Contexto Histórico y Evolución del Modernismo en la Literatura

Contexto histórico: El cambio de siglo

El final del siglo XIX y el comienzo del siglo XX estuvieron marcados por tres factores clave: el desastre del 98, el “mal del siglo” y el regeneracionismo.

La derrota española en Cuba ante EE. UU. trajo consigo la pérdida de las últimas colonias: Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam. El desastre del 98 supuso una crisis profunda en todos los ámbitos y de este desánimo social surgió, de la mano de Joaquín Costa, el regeneracionismo, movimiento intelectual y político que pretendía modernizar el país introduciendo reformas que mejoraran su desarrollo y estabilidad.

Por otra parte, el llamado “mal del siglo” fue un estado de ánimo que impregnó la creación artística europea, debido a los grandes desastres que golpearon el continente y que nació del rechazo al racionalismo; a través de Kierkegaard, Schopenhauer, Nietzsche o Bergson irrumpen en la literatura el irrealismo y la intuición.

El Modernismo: Orígenes y fundamentos

El modernismo tiene su cuna en Hispanoamérica y recibió influencias de la revolución estética de la poesía francesa que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XIX. Así, del simbolismo adoptó la musicalidad y el uso de símbolos; del parnasianismo, el cultivo de la belleza formal: “el arte por el arte” que preconizaba Gautier; del decadentismo, la expresión esteticista de temas sórdidos y marginales.

A raíz de todo ello, nace el modernismo en torno a 1880, promovido por José Martí, considerado un precedente del movimiento. Gracias a Rubén Darío, considerado el máximo exponente, llega a su plenitud.

Tendencias y características principales

Se suelen señalar dos tendencias dentro de este movimiento:

  • Modernismo externo: Grandilocuente y muy visual.
  • Modernismo intimista: Introspectivo, donde a través de símbolos se expresan las emociones personales.

Las principales características del modernismo son:

  • Desprecio de lo burgués, considerado vulgar.
  • Gusto por la estética: “El arte por el arte”.
  • Preferencia por los ámbitos exóticos y misteriosos.
  • Búsqueda de perfección formal y un lenguaje culto cargado de figuras retóricas.

En cuanto a la temática, los modernistas destacan por la creación de armonía frente a un mundo desafinado, la recreación del pasado y la invención de mundos imaginarios. Predomina la melancolía, la tristeza y la angustia, además de la idealización del amor.

Evolución y figuras destacadas

El movimiento se inicia en 1888 con la publicación de Azul… de Rubén Darío. Posteriormente, en Prosas profanas (1896) se reivindica la libertad creadora, mientras que Cantos de vida y esperanza se caracteriza por un tono más angustiado y humanizado.

Autores en España

  • Antonio Machado: Su obra Soledades. Galerías. Otros poemas destaca por el uso de símbolos (la tarde, el agua, el jardín) y temas como el tiempo, el sueño y la muerte.
  • Manuel Machado: Influenciado por el simbolismo y lo popular, mantuvo su fidelidad al modernismo. Obras: Alma y El mal poema.
  • Juan Ramón Jiménez: Evolucionó desde los “ropajes del modernismo” hacia una poesía desnuda. Obras: Ninfeas y Almas de violeta.
  • Ramón María del Valle-Inclán: Destaca por sus cuatro Sonatas (estío, primavera, otoño e invierno), centradas en el marqués de Bradomín.

Otros géneros literarios

Aunque el modernismo brilló en la lírica, también se manifestó en:

  • Narrativa: Los cuentos de Rubén Darío y las Sonatas de Valle-Inclán.
  • Teatro poético: Cultivado por Francisco Villaespesa (El alcázar de las perlas) y Eduardo Marquina (En Flandes se ha puesto el sol).