Principios de la Filosofía Cristiana y Moderna: Ética, Ser Humano y Conocimiento

El problema de la Ética y la Política en Tomás de Aquino

Tomás de Aquino (siglo XIII) es la figura cumbre de la escolástica medieval. Su pensamiento representa el mayor esfuerzo de la historia por sintetizar la fe cristiana con la filosofía racional, especialmente la de Aristóteles. En su obra, busca demostrar que la razón y la revelación no se contradicen, sino que se complementan en la búsqueda de la verdad.

Para Santo Tomás, la ética es profundamente teleológica: toda acción humana tiene un fin último, que es la felicidad (beatitudo). Sin embargo, sostiene que la verdadera felicidad no puede encontrarse en los bienes materiales, el placer, la fama o el poder, ya que estos son temporales e imperfectos. La felicidad plena consiste en la unión con Dios, el Bien Supremo, pues solo lo infinito puede satisfacer plenamente los deseos del alma humana.

El camino para alcanzar este fin es la práctica de la virtud, definida como una disposición habitual y firme para hacer el bien. Tomás distingue dos tipos de virtudes:

  • Virtudes cardinales: Se basan en la naturaleza humana y la razón. Incluyen la prudencia (elegir los medios adecuados), la justicia (dar a cada uno lo que le corresponde), la fortaleza (enfrentar dificultades con valentía) y la templanza (moderar los deseos corporales).
  • Virtudes teologales: Son infundidas por Dios para elevar al hombre a su fin sobrenatural: la fe, la esperanza y la caridad. Esta última es la virtud suprema, ya que orienta a todas las demás hacia el amor de Dios.

Esta ética se vincula directamente con su propuesta política a través del concepto de Ley. Santo Tomás afirma que el universo y el Estado deben regirse por un orden jerárquico:

La jerarquía de las leyes

  • Ley Eterna: El orden que Dios pone en el universo al crearlo.
  • Ley Natural: El conocimiento del bien y del mal que Dios ha inscrito en la esencia de todo ser humano.
  • Ley Positiva: La ley elaborada por los seres humanos para organizar el Estado y alcanzar el bien común. Es crucial señalar que, para Aquino, la ley positiva solo es justa si se basa en la ley natural y la eterna.

En conclusión, el pensamiento de Santo Tomás distingue entre la felicidad terrena, que es imperfecta por la naturaleza limitada y el pecado del hombre, y la felicidad celestial. Esta última es la única perfecta y consiste en la visión directa de Dios (visio Dei), un estado que solo se alcanza en la vida eterna tras la muerte. Así, la política y la ética quedan subordinadas a la teología: el Estado debe garantizar un orden que permita al hombre vivir virtuosamente para alcanzar su salvación.

Para tu examen de la PAU, este tema se suele titular «El problema del ser humano (Antropología)». He seguido el mismo criterio: redactado de forma profesional, usando solo tu texto y añadiendo la biografía necesaria.

El problema del ser humano en Agustín de Hipona

Agustín de Hipona (354-430) es la figura primordial de la Patrística y el pensamiento cristiano antiguo. Su filosofía nace de una profunda búsqueda interior y se caracteriza por la síntesis entre el cristianismo y el neoplatonismo. Su objetivo principal fue entender la relación entre el alma humana y Dios, bajo el lema «credo ut intelligam» (creer para entender).

Fiel a su influencia platónica, Agustín sostiene que el hombre es el resultado de la unión de dos sustancias distintas:

  • El cuerpo: Es una sustancia material creada por Dios y, por tanto, es bueno en sí mismo. A diferencia de Platón, Agustín no lo considera una «cárcel», sino un instrumento que debe estar supeditado y sometido al alma.
  • El alma: Es la parte sustancial y espiritual del hombre, principio de conocimiento y amor. Siguiendo el argumento de la simplicidad de Platón, afirma que el alma es inmortal porque, al ser espiritual, no tiene partes; al no poder descomponerse, no puede desaparecer.

Sin embargo, Agustín aclara que el alma es inmortal pero no eterna, ya que solo Dios carece de principio. Esto le plantea el problema del origen del alma, para el cual propone dos teorías que generan un conflicto doctrinal:

  • Creacionismo: Dios crea un alma nueva con el nacimiento de cada ser. El dilema aquí es el pecado original: si Dios crea el alma en ese momento, la crearía ya manchada por el pecado (haciendo a Dios causa del mal); si la creara limpia, el dogma de la redención de Cristo no tendría sentido.
  • Traducianismo: El alma se transmite de padres a hijos igual que el cuerpo. Esto explicaría la transmisión del pecado original, pero plantea un problema filosófico: es difícil explicar cómo un ser material (el padre) puede generar un espíritu simple y espiritual (el hijo).

Finalmente, Agustín muere sin resolver este dilema, dejando abierta la cuestión sobre cómo conciliar la creación divina con la transmisión de la culpa original.

Política en Tomás de Aquino

  • Santo Tomás, influido por Aristóteles, sostiene que el ser humano es por naturaleza un animal social.
  • Vivir en sociedad es necesario para alcanzar su perfección, ya que:
    • En la comunidad se desarrollan las virtudes (como la justicia).
    • La sociedad favorece el bien común (que vivamos bien juntos), que es superior al bien individual.
    • Ese bienestar terreno debe servir a nuestro bien último: alcanzar a Dios.
  • Relación entre Iglesia y Estado:
    • La política debe estar subordinada a la ley de Dios (la moralidad establecida por Dios y que la Iglesia enseña).
    • El Estado tiene la función de garantizar el orden y la justicia en la vida terrena, mientras que la Iglesia guía a los hombres hacia la vida eterna.

