El Nacimiento de la Filosofía en Grecia: Del Mito al Logos
En el siglo VI a.C., en la colonia de Mileto, surgió un grupo de hombres que sintieron la necesidad de someter a examen las explicaciones míticas acerca del mundo y sustituirlas por una realidad explicativa basada en la razón. En ese momento, nace la Filosofía en Grecia.
La Imposición de la Necesidad y la Esencia
Allí, la explicación racional (logos) introduce la idea de necesidad, sustituyendo la arbitrariedad. Se impone la convicción de que las cosas suceden como y cuando tienen que suceder. Esta idea está relacionada con la noción de permanencia, que sostiene que algo se comporta de manera constante. Esta manera de ser fue denominada esencia (eidos); por ello, conocer las cosas será conocer su esencia, lo que tienen en común y permanente.
Los griegos estaban convencidos de que los sentidos no bastan para proporcionarnos tal conocimiento. Es necesario un esfuerzo intelectual para alcanzar el ser de las cosas. Así, establecieron una dualidad en el campo del conocimiento, separando la razón de los sentidos.
Dualidades Fundamentales del Pensamiento Griego
- En la realidad: Cambio y Permanencia.
- En el conocimiento: Razón y Sentidos.
Platón: La Búsqueda de la Verdad y la Moral
Platón es el principal pensador de la filosofía antigua, cuya motivación básica es de carácter moral. Algunas de sus obras destacadas incluyen:
- Diálogos socráticos: Apología, Lisis.
- Diálogos doctrinales: Banquete, Fedón.
- Diálogos de la etapa crítica: Timeo, Leyes, etc.
Realidad y Conocimiento: El Dualismo Ontológico
A partir de esta motivación básica, puede comprenderse la llamada Teoría de las Ideas, en la cual la realidad no está formada solo por las cosas sensibles, sino que existe una esencia. Estas esencias son modelos, arquetipos y materiales eternos. Platón las denominó ideas y las situó en una realidad suprasensible.
Con esto, el ser queda dividido en dos planos bien distintos:
- El sensible: El de las cosas, que es mudable y cambiante, percibido solo por los sentidos.
- El inteligible: El de las ideas, que es inmutable y eterno, captado solo por medio de la razón.
La Idea de Participación
Para comprender cómo se relacionan ambos mundos, es necesario conocer la Idea de participación, que es la conexión entre dichos mundos. En ella observamos las Ideas como modelos eternos e inmutables de las cosas, puesto que las cosas son lo que son porque participan de aquella Idea de la que proceden, tratando de imitar esa idea. Las ideas no son solo el arquetipo del que proceden las cosas, sino también el ideal al que estas se esfuerzan por acercarse. Por ello, las ideas son más importantes y anteriores a las cosas, ya que el mundo inteligible es superior al sensible y más auténtico. La idea más importante es la Idea del Bien.
Dualismo Epistemológico
Las ideas son fundamento ontológico y también fundamento epistemológico. De ahí que la teoría de las ideas de Platón sea simultáneamente una teoría del conocimiento, estableciendo dos maneras de conocer:
- La Opinión (doxa): Captada a través de los sentidos, es cambiante e imperfecta. Intenta saber sobre lo aparente en vez de lo verdadero.
- La Ciencia (episteme): Captada a través de la razón. Si queremos ir más allá del conocimiento engañoso de los sentidos, debemos comprometernos a un esfuerzo personal.
Por eso Platón insiste en que el único modo de alcanzar las ideas pasa por cultivar la Matemática, la Astronomía y la Música, que conducirán al filósofo a la ascensión de la dialéctica. Sin embargo, las personas somos capaces de captar una realidad más elevada si nos remontamos al mundo de las ideas, puesto que estas viven en nuestro interior; esto es conocido como reminiscencia, que se produce cuando ya conocemos las ideas, pero las hemos olvidado.
El Ser Humano: Dualismo Antropológico y Tripartición del Alma
La concepción platónica del ser humano se corresponde con el dualismo antropológico. Para Platón, el hombre, como el mundo, está compuesto por un elemento sensible (el cuerpo) y por un elemento inteligible (el alma). De este modo, el hombre está en contacto con el mundo de las cosas, pero, en tanto que es inteligible, entra en contacto con el mundo de las ideas.
