El Pensamiento de Platón: Contexto Histórico y la Confrontación con Nietzsche

Contexto cultural

Platón nació en Atenas en el año 427 a.C., coincidiendo así su nacimiento con el declive de la democracia de Pericles. Bajo su dirección, Atenas se había convertido en la potencia hegemónica del Mediterráneo oriental después de su victoria sobre los persas. La literatura llega a su máximo esplendor; es necesario destacar la tragedia. Las artes plásticas (arquitectura, escultura y pintura) en la Atenas de Pericles reproducen la tensión entre los dos componentes sociales de la Atenas clásica. En arquitectura, el Partenón de Atenas es su monumento más representativo. En escultura destacan Mirón, Fidias y Policleto, quien aplica a la reproducción del cuerpo humano el «canon» o medida de armonía ideal. Con los pitagóricos, las matemáticas alcanzaron un gran nivel. Para Platón, como veremos, las matemáticas pertenecían, junto con la dialéctica, al conocimiento seguro y universal; constituían un saber superior.

El nacimiento de la medicina científica se atribuye a Hipócrates (siglo V a.C.). Es también el referente de una concepción ética de la medicina; de ahí el «Juramento Hipocrático», que regula el comportamiento moral de los médicos. Heródoto y Tucídides iniciaron otra forma de recuperar el pasado a partir de documentos, del análisis de datos, de las descripciones de testigos, etc. Nace así la historia como ciencia. Pero tras la derrota de Atenas en las Guerras del Peloponeso contra Esparta, comienza una decadencia cultural. Influido por los artistas de la época anterior, Platón buscará recuperar los ideales éticos y políticos. Los antiguos proyectos arquitectónicos y urbanísticos se paralizan ante la crisis económica. En escultura se abandona el carácter solemne y ornamental de la época anterior y existe una tendencia a plasmar el sentimiento, el momento fugaz. En el terreno literario, solo las comedias de Aristófanes triunfan. Los estudios históricos de Jenofonte pueden compararse con los creadores de la época de esplendor. Otro hecho cultural de extraordinaria importancia es la creación de la Academia platónica. La intención de Platón al fundar esta escuela es la de formar a los políticos y gobernantes; por otro lado, surge la Escuela de Isócrates, que privilegia la retórica.

Contexto filosófico

  • Crítica a la sofística: Su filosofía tiene como trasfondo la reacción y el enfrentamiento al convencionalismo y el relativismo de los sofistas.
  • Sócrates: Todo el pensamiento platónico está teñido de socratismo: el intelectualismo moral, la valoración de la razón frente al mundo cambiante de las opiniones, la concepción de la filosofía como permanente diálogo, la preocupación por la política y por la educación del ciudadano. Su Teoría de las Ideas supone una extensión y una radicalización de la convicción socrática de que existen esencias universales. Incluso cuando se aparta del ejemplo de su venerado maestro, como en su decisión de escribir textos filosóficos, lo hace de la manera más fiel.
  • Presocráticos: Platón nunca perdió el interés por las cuestiones naturales. Su filosofía es un intento de reconciliar a Heráclito, quien afirma que todo está en movimiento, con Parménides, quien afirma que la realidad es estática. También le influyó Pitágoras, especialmente en su concepción del hombre, en su concepción de la inmortalidad del alma y, por último, en la importancia que concede a las matemáticas. En menor medida, podríamos citar a Anaxágoras, en tanto que primer filósofo que propuso una causa final (el nous). La concepción de la materia en Platón es básicamente la misma que la de los atomistas.

Nietzsche frente a Platón

Rasgos comunes

Aunque resulte difícil, se podrían señalar algunos rasgos comunes: ambos comparten un cierto estilo poético y un refinamiento del lenguaje filosófico. También es común a ambos la defensa del sentido aristocrático de la existencia, aunque desde perspectivas muy diferenciadas: en el caso de Platón es una aristocracia del conocimiento y en el caso de Nietzsche es una aristocracia de los creadores de nuevos valores.

Oposición

Platón defiende un dualismo ontológico: mundo de las Ideas y mundo sensible (considerado «falso»). Asimismo, sostiene un dualismo epistemológico: conocimiento verdadero (inteligible) y sensible (opinión). El hombre, que está compuesto de alma (inteligible) y cuerpo (sensible), ha de seguir un proceso dialéctico hasta llegar al conocimiento de las Ideas, siendo la idea suprema la Idea del Bien.

Para Nietzsche, ese mundo verdadero es un engaño; los signos distintivos de las Ideas y del ser muestran más bien su falsedad. Además, Nietzsche buscará nuevas formas de expresar el conocimiento, lejos de la identificación platónica con la luz y la claridad; así acuñará una nueva metáfora no óptica, la de la fuerza: la voluntad de poder. Frente a la Idea del Bien como única, Nietzsche propone una pluralidad de significados. Frente al monoteísmo, el politeísmo. Frente a la verdad, la interpretación, pues la verdad es una cuestión de perspectivas. Frente a la unidad, el devenir y la diferencia.

Nietzsche hace responsable a la filosofía socrático-platónica de la creación de esa verdad racional inmutable que ha causado la «decadencia» de la cultura occidental; es el origen del nihilismo. Para Sócrates y Platón, la felicidad se consigue en la vida verdadera que no es esta. Platón, además, defiende una concepción intelectualista de los valores de la moral: es el conocimiento del bien lo que nos lleva a adecuar a él nuestra conducta. Para Nietzsche, esto supone una actitud de resentimiento frente a la única vida, que es esta. Nietzsche defiende el carácter relativo de los valores y de cualquier construcción humana, rechazando, por tanto, la ecuación socrática. Finalmente, para Platón el ser humano se identifica con su alma, menospreciando el aspecto corporal, postura que Nietzsche rebate profundamente.