La narrativa española desde la década de los sesenta hasta la actualidad
La narrativa española desde la década de los sesenta hasta la actualidad experimenta una importante evolución tanto en la forma como en los contenidos. A partir de los años sesenta se observa un agotamiento del realismo social dominante, lo que provoca la búsqueda de nuevas técnicas narrativas y una mayor preocupación por el lenguaje. La obra que marca este cambio es Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín-Santos, que introduce una estructura compleja, múltiples puntos de vista, monólogo interior y un estilo elaborado y barroco.
Este cambio se consolida con novelas como Señas de identidad de Juan Goytisolo y Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé. No se trata de una nueva generación, sino de la adaptación de autores a los nuevos tiempos. Aunque se mantienen temas como la Guerra Civil y la crítica social, la innovación se centra en la forma.
Características de la nueva novela
- Uso de múltiples puntos de vista.
- Pérdida de importancia del argumento frente a la forma.
- Ruptura de la linealidad temporal (flashback y contrapunto).
- Predominio del monólogo interior.
- Experimentación lingüística y mezcla de registros.
Desde los años setenta, con la llegada de la democracia, la narrativa española se diversifica. Se vuelve a dar importancia al argumento y se reduce la experimentación formal. Predominan los temas subjetivos e íntimos. En cuanto a los subgéneros, destacan especialmente la novela histórica y la novela policíaca.
Autores y tendencias destacadas
La novela histórica vive un auge tras el éxito de El nombre de la rosa. En España sobresalen Arturo Pérez-Reverte (El capitán Alatriste) y Eduardo Mendoza (La ciudad de los prodigios). La novela policíaca, inspirada en el modelo norteamericano, cuenta con referentes como Manuel Vázquez Montalbán y su detective Carvalho.
Otros autores fundamentales incluyen a Carmen Martín Gaite, Juan Marsé, Antonio Muñoz Molina, Javier Marías, Rosa Montero y, en el ámbito rural, Julio Llamazares. En Extremadura destacan Luis Landero, Javier Cercas, Dulce Chacón y Jesús Carrasco.
La poesía española desde los años sesenta hasta la actualidad
La poesía española evoluciona desde la poesía social hacia una mayor preocupación por el lenguaje y la subjetividad. A finales de los años cincuenta, poetas como José Hierro defienden el poema como un acto de conocimiento.
Generaciones y corrientes
- Generación del 50: Destaca Jaime Gil de Biedma, con un tono irónico y autocrítico en Las personas del verbo. También figuran Ángel González, José Ángel Valente y Claudio Rodríguez.
- Los novísimos: Grupo antologado por José María Castellet que defiende una poesía estética y culturalista (Pere Gimferrer, Guillermo Carnero).
- Poesía de la experiencia: Reacción de los años ochenta centrada en lo cotidiano y urbano, con autores como Luis García Montero y Luis Alberto de Cuenca.
- Tendencias actuales: Convivencia de la poesía del silencio (Jaime Siles), poesía erótica (Ana Rossetti) y voces como Joan Margarit.
En la poesía extremeña destacan José Antonio Zambrano, Basilio Sánchez, Luciano Feria y Ángel Campos Pámpano.
El teatro español desde los años sesenta hasta la actualidad
El teatro español transita del realismo social a la experimentación. En los años sesenta, figuras como Antonio Buero Vallejo y Alfonso Sastre conviven con la renovación de Fernando Arrabal y Antonio Gala.
La etapa democrática y el teatro independiente
Con la democracia, el teatro vive un auge institucional. Destaca Fernando Fernán Gómez con Las bicicletas son para el verano. En los años ochenta, José Luis Alonso de Santos refleja la realidad social con humor.
El teatro independiente busca la vanguardia con grupos como:
- Els Joglars: Sátira política.
- Els Comediants: Fusión de teatro, circo y música.
- La Fura dels Baus: Espectáculos impactantes y tecnología.
En los noventa, dramaturgos como Juan Mayorga y Angélica Liddell aportan una visión filosófica y provocadora. En Extremadura, destaca la labor de Manuel Martínez Mediero, Miguel Murillo y Jorge Márquez.