfecta del conocimiento. El objeto del conocimiento supremo es la realidad suprema: la Idea de Bien, Verdad y Belleza. Permite comprender la razón de que sean verdaderos los axiomas de cada una de las ciencias.

La Eficacia Moral del Conocimiento Platónico

La idea es que el proceso cognoscitivo que culmina con la intuición intelectual de la realidad suprema (el Bien y la Justicia en sí mismos) no deja intacta al alma. Conocer el Bien implica necesariamente ser bueno. Para alcanzar la intuición intelectual del Bien es necesario haber abandonado y superado el influjo negativo de lo corporal, que constituye una resistencia al orden y la armonía del alma.