Valle-Inclán: Evolución Artística y el Esperpento
Etapas de su Obra
Valle-Inclán:
- Primera etapa: Obras con huella modernista y decadentista. El mérito en esta etapa radica en lo armonioso de su prosa y el tratamiento mitificador del ambiente galaico (Cenizas).
- Etapa de transición: Comprende tres vertientes:
- Teatro poético decadentista: Se regodea en la expresión de tristeza y melancolía (Voces de gesta).
- Ciclo mítico o galaico: Son Comedias bárbaras con personajes extraños y apasionados representados mediante un lenguaje agrio, pero siempre musical y brillante.
- Ciclo de farsa: Obras en las que mezcla tonos de drama y farsa.
- Tercera etapa: El Esperpento (1920-1932): Aparecen sus obras maestras, que constituyen una demoledora crítica a la España de la época, sobre todo la farsa. Posee un tono sórdido y lleno de violencia en el que se reflejan las deformidades morales y sociales de la Galicia rural.
El Concepto de Esperpento
El esperpento es más que un género literario: es una nueva forma de ver el mundo, ya que deforma y distorsiona la realidad para presentarnos la imagen real oculta tras ella. Se mezclan lo trágico y lo burlesco. Con esto rompe el realismo de vanguardia. Utiliza la parodia y humaniza los objetos y animales, y al revés.
Cómo hacer esperpento:
- Degradación de los personajes: Animalización, cosificación o muñequización.
- Empleo de contrastes: Especialmente entre lo doloroso y grotesco; introducción de elementos sobrenaturales.
- Uso del humor: La mordacidad y la risa trágica como forma de catarsis ante una realidad insoportable e inhumana.
- Riqueza del lenguaje: Asombra su variedad de registros empleados; diversos tonos y modalidades aparecen con fines caracterizadores de los personajes al servicio de la parodia o la crítica (lenguaje cursi o pedante), uso paródico de frases literarias, el empleo de expresiones formularias o administrativas, el desgarro coloquial y vulgarismos usados sabiamente.
- El diálogo: La sucesión de réplicas, combinado con tonos y rasgos aludidos.
- El arte de las acotaciones: Con carácter literario, dibuja los escenarios y explica los personajes mediante el empleo deslumbrante de la frase nominal. Muy bien, Valle.
Federico García Lorca (1898-1936)
Características del Teatro Lorquiano
Temática y estilísticamente, el teatro lorquiano es un teatro fundamentalmente poético, muy vinculado a su poesía, en el que conviven elementos procedentes de la tradición con elementos vanguardistas. Su teatro aportó novedades en cuanto a la escenografía, iluminación, vestuario, música e incluso la danza. Sus influencias fueron Valle-Inclán en la riqueza de lenguaje, el uso del verso en el drama y el teatro clásico español.
Concepto de Teatro
Su concepción original del teatro no fue comprendida en su momento, lo que provocó que algunas de sus obras fuesen muy difíciles de representar y no tuvieran éxito de público. Propuso un teatro «total» en el que la expresividad del espectáculo nace de la fusión perfecta de diálogos poetizados y recursos escénicos con intenso valor simbólico.
Por otro lado, Lorca manifestó, junto a esta preocupación renovadora equilibrada con la tradición, una intención social y didáctica evidente, sobre todo a partir de los 30 años. Su deseo era crear un teatro que sirviera para la transformación del país y que evidenciara males morales arraigados en la sociedad; esto se aprecia en algunas de sus tragedias y dramas.
Temas Fundamentales
Su producción dramática expresa los problemas de la vida y de la historia a través de un lenguaje cargado de connotaciones que enlazan con lo más íntimo y convierten lo cotidiano en mítico. Los temas que subyacen dentro de su teatro son:
- La fractura entre realidad y deseo.
- El tiempo y la muerte.
- Los prejuicios ideológicos y sociales.
- Los amores marcados por la tragedia y la esterilidad.
Para esto utiliza distintas formas teatrales: la farsa violenta, el drama surrealista o la tragedia de ambiente rural, dependiendo de su momento vital y artístico.
Antonio Buero Vallejo: El Compromiso Ético
Su teatro refleja tanto el compromiso ético y social como la crítica social. Es un teatro incómodo y poco complaciente. Buero Vallejo es un trágico; la tragedia para él supone una mirada lúcida, que no pesimista, sobre el hombre y el mundo.
La Función de la Tragedia
Su función es doble:
- Inquietar: Planteando problemas, pero sin imponer soluciones. En ello radica una característica esencial de su teatro: el final de sus obras suele ser un interrogante lanzado al espectador, y es este el que debe analizarlo y acabarlo con su reflexión.
- Curar: Señala la necesidad de una superación personal y colectiva. Por eso, aunque sus obras sean de apariencia amarga, sus tragedias proponen lecciones de humanidad y encierran incluso una llamada a la esperanza en un mundo más humano y justo.
Temas y Enfoques
Giran en torno al anhelo de realización humana y a sus dolorosas limitaciones: la búsqueda de la libertad, la felicidad y la verdad se ve obstaculizada por la realidad del mundo en el que el hombre vive. Él enfoca esto de dos maneras:
- Plano existencial: Meditación sobre el sentido de la vida y la condición humana en la que se entretejen ilusiones, fracasos y soledad. Además, también se pueden alcanzar con esta meditación dimensiones metafísicas en contextos muy concretos.
- Plano social: Social y, en cierto sentido, político; denuncia de iniquidades e injusticias concretas de la sociedad, las formas de explotación y los mecanismos de un poder opresivo.
Con estos dos enfoques, la búsqueda de la verdad, la defensa de la honradez consigo mismo y con los demás, y el amor a la justicia son elementos constantes de sus obras. Esencial es la idea de responsabilidad, unida a la libertad: la tragedia se desencadena por una transgresión moral que un personaje ha cometido libremente.