Contexto histórico: El Desastre del 98 y la crisis de fin de siglo
El siglo XIX termina en España con una grave crisis: el fin del imperio colonial español, provocado por la pérdida de las últimas colonias (Cuba, Puerto Rico y Filipinas). Esto se convierte en una llamada de atención para que los intelectuales y políticos tomaran conciencia de la crisis por la cual pasaba el país. Este acontecimiento es conocido como el “Desastre del 98”. En este periodo se suceden varios regímenes políticos: la monarquía parlamentaria de Alfonso XIII y la dictadura de Primo de Rivera.
Definición y concepto de Vanguardia
La vanguardia es un término militar que designa a la parte de una fuerza armada que va por delante de la fuerza principal. En el ámbito cultural, se denominan vanguardias a los movimientos artísticos que se desarrollaron a principios del siglo XX con una firme voluntad de rebeldía frente a la concepción del arte basada en la imitación de la realidad.
En los inicios del siglo XX, la crisis se agudizó, lo que llevó a la pérdida de valores espirituales de la sociedad capitalista y a la puesta en cuestión de los principios que regían el mundo occidental.
Los movimientos de vanguardia en Europa (1918-1939)
Entre las dos guerras mundiales (1918-1939), se producen en Europa diversos movimientos de revolución estética y de transgresión artística: los denominados movimientos vanguardistas.
El Surrealismo: La corriente principal
En la literatura, la corriente más importante es el Surrealismo. Surge en Francia, donde André Breton publica el Manifiesto del surrealismo. Este movimiento busca bucear más allá de la realidad y de la lógica; pretende liberar y manifestar los impulsos reprimidos y el fondo inconsciente del ser humano.
En la poesía surrealista se emplea la escritura automática (transcripción de lo que sugiere y dicta la mente sin que medie la razón lógica). Se pretende que aflore el superrealismo mediante una auténtica expresión libre del lenguaje que lleve a insólitas asociaciones léxicas y a imágenes irracionales.
Otros ismos fundamentales
- Futurismo: Promovido por el italiano Filippo Tommaso Marinetti, propugnaba romper con los cánones estéticos y los temas del pasado.
- Dadaísmo: Surge gracias al rumano Tristan Tzara. Sus ideas abrieron paso al surrealismo, propugnaban la fantasía, la irracionalidad, el rechazo de la lógica y la incoherencia. Al igual que el futurismo, tuvo una vida corta.
- Expresionismo: Se desarrolló vinculado a la pintura. Se caracteriza por el uso de imágenes intensas y violentas, la deformación de personajes y situaciones, y la insistencia en el poder de lo irracional.
- Cubismo: Liderado por Pablo Picasso, suponía la descomposición de la realidad en formas geométricas.
Características de la estética vanguardista
Estos movimientos mantuvieron el gusto por lo excepcional y lo extraño heredado del simbolismo. Sus características principales son:
- Antirrealismo: El rechazo de la realidad se tradujo en la supresión de cualquier elemento que vinculara la obra de arte al mundo real, buscando un ideal de poesía pura.
- Irracionalismo: El culto por la imagen y lo ilógico.
- Afán de originalidad: La búsqueda de la belleza en lo diferente defendiendo su individualismo. El resultado fue un arte minoritario destinado a un selecto grupo de entendidos.
- Experimentación estética: Concibieron el poema como un objeto visual y buscaron nuevas formas poéticas, donde triunfó el uso del verso libre.
El desarrollo del vanguardismo en España
En el comienzo del siglo XX se produjo una apertura cultural hacia Europa y un desarrollo del vanguardismo español. En 1909, Ramón Gómez de la Serna hizo la traducción del Manifiesto futurista, y en 1918 llegó a España el poeta Vicente Huidobro, fundador del Creacionismo.
También se publicó la traducción del Manifiesto surrealista, que fue la vanguardia de mayor influencia en España. Además, destacaron dos movimientos propios o de gran calado: el Ultraísmo y el Creacionismo, movimientos de rechazo a toda poesía que intente imitar la realidad.
Ramón Gómez de la Serna y las Greguerías
Ramón Gómez de la Serna es el autor al que se deben las manifestaciones más tempranas de la vanguardia española. Es especialmente conocido por sus greguerías, que él mismo definió con la fórmula: metáfora + humor. Este sentido lúdico revela una concepción del arte como juego, propia de las vanguardias.
Las greguerías son textos breves que no responden a la lógica de la realidad y que producen un efecto de sorpresa. Su narrativa es vanguardista, destacando entre sus obras El caballero del hongo gris.
A través de la revista Prometeo y de su tertulia en el Café Pombo, ejerció una importante labor creadora y de divulgación de los movimientos de vanguardia a principios del siglo XX. Aunque su literatura muestra coincidencias con las distintas vanguardias europeas, su marcado individualismo lo llevó a fundar un ismo propio: el ramonismo.
Ramón posee una visión fragmentada de la realidad y la expresa a través de:
- Metáforas, comparaciones y, a veces, hipérboles.
- Paronomasias y dilogías.
- Ruptura de frases hechas y refranes.
Etapas de la vanguardia en España
Como impulsor de las vanguardias, Ramón Gómez de la Serna participó en tertulias como la del Café Pombo y en revistas fundamentales como la Revista de Occidente y La Gaceta Literaria. En la evolución del movimiento podemos distinguir cuatro etapas:
- De 1908 a 1918: Primeras manifestaciones de la vanguardia, protagonizadas esencialmente por Ramón Gómez de la Serna.
- De 1918 a 1925: Auge del Ultraísmo y el Creacionismo; predomina lo lúdico, la exaltación y la deshumanización del arte.
- De 1925 a 1930: Irrupción del Surrealismo, con lo que se inicia un proceso de rehumanización.
- De 1930 a 1936: Periodo de conciliación entre las vanguardias estéticas y las vanguardias políticas. Las urgencias de compromiso político llevan finalmente al ocaso del vanguardismo español.