Modernismo y vanguardias: Poesía y teatro español (finales del XIX – 1939)

La poesía modernista

El modernismo surgió a finales del siglo XIX como oposición a lo establecido. Los autores rompieron con el viejo arte burgués, inspirándose en dos escuelas poéticas francesas:

  • Parnasianismo —se inspiró en su perfección formal, el buen léxico y el concepto del arte por el arte—.
  • Simbolismo —se caracteriza por el interés en los símbolos y las correspondencias—.

Características fundamentales del modernismo

  • Esteticismo: búsqueda de la belleza absoluta del poema a través de la musicalidad. Versos preferidos: alejandrino y dodecasílabo.
  • Escapismo: recurrencia a mundos exóticos, irreales o lejanos para huir de la realidad.

Rubén Darío introdujo en la lengua española la estética modernista con obras como Azul y Prosas profanas, y se convirtió en el máximo exponente del movimiento. En España, autores como Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez contribuyeron al florecimiento de la poesía modernista.

Poesía en la Generación del 98: Antonio Machado (1875-1939)

En su obra poética se observa una evolución desde el modernismo de los primeros libros hacia la búsqueda de una palabra sencilla y verdadera. Se pueden distinguir tres etapas:

  • Etapa modernista: Soledades, galerías y otros poemas. Dentro del modernismo intimista; expresa el amor y la conciencia de la muerte. Es una poesía con rasgos simbolistas (la tarde, un camino…).
  • Etapa noventayochista: Campos de Castilla. Reflexión sobre la realidad de España, sus tierras y sus gentes.
  • Etapa de inquietud filosófica: poemas basados en preocupaciones y reflexiones filosóficas. Está representada por Nuevas canciones (1924) y sus últimos poemas, agrupados en Los complementarios, así como los cancioneros apócrifos de Abel Martín y Juan de Mairena.

Novecentismo (Generación del 14)

Movimiento cultural característico de la segunda década del siglo XX. Lo significativo de 1914 (Primera Guerra Mundial) hace que a los novecentistas se les suela llamar también «generación del 14». Rasgos estéticos más importantes:

  • Racionalismo: importancia de la claridad expositiva.
  • Antirromanticismo: preferencia por lo clásico y actitudes equilibradas.
  • Defensa del arte puro: el arte como fuente de placer estético, autónomo.
  • Aristocratismo intelectual: concepción del arte y la literatura para minorías cultas.

Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

Premio Nobel en 1956. Dedicó su vida a revisar y modificar su obra. Estableció tres etapas en su producción:

  • Etapa sensitiva: influida por Bécquer, el simbolismo y el modernismo. Poesía sentimental; ejemplo: Platero y yo (1914).
  • Época intelectual: expresión de la experiencia. Diario de un poeta recién casado (1916). Rompe con el modernismo y abre a las vanguardias.
  • Etapa última: obras escritas durante su exilio americano. Búsqueda de la belleza y la perfección; ejemplo: Animal de fondo (1949).

Las vanguardias

Conjunto de movimientos artísticos que triunfan en Europa tras la Primera Guerra Mundial. Comparten afán de ruptura, originalidad y experimentación. Destacan:

  • Futurismo: exalta la juventud, la velocidad, la tecnología, la guerra y el patriotismo; propone la ruptura con el pasado y desprecia el sentimentalismo.
  • Ultraísmo: apuesta por la libre asociación de imágenes; hereda del futurismo la devoción por las máquinas y la velocidad y huye de lo íntimo y personal.
  • Surrealismo: exalta la imaginación, el deseo, la infancia y el sueño; fue muy influyente en España. Propugna la liberación total del sujeto; se practicaron técnicas como la escritura automática y la transcripción de sueños.

En el vanguardismo español destacan nombres como Ramón Gómez de la Serna, Ortega y Gasset, Rafael Alberti y Federico García Lorca.