Platón separa el cuerpo y el alma al pertenecer a dos mundos diferentes. Muestra el cuerpo como lo material, dentro del mundo sensible (es como una especie de cárcel para el alma), mientras que el alma es inmaterial y más noble.
Inmortalidad y Reminiscencia del Alma
El alma es superior al cuerpo y no aparece jamás, al contrario que el cuerpo. Lo podemos comprobar ya que el alma es eterna e inmortal. Si tenemos la capacidad de captar las ideas trascendentes es porque las hemos contemplado antes en el mundo inteligible, además de por su simplicidad (las cosas que vemos están hechas de partes, por eso el alma es simple y no se puede descomponer).
Platón demuestra que, a pesar de no ver las cosas, podemos recordarlas; esto lo denominamos teoría de la reminiscencia. No tenemos que aprender, solo necesitamos recordar lo que son, es decir, ya conocemos las cosas, pero las hemos olvidado.
El alma se une después de la muerte a un nuevo cuerpo: bello si fue una vida virtuosa, o inferior si fue una mala vida. Este proceso (reencarnación) se repite; con cada vida podemos purificar y mejorar el alma, y al final de muchos ciclos, esta permanecerá siempre plena y dichosa.
Las Tres Partes del Alma
El hombre se divide según la parte del alma que predomine en él. Hay tres partes del alma:
- Racional: Situada en la cabeza, está relacionada con el pensamiento.
- Irascible: Situada en el pecho, es la sede de las pasiones y sentimientos.
- Concupiscible: Situada en el vientre, es la sede de los deseos y apetitos corporales.
Esta separación Platón la explica mediante el «Mito del Carro Alado», donde se compara el alma con un carro alado, tirado por dos caballos: uno blanco que simboliza el ánimo, y uno negro que simboliza el apetito; ambos son conducidos por un auriga que simboliza la razón.
Ética: El Intelectualismo Moral
Platón presenta la ética mediante los planteamientos de Sócrates, los cuales muestran valores universales y objetivos. Esto es conocido como intelectualismo moral, donde se muestra que un comportamiento incorrecto equivale a ignorancia por maldad.
Cuando se conoce qué es el auténtico bien, se asocia a actuaciones buenas. Si alguien se comporta mal, lo hace porque está equivocado y cree que su conducta puede obtener un bien.
La importancia de la ética se basa en conocer la Idea del Bien como un comportamiento adecuado; no obstante, es la más difícil de captar y no todo el mundo logra hacerlo.
Virtudes y Justicia
Dependiendo del tipo de alma que predomine, observamos una virtud:
- Racional: Cuya virtud es la inteligencia.
- Irascible: Cuya virtud es la valentía.
- Apetitiva: Cuya virtud es la moderación.
Queda recalcar que la virtud más importante de todas es la justicia.
Política: La República Ideal
Platón cree que la forma de gobierno que debía imponerse era la República, ya que analizó los sistemas políticos que existían en su tiempo y observó que en la monarquía y la aristocracia había gobernantes sabios y buenos. La aristocracia, formada por un grupo de individuos, a su vez se divide en:
- Timocracia: Formada por militares.
- Plutocracia: Formada por ricos.
- Democracia: Formada por el pueblo.
- Tiranía: Que era de interés propio.
Volvemos a la teoría de la antropología, donde observamos tres tipos de personas cada una en función de su alma:
- Predominancia del alma concupiscible: Comerciantes y agricultores (cuestiones materiales).
- Predominancia del alma irascible: Soldados.
- Predominancia del alma racional: Gobernantes.
Platón describe cómo debe organizarse el estado para que reine la justicia; esto se denomina utopía.
Aristóteles: La Filosofía Sistemática y la Experiencia
Aristóteles es un pensador de la antigua filosofía cuya motivación básica se basa en el interés teórico. Algunas de sus obras, conocidas como escritos esotéricos, son: Segundos analíticos, Acerca del cielo, Acerca del alma, La política, La Retórica, etc.
