Las Vanguardias Literarias: Revolución Estética en Europa y España

Las vanguardias: definición y rasgos comunes

Con el término Vanguardias se designa a una serie de movimientos artísticos que se desarrollan en el período de entreguerras. Todos ellos son movimientos que se oponen a la estética anterior y proponen concepciones profundamente nuevas del arte y de las letras. Se caracterizan por el rechazo de todo valor del pasado artístico tradicional, pues defienden que, si el arte quiere reflejar fielmente la realidad, deberá hacerlo de modo tan absurdo e ilógico como lo es esa realidad que ha conducido al estallido de una Guerra Mundial.

Así pues, estas vanguardias literarias rompen con el subjetivismo romántico y con el Realismo, si bien de los parnasianos y de los Poetas Malditos (Mallarmé) aceptan la idea del arte por el arte, así como el concepto de escribir para deleitar, que después pasará a ser deleitarse, sin pensar en los lectores. Admiten que la poesía ha de carecer de eficacia educadora e ideológica, pues como dirá Gautier: «cuando una cosa bella es útil, deja de ser bella».

Es un arte basado en la provocación y en la preocupación por la forma, con la que se va a jugar y experimentar, al margen de todo contenido trascendental. París se convierte en la metrópoli vanguardista por excelencia; una ciudad cosmopolita capaz de acoger cualquier tendencia y a cualquier persona que tenga algo nuevo que expresar artísticamente. No van a ser franceses casi ninguno de los que inician los -ismos, nombre con el que posteriormente se conocerá a estos movimientos que se suceden a un ritmo muy rápido:

  • Expresionismo
  • Futurismo
  • Cubismo
  • Dadaísmo
  • Surrealismo

Muchos de ellos afectan por igual a las distintas artes y se manifiestan en las artes plásticas, el arte escénico o cinematográfico, la literatura e incluso al pensamiento. Son todos ellos movimientos experimentales que coexisten y tienen una decadencia a finales de los años veinte, para evolucionar y desaparecer en los años treinta.

Los movimientos de vanguardia en Europa

Futurismo

Niega la belleza estética de los temas literarios tradicionales y da más importancia a la temática basada en el futuro, el avance y el progreso. Busca el dinamismo, generar la sensación de rapidez y velocidad con el uso de verbos en infinitivo y eliminando adverbios, conjunciones y signos de puntuación (Marinetti).

Cubismo

Originado en el ámbito pictórico con su principal representante, Picasso, fue trasvasado a la literatura por Apollinaire. El Cubismo pictórico considera que la realidad está fragmentada y es absurda; si el artista quiere reflejarla, tendrá primero que descomponerla y luego recrearla de modo incoherente. El cubista literario presenta en sus obras una realidad fragmentada, proponiendo varios puntos de vista, uniendo elementos sin relación entre sí, utilizando distintos tipos de letras, recortes de periódicos y una disposición especial de los versos (caligramas).

Dadaísmo

Surgió de la mano de unos escritores que se refugiaron en la neutral Suiza huyendo de la Guerra Mundial. Para Tristan Tzara, el nombre del movimiento, elegido al azar, es puramente arbitrario (se asoció al balbuceo de un recién nacido). El Dadaísmo es probablemente el más absurdo de todos los movimientos de vanguardia; su intención es recalcar rotundamente lo ilógico que es el mundo. Pretende crear obras en las que predomine lo absurdo, unen palabras de modo incoherente, inventan otras y buscan la sorpresa y la ocurrencia imprevista, renunciando por completo al significado tradicional.

Expresionismo

Movimiento que quiere reflejar de modo exagerado y grotesco las verdaderas pasiones, los vicios e incluso los defectos físicos y psíquicos del ser humano. Las obras están llenas de símbolos, de personajes y comportamientos extraños, de lo grotesco y la distorsión. Ejemplos claros son El grito de Munch y La Metamorfosis de Franz Kafka.

Surrealismo

Es la vanguardia más rehumanizadora, pues vuelve a tener en consideración los sentimientos humanos más profundos. Procede del francés y parte de las teorías de Freud. Considera que, al margen de la realidad aparente, hay una superior atrapada en el subconsciente del ser humano y amordazada por las normas sociales y los deberes morales. Pretende plasmar ese subconsciente real en la literatura liberando el poder creador del hombre.

Los vanguardismos en España: Creacionismo y Ultraísmo

Ultraísmo

Toma elementos del resto de las vanguardias, sobre todo elementos futuristas junto a otros cubistas. Su primer manifiesto aparece en 1919 y su nombre indica la voluntad de ir «más allá» del Novecentismo imperante. Incluye temas centrados en las máquinas y lo deportivo, busca imágenes nuevas y recurre a disposiciones tipográficas novedosas al modo de los caligramas. En el Ultraísmo español destaca Guillermo de la Torre (1899-1971), uno de los máximos animadores del vanguardismo en España, quien ilustró sus doctrinas con los poemas visuales de su libro Hélices (1923).

Creacionismo

Fue iniciado en París por el poeta Vicente Huidobro, quien en 1918 lo da a conocer en España, afirmando que desea hacer un arte que no imite ni traduzca la realidad. Se halla, pues, en el camino del alejamiento de la realidad, defendiendo el irracionalismo y la subjetividad como base en la creación de un poema. Vicente Huidobro (1893-1948), considerado hoy como una figura clave en la renovación de la poesía hispanoamericana, creó toda una escuela en España.

Ramón Gómez de la Serna

Fue el introductor de las vanguardias en España, ya que encajaban muy bien con su carácter rebelde y provocador. Tanto su vida como su obra suponen una perpetua ruptura con las convenciones. Fue un escritor muy prolífico en todos los géneros, pero es conocido sobre todo por sus greguerías, género creado por él consistente en afirmaciones o aforismos definidos como la unión de metáfora más humor, aunque en realidad se configuran por medio de muchos recursos literarios (ironías, paradojas, ruptura de frases hechas y parodias).

Sus temas son muy variados (humorísticos, literarios, filosóficos). También intentó renovar el teatro de la época aplicando las vanguardias, aunque sus obras no obtuvieron éxito comercial. Su obra más representativa es Los medios seres, en la que aparecen personajes vestidos mitad de negro y mitad de blanco que mantienen diálogos absurdos con el fin de mostrar lo incompleto del ser humano, hecho de luz y de sombras.

También escribió biografías de personajes como Goya y Velázquez, y una autobiografía llamada Automoribundia. Sus relatos cortos y novelas son obras ambientadas en espacios normalmente urbanos en las que la acción aparece fragmentada en estampas. El tema que más cultiva es el erotismo.