El Franquismo: Fundamentos Ideológicos y Contexto Histórico Europeo
El régimen surgido tras la Guerra Civil fue una dictadura personal bajo el mando incuestionable de Francisco Franco. Desde 1938 se aprobaron leyes que reforzaban su autoridad y le permitían gobernar mediante decretos. El régimen evolucionó según el contexto internacional: tras la derrota del Eje en la Segunda Guerra Mundial, se pasó del fascismo a la “democracia orgánica”, adoptando un discurso anticomunista y católico para facilitar su aceptación en el bloque occidental. Sin embargo, en política, el régimen no cambió.
La situación inicial del país era muy grave: grandes pérdidas humanas, destrucción del país, descenso de la producción y comercio, aislamiento internacional y una profunda división entre vencedores y vencidos, mantenida mediante una dura represión.
Características Fundamentales del Franquismo
- Autoritarismo: Tras haber ganado la guerra, Franco asumió un control absoluto que prohibió partidos y sindicatos, sustituyéndolos por un partido único (FET y de las JONS) y un sindicato vertical.
- Nacionalcatolicismo: La religión católica se convirtió en el eje social y educativo del régimen, el cual adoptó una ideología antiliberal, antiparlamentaria y católica.
- Centralismo: Franco defendía un Estado unitario y centralizado, suprimiendo las autonomías y centralizando la cultura y la economía.
El equilibrio del franquismo dependía de la fidelidad de las “familias políticas”:
Familias Políticas del Régimen
- Falangistas:
- Defendían un régimen totalitario. Controlaron la propaganda y los sindicatos inicialmente, pero perdieron influencia tras la Segunda Guerra Mundial. Destaca la Sección Femenina, encargada del adoctrinamiento femenino.
- Monárquicos:
- Divididos entre carlistas y partidarios de restaurar la monarquía en Juan de Borbón.
- Católicos:
- Concentrados principalmente en la ACNP (Asociación Católica Nacional de Propagandistas) y el Opus Dei, quienes asumieron un papel importante en economía a partir de los años cincuenta.
El franquismo contó con el apoyo de sectores conservadores de la sociedad que buscaban orden público, como la oligarquía agraria, industrial y financiera, pequeños y medianos propietarios rurales, clases medias de las ciudades y empresarios.
El Ejército y la Iglesia fueron las categorías más privilegiadas, siendo fundamentales para sostener el régimen.
Institucionalización del Régimen, Relaciones Internacionales y Etapas Políticas
Tras la Guerra Civil, el franquismo se consolidó como una dictadura personal de Franco que, ante la ausencia de una Constitución, se institucionalizó a través de un conjunto de leyes conocidas como Leyes Fundamentales:
- Ley Fundamental (1938): Establecía que el Estado era quien controlaba y decidía sobre las relaciones laborales.
- Ley Constitutiva de las Cortes (1942): Creó una cámara cuyos miembros eran elegidos por Franco y por un sufragio indirecto. A este sistema se le llamó democracia orgánica.
- Fuero de los Españoles (1945): Declaración de derechos y deberes que nunca podían cuestionar la sumisión a la dictadura.
- Ley de Referéndum Nacional (1945): Permitía a Franco someter proyectos a consulta popular.
- Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947): Declara a España como un reino y autorizaba a Franco elegir a su sucesor, quien en 1969 sería Juan Carlos de Borbón.
- Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958): Recogía las normas y principios ideológicos del Estado.
- Ley Orgánica del Estado (LOE) (1967): Funcionó como una recopilación de todas las Leyes Fundamentales.
Etapas Políticas del Franquismo
La duración del régimen se puede dividir en tres etapas políticas:
Posguerra y Autarquía (1939-1959)
Durante la Segunda Guerra Mundial, España mostró su alineación con el lado fascista, pero se declaró neutral. Franco mantuvo contactos con Hitler y Mussolini y envió la División Azul a luchar junto a Alemania. Sin embargo, tras las derrotas del Eje, España sufrió un fuerte aislamiento internacional, siendo excluida de la ONU y del Plan Marshall.
Con la Guerra Fría, las potencias occidentales comenzaron a ver al régimen como aliado anticomunista, lo que permitió firmar el Concordato con el Vaticano (1953), los acuerdos con EE. UU. (1953) y entrar en la ONU (1955). Mientras, la autarquía (aislacionismo económico) provocó hambre y miseria, paliada solo por importaciones de EE. UU. y Argentina.
Desarrollismo Económico (1959-1973)
En 1957 Franco reorganizó el gobierno y dio entrada a ministros del Opus Dei, que impulsaron la reforma económica de 1959, iniciando una nueva etapa de desarrollismo económico (1959-1973). Aunque el país creció y entró en el FMI, no hubo apertura política y la oposición internacional al régimen aumentó. Finalmente, en 1969 Franco nombró a Juan Carlos de Borbón como su sucesor, con el objetivo de asegurar la continuidad del sistema tras su muerte.
Crisis Final (1973-1975)
En esta etapa final el régimen entró en crisis. En 1973 Franco nombró presidente del gobierno a Carrero Blanco, pero ese mismo año fue asesinado por ETA, lo que debilitó al sistema. Marruecos, aprovechando esta debilidad, reclamó territorios mediante la Marcha Verde, lo que obligó a la retirada del ejército español en el Sáhara. A esto también se le sumó la enfermedad de Franco, expansión del terrorismo y un aumento de la conflictividad social, lo que llevó a que tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, comenzara la Transición hacia la democracia.