Realidad y Conocimiento: El Hilemorfismo
Aristóteles defiende una única realidad: la Physis. Divide, sin embargo, la Physis en:
- Mundo supralunar: El de los astros, hechos de éter y donde no hay corrupción.
- Mundo sublunar: El de la tierra, que se compone de los cuatro elementos y donde hay cambio.
La Física estudiará la Physis, y la Metafísica estudia el fundamento último de la Physis, lo que la hace real.
Teoría Hilemórfica
Aristóteles defiende la teoría hilemórfica: los seres se componen de Materia (hyle), de lo que están hechos, y Forma (morphé), su esencia, lo que les hace ser lo que son.
Distingue:
- Sustancia primera: El individuo concreto (“este perro”).
- Sustancia segunda: La esencia o Forma, intrínseca de los seres concretos que determina lo que son, el universal (“ser perro”, la especie).
También diferenciará al ser como sustancia (el individuo concreto y particular que es en sí mismo) del ser como accidente (la forma de ser que solo puede ser en otro; los accidentes se quitan sin que la sustancia deje de ser lo que es).
El Cambio y las Cuatro Causas
Aristóteles presenta una concepción teleológica de la realidad, donde los seres cambian buscando un fin, desarrollándose para alcanzar la perfección que establece su propia esencia. Este cambio se produce por el paso del «ser en potencia» (lo que se puede llegar a ser) al «ser en acto» (lo que se es). Así, el cambio sería el paso de la potencia al acto posibilitado por la propia esencia, ya que cada ser tiende a desarrollar las capacidades de su esencia, su finalidad o Bien propio.
Las Cuatro Causas
Para explicar todo ser natural (Physis), Aristóteles ofrece la teoría de las cuatro causas:
- Formal: Lo que determina la forma de un ser, su esencia.
- Material: De lo que está hecho un ser.
- Eficiente o agente: Lo que hace que un ser sea real.
- Final: La finalidad que tiene.
Metafísica y el Primer Motor Inmóvil
En su Metafísica, Aristóteles estudia el ente, el ser en cuanto ser. No estudia los seres reales en tanto que son algo concreto o particular (eso lo hacen las distintas ciencias), sino lo universal que tienen en común y por lo que los seres reales son reales.
La Metafísica establecerá los axiomas o primeros principios indemostrables y universales que rigen lo real:
- De no contradicción: No es posible que una misma cosa sea y no sea en el mismo sentido y al mismo tiempo.
- De identidad: Toda entidad es idéntica a sí misma y solo a sí misma.
- De causalidad: Todo ser o suceso proviene de una causa anterior de la que es efecto.
También establece las categorías, aquello que se puede predicar de los seres: sustancia, cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, posición, estado, acción y pasión.
Aristóteles estudia el fundamento último de la existencia del movimiento. Aplicando el principio de causalidad, afirma que toda regresión debe terminar en un ser en acto anterior que lo haga posible. Por ello, se debe afirmar la existencia de un Primer Motor Inmóvil, acto puro e inmaterial (ser «divino»). El Primer Motor Inmóvil inició el movimiento y, a su vez, hace, por atracción, que las cosas busquen su propia perfección a través del cambio. Su única actividad es pensarse a sí mismo.
El Conocimiento Aristotélico
En su estudio del conocimiento, Aristóteles defiende que se parte de los sentidos (sensibilidad) y se conoce a través de un proceso de inducción, de lo particular a lo universal. Tras la percepción sensible, a través de la imaginación se genera la imagen mental, y esta es retenida por el entendimiento, que realiza el proceso de abstracción.
Distingue:
- Entendimiento agente: Es universal y nos permite abstraer la esencia de los seres.
- Entendimiento paciente: Es individual y retiene las abstracciones, posibilitando su aplicación para hacer juicios.
Aristóteles fue el creador de la Lógica, con la que ofrece un método para asegurar que toda argumentación sea rigurosa y coherente, preocupándose por la validez formal de su estructura. Analizará la forma de las argumentaciones buscando cuáles son las correctas (modos del silogismo válidos) y cuáles las incorrectas (falacias).