El problema del Conocimiento en David Hume

David Hume (1711-1776) es el máximo representante del empirismo británico. Su filosofía se basa en la crítica al racionalismo y defiende que el conocimiento humano no posee ideas innatas; el ser humano nace como una «tabla rasa» y todo saber procede, en última instancia, de la experiencia sensible.

1. Los elementos del conocimiento: Percepciones

Para Hume, el conocimiento se reduce a percepciones. Sin embargo, no todas tienen la misma fuerza. Distingue entre:

  • Impresiones: Son las percepciones más fuertes, vivas y directas. Pueden ser de sensación (sentidos externos) o de reflexión (estados internos como la alegría).
  • Ideas: Son copias o imágenes debilitadas de las impresiones en el pensamiento. Son los recuerdos o conceptos que elaboramos a partir de lo sentido.

Hume establece el criterio de verdad: una idea es válida solo si podemos encontrar la impresión de la que deriva. Si no existe tal impresión, la idea es vacía o falsa.

2. La asociación de ideas

Nuestra mente no mantiene las ideas aisladas, sino que las conecta de forma natural mediante tres leyes de asociación:

  • Semejanza: Relacionamos ideas que se parecen entre sí.
  • Contigüidad: Asociamos ideas que suelen aparecer juntas en el espacio o en el tiempo.
  • Causalidad: Conectamos una idea como causa de otra (ej. fuego y calor).

3. Los tipos de Juicios (Conocimiento)

Hume clasifica nuestras proposiciones en dos grupos:

  • Juicios de relación de ideas: Son verdades matemáticas y lógicas. Son necesarios y universales, se descubren por el análisis de la razón y no dependen de la experiencia.
  • Juicios de conocimiento de hechos: Se basan totalmente en la experiencia y la observación. Su contrario siempre es posible y se basan en la costumbre y la repetición.

El problema de la Moral en René Descartes

René Descartes (1596-1650) es el padre del racionalismo moderno. Su proyecto consistió en la búsqueda de un método basado en la razón para alcanzar certezas absolutas. Mientras aplicaba la duda metódica, estableció una «moral provisional» que le permitiera vivir de forma equilibrada.

Esta moral provisional se estructura en cuatro reglas fundamentales:

  1. Obediencia a las leyes y costumbres: Someterse a las leyes del propio país y conservar la religión tradicional, siguiendo posturas moderadas para evitar conflictos.
  2. Firmeza y decisión: Una vez tomada una decisión, hay que ser firme en ella para evitar el arrepentimiento y la indecisión.
  3. Dominio de uno mismo: Intentar vencer los propios deseos antes que al orden del mundo. Lo que perfecciona al ser humano es el ejercicio de su libertad.
  4. El cultivo de la razón: Dedicar la vida entera al conocimiento de la verdad siguiendo el método.

El problema del Ser Humano en René Descartes

Descartes defiende un dualismo antropológico radical. Para él, el ser humano es una unión accidental de dos sustancias independientes:

1. Las dos sustancias

  • La sustancia pensante (Res Cogitans o Alma): Es la esencia del ser humano. Es espiritual, inmortal y libre.
  • La sustancia extensa (Res Extensa o Cuerpo): Es la parte material, mortal y finita, regida por las leyes mecánicas de la naturaleza.

2. La unión de alma y cuerpo

Descartes explica la interacción entre ambas a través de las pasiones del alma. Para resolver cómo una sustancia espiritual mueve a una material, recurre a la glándula pineal, situada en el cerebro, como punto físico de conexión.

El problema de la Sociedad y la Política en David Hume

Hume aplica su método empirista basándose en la utilidad y la historia. Su visión es práctica y realista.

  • Crítica al contractualismo: Rechaza el «contrato social». Las instituciones se forman de manera gradual y evolutiva.
  • Naturaleza humana y Justicia: La justicia es una virtud artificial que surge por necesidad para garantizar la convivencia y la cooperación.
  • La Utilidad como fundamento: El gobierno se justifica por su capacidad de contribuir al bienestar general.
  • Moderación: Defiende sistemas que equilibren la estabilidad con la libertad individual, usando la historia como herramienta de aprendizaje.

La existencia de Dios en René Descartes

Descartes descubre en su mente la idea de un ser infinito y perfecto: Dios. Esta es una idea innata necesaria para garantizar que sus conocimientos son verdaderos.

Argumentos para la demostración de Dios:

  • Argumento de la causalidad de la idea de Dios: La causa de la idea de un ser infinito debe ser un ser infinito real.
  • Argumento de la causalidad del yo pensante: Al ser limitados, no pudimos crearnos a nosotros mismos; fuimos producidos por un ser perfecto.
  • Argumento ontológico: La existencia es una perfección inseparable de la esencia de un ser soberanamente perfecto.

Dios como garantía de verdad: Al ser perfecto y bueno, Dios garantiza que la razón humana es fiable. El error no procede de Dios, sino de la voluntad humana cuando se precipita y acepta ideas que no son claras ni distintas.