Transformaciones Sociales y Económicas
Tras la Guerra Civil, el régimen de Franco aplicó una política económica intervencionista y autárquica, basada en la autosuficiencia y el control del Estado. Entre las medidas clave destacaron:
- Limitación de las importaciones.
- Organización de la producción, comercialización y distribución agrícola mediante el Servicio Nacional del Trigo.
- Implantación de un sistema de racionamiento de productos básicos (1939-1952).
- Creación en 1941 de RENFE y el Instituto Nacional de Industria (INI) para impulsar empresas públicas.
La autarquía tuvo consecuencias negativas: estancamiento económico, inflación, descenso de salarios y renta per cápita, desempleo y aparición del mercado negro. A mediados de los años cincuenta comenzó una lenta recuperación gracias a la ayuda estadounidense y a la progresiva apertura internacional del régimen. Aunque España ingresó en la ONU en 1955, su acceso a la CEE y la OTAN fue vetado por la ausencia de democracia.
En 1957, ante la grave crisis económica, Franco incorporó al gobierno a ministros tecnócratas como Navarro Rubio y Ullastres, que elaboraron el Plan de Estabilización de 1959. Este plan redujo el gasto público, devaluó la moneda y abrió la economía española al comercio exterior y a la inversión extranjera, poniendo fin a la autarquía y sentando las bases del crecimiento económico.
El Desarrollismo de los Años Sesenta
Durante los años sesenta se produjo un fuerte crecimiento económico, conocido como desarrollismo. Este crecimiento se apoyó en la industrialización, la llegada de capital extranjero, el turismo y remesas enviadas por los emigrantes. Se pusieron en marcha los Planes de Desarrollo, que buscaban modernizar la economía y promover la industrialización en nuevas zonas mediante polos de desarrollo en ciudades como Burgos, Huelva, Valladolid o Vigo. Sin embargo, debido al éxodo rural, la industria se concentró principalmente en Madrid, Cataluña y el País Vasco.
Cambios Sociales Asociados al Crecimiento
El crecimiento económico produjo importantes cambios sociales. La población aumentó y se produjeron fuertes migraciones hacia ciudades industriales (éxodo rural) y emigración al extranjero. La estructura laboral se modernizó, disminuyó el peso del sector agrario y crecieron la industria y los servicios.
También mejoró el nivel de vida y apareció la sociedad de consumo (electrodomésticos, automóviles, vacaciones). Aumentó la educación, se desarrolló una clase media, y el papel de la mujer comenzó a cambiar.
A pesar de estas transformaciones económicas y sociales, el régimen franquista mantuvo el autoritarismo político y la falta de libertades.
Represión, Exilio y Movimientos de Protesta. Cultura bajo el Franquismo
La represión tuvo un carácter político, social y cultural, y afectó especialmente a los antiguos republicanos, militantes de partidos y sindicatos de izquierda y a quienes habían apoyado a la República.
La victoria de Franco en la Guerra Civil dio paso a un sistema político basado en la represión y el control social para eliminar cualquier oposición. Entre 1939 y 1945, la Ley de Responsabilidades Políticas permitió castigar a cualquier opositor desde 1934. Para ejecutar este control, se emplearon fuerzas policiales militarizadas y la Brigada Político-Social, que utilizó la tortura como práctica habitual. Se extendieron los campos de concentración y la explotación de presos mediante trabajos en proyectos como el Valle de los Caídos o las minas de carbón del País Vasco.
El Exilio y la Oposición
Este clima provocó el exilio masivo de intelectuales, destruyendo la «Edad de Plata» de la cultura española. La mayoría fueron acogidos en México, mientras que, en Francia, miles de refugiados terminaron en campos nazis.
En los primeros años de la dictadura surgieron diferentes formas de oposición. Algunos grupos republicanos organizaron guerrillas conocidas como maquis. Pero también existieron grupos de oposición moderada, como los monárquicos, que bajo Juan de Borbón, proponían una monarquía democrática.
Por otro lado, los principales partidos de izquierda actuaron desde la clandestinidad o el exilio, como José Giral, que presidió un gobierno republicano en México y posteriormente Francia. El Partido Comunista de España (PCE), dirigido por Santiago Carrillo, fue uno de los más activos en la oposición antifranquista. También el PSOE, bajo el liderazgo de Felipe González.
Surgieron organizaciones como Comisiones Obreras (CCOO) (dirigidas en parte por el PCE), que desempeñó un papel crucial mediante la infiltración en sindicatos oficiales, enfrentándose a duras represiones que afectaron a miles de trabajadores.
El nacionalismo vasco y catalán (PNV, CDC) buscó la movilización política, pero se fundó ETA en 1959, organización que defendía la lucha armada para conseguir “la liberación de Euskadi”, llegando a asesinar en 1973 al presidente del gobierno, Carrero Blanco. Le sucedió Arias Navarro, pero el régimen entró en una fase de debilidad y división interna. Hasta que, con la muerte de Franco en 1975, se inició el proceso de Transición hacia la democracia.
Cultura Durante el Franquismo
En el ámbito cultural, el franquismo priorizó la censura y la promoción de una cultura católica y falangista. Sin embargo, surgió una cultura de oposición con artistas como Buero Vallejo, Carmen Laforet o Blas de Otero.