El Ser Humano: Unidad Hilemórfica
Aristóteles, en su estudio del ser humano, mantiene la teoría hilemórfica y afirma que el cuerpo (Materia) y el alma (Forma) forman una única sustancia natural (primera o individual) indisoluble. El alma es principio de vida y es mortal (aunque el entendimiento agente es inmortal, no es personal).
Establece en el alma humana intelectiva tres funciones:
- Vegetativa o nutritiva: Capacidad para alimentarse y desarrollarse; propia de todos los seres vivos.
- Sensitiva: Permite la sensibilidad; propia de todos los animales.
- Intelectiva: Exclusiva de los seres racionales, posibilita el conocimiento.
La intelección es considerada como la superior de las funciones humanas, la más característica y esencial, pues es la que le distingue de los demás seres.
Moral y Ética: El Eudemonismo
Para Aristóteles, la moral se basa en su concepción teleológica de los seres naturales que tienden a un fin, y en los seres humanos este fin es la felicidad (Eudemonia), por ello su ética se denomina Eudemonismo.
Según Aristóteles, la felicidad consiste en desarrollar lo propio de cada ser de acuerdo a su esencia. La facultad intelectiva es lo característico del ser humano, lo que lleva al conocimiento de los seres y especialmente del ser supremo, el motor inmóvil. La actividad intelectual o vida contemplativa es lo que debemos desarrollar, siendo las virtudes dianoéticas o intelectuales las que perfeccionan el entendimiento: la sabiduría o la contemplación, la reflexión, el estudio.
No obstante, el hombre no es solo entendimiento, sino que tiene facultades vegetativa y sensitiva relacionadas con las necesidades corporales y sociales, por lo que le resultará imposible conseguir la plena felicidad (que supondría estar permanentemente pensando); su felicidad es siempre limitada, siendo la felicidad absoluta exclusiva del Primer Motor.
Las Virtudes Éticas y el Término Medio
El correcto desarrollo de las facultades vegetativa y sensitiva, que hace posible cumplir con las necesidades corporales y sociales del ser humano, se consigue con las virtudes éticas o prácticas, las más humanas. Estas virtudes organizan nuestras vidas de forma que podamos dedicarnos a lo que nos es más característico y nos acercan a la felicidad (el desarrollo de la facultad intelectiva).
La virtud ética se define en Aristóteles como un hábito, disposición adquirida por la práctica frecuente, de determinar con prudencia, utilizando la facultad intelectiva o razón, el término medio entre dos extremos viciosos, uno por defecto y otro por exceso.
El término medio debe establecerse de forma personal, no es universal.
Sociedad y Política: El Zoon Politikon
El hombre es un ser social por naturaleza, un zoon politikon, y en su esencia se encuentra implícita su sociabilidad. Posee el logos que le permite comunicarse racionalmente con los demás seres racionales, lo que posibilita el desarrollo del conocimiento y la racionalidad misma.
La sociedad, pues, no es producto de la convención, sino que forma parte de la concepción teleológica del ser humano, pues es la polis el fin último de todo desarrollo humano y, a su vez, este solo es posible dentro de una sociedad. La felicidad humana solo se puede conseguir, así, dentro de una sociedad cuyas leyes posibiliten el desarrollo de las virtudes éticas en todos los ciudadanos.
Por esto, el legislador o el político debe ser alguien que no solo tenga conocimientos teóricos, sino que debe haberse habituado a la aplicación práctica de su intelecto, ser prudente. La Justicia social se da cuando el gobierno no busca intereses particulares y posibilita la realización de la virtud en todos los ciudadanos.
Formas de Gobierno
Aristóteles distingue tres formas justas de gobierno, frente a sus respectivas corrupciones:
- Monarquía: Gobierno de uno solo. Su corrupción es la Tiranía.
- Aristocracia: Gobierno de los mejores. Frente a la Oligarquía.
- Democracia: Considerada la mejor por Aristóteles, es el gobierno del pueblo. Su corrupción es la Demagogia.