Historia y Tendencias del Teatro en España (1900-1936)

El teatro español hasta 1936

El teatro a comienzos del siglo XX se caracteriza por un notable atraso y estancamiento frente a la renovación que experimentan la poesía y la novela. Esto se debe a que los autores se ven obligados a responder a los gustos de un público conservador. Podemos distinguir dos grandes vertientes:

  • Teatro comercial: Refleja lo cotidiano de forma objetiva en un ambiente realista y verídico.
  • Teatro renovador: Busca transformar la escena y romper con las convenciones tradicionales.

Todo esto ocurre en una época de crisis política, social y de valores que desemboca en la Guerra Civil.

El teatro comercial

Se divide principalmente en tres bloques:

1. Teatro en verso o poético

Adopta el lenguaje y la sonoridad del modernismo poético, basándose en la exaltación de sucesos del pasado histórico. Es un teatro de evasión, superficial y vacío. Destacan:

  • Francisco Villaespesa: La leona de Castilla.
  • Eduardo Marquina: En Flandes se ha puesto el sol y Las hijas del Cid.
  • Hermanos Machado: La Lola se va a los puertos.

2. Teatro cómico

Se distinguen tres tipos de obras:

  • El sainete: Obras costumbristas continuadoras de la tradición del siglo XVIII y la zarzuela del XIX. Destacan El santo de la Isidra de Carlos Arniches y El patio de los hermanos Álvarez Quintero.
  • La tragedia grotesca: Presenta actitudes moralizantes a través de situaciones dramáticas con personajes ridículos que denuncian las lacras sociales. Destacan La señorita de Trevélez (Arniches) y Mañana de sol (Álvarez Quintero).
  • El astracán: De escasa calidad literaria pero gran popularidad, destaca Pedro Muñoz Seca con La venganza de Don Mendo.

3. El teatro de Jacinto Benavente

De corte burgués, dramatiza las costumbres de la clase alta, denunciando su hipocresía y convencionalismos. Destacan Los intereses creados, El nido ajeno, La noche del sábado y La malquerida.

La renovación teatral

Esta corriente abandona el realismo para centrarse en inquietudes filosóficas y existenciales, donde la escenografía pasa a un segundo plano.

Valle-Inclán y sus etapas

Perteneciente a la Generación del 98, su obra se divide en cuatro etapas:

  1. Teatro poético: De corte modernista (El marqués de Bradomín, El yermo de las almas).
  2. Ciclo mítico: Situado en la Galicia rural (Comedias bárbaras, Divinas palabras).
  3. Farsas: Crítica social a través de la sátira (La marquesa Rosalinda, Tablado de marionetas para educación de príncipes).
  4. Esperpento: Deformación grotesca de la realidad para protestar contra la injusticia (Luces de Bohemia, Martes de Carnaval).

Otras tendencias y autores

  • Miguel de Unamuno: Teatro desnudo de gran carga filosófica (Fedra, El otro).
  • Azorín: Teatro experimental antirrealista con elementos oníricos (Old Spain, Brandy, mucho brandy).
  • Ramón Gómez de la Serna: Antiteatro que busca la implicación del espectador (Los medios seres).

Federico García Lorca

Su producción dramática es paralela a la poética, fusionando lo tradicional, lo culto y lo popular. Sus temas principales son el amor, el deseo y la muerte.

  • Dramas y farsas: El maleficio de la mariposa, Mariana Pineda, La zapatera prodigiosa.
  • Teatro conceptual: Influenciado por el surrealismo (Así que pasen cinco años, El público).
  • Tragedias y dramas de madurez: Bodas de sangre, Yerma, Doña Rosita la soltera y La casa de Bernarda Alba.

Miguel Hernández

Comienza con teatro social y autos sacramentales como Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras, además de su teatro de guerra: Teatro en la guerra y El labrador de más aire.