El teatro desde principios del siglo XX hasta 1939

Se distinguen dos grandes tendencias:

  • Teatro comercial (triunfante): dirigido a un público burgués; incluye la comedia burguesa, el teatro poético y el teatro cómico.
  • Teatro innovador: pretende renovar las formas dramáticas, aborda problemas existenciales y sociales, pero suele chocar con los gustos populares de la época.

Teatro comercial

Principales corrientes:

  • Comedia burguesa: su máximo representante fue Jacinto Benavente (Premio Nobel en 1922). Criticaba pequeños vicios o defectos de la burguesía. Su obra más importante es Los intereses creados. Fue el dramaturgo de mayor éxito antes de la Guerra Civil.
  • Teatro cómico: preferido por las clases bajas. Incluye el sainete madrileño, representado por Carlos Arniches (por ejemplo, La señorita de Trevélez), y el astracán, con autores como Pedro Muñoz Seca (La venganza de Don Mendo).
  • Teatro poético o modernista: irrupción del modernismo en la escena. Destacan Francisco Villaespesa y los hermanos Machado.

Teatro innovador

Intentos de renovación, especialmente desde la Generación del 98 y la Generación del 27:

  • Miguel de Unamuno: proponía un teatro en el que los personajes expresan las preocupaciones e inquietudes del autor, a menudo sin argumento ni escenografía desarrollada.
  • Azorín: cultivó un teatro de ideas.
  • Generación del 27: intentos renovadores con autores como Rafael Alberti y Federico García Lorca.
  • Alejandro Casona: dramaturgo puro. Su obra más importante es La dama del alba, escrita durante el exilio.
  • Max Aub: desarrolló buena parte de su obra en el exilio; entre sus títulos destaca Morir por cerrar los ojos.

Valle-Inclán y el esperpento

Ramón María del Valle-Inclán fue el creador del esperpento, un nuevo género teatral que deforma la realidad para enfatizar lo grotesco con finalidad crítica. Rasgos del esperpento:

  1. Deformación grotesca de la realidad con finalidad crítica.
  2. Personajes caricaturizados, animalizados o cosificados (los héroes, reflejados en un espejo cóncavo, se deforman).
  3. Recreación de ambientes violentos y degradados.
  4. Contrastes entre lo doloroso y lo grotesco.
  5. Acotaciones dramáticas a veces irrepresentables, de alto valor literario.
  6. Manejo plural del lenguaje, con distintos niveles y registros (lenguaje pedante, vulgarismos, habla madrileña, etc.).

La manifestación más lograda del esperpento es Luces de Bohemia, donde Valle realiza una crítica feroz de la realidad social y política de la España de su época.

El teatro poético de Lorca

Federico García Lorca es, junto con Valle-Inclán, uno de los máximos representantes de la renovación teatral durante el primer tercio del siglo XX. Su temprana muerte truncó una trayectoria ejemplar; no llegó a ver estrenada la que se considera su obra cumbre, La casa de Bernarda Alba. Tras la Guerra Civil, la censura impidió durante mucho tiempo la representación de sus obras.

Características de su teatro

  • Considera el teatro como una obra social y didáctica en la que el dramaturgo debe implicarse; por ello creó, junto a jóvenes universitarios, el grupo La Barraca.
  • El tema básico es la oposición entre el deseo del individuo y una realidad opresiva, por lo que el destino suele ser trágico.
  • Es un teatro poético: Lorca introduce la poesía en la vida cotidiana mediante:
  • Personajes genéricos que representan estereotipos (la madre, el novio, la vieja…).
  • Fragmentos poéticos intercalados entre los diálogos.
  • Alegorías y símbolos con significado preciso (la luna, el caballo, el pozo…).
  • Música y elementos de la tradición popular.

Evolución de su teatro

Su producción se puede clasificar en tres etapas:

  • En los años veinte alcanzó el éxito con obras como Mariana Pineda o La zapatera prodigiosa.
  • Tras su estancia en Nueva York experimentó con el surrealismo: publicó Poeta en Nueva York y en teatro desarrolló las «comedias imposibles» o teatro vanguardista, como El público (1930).
  • Posteriormente alcanzó la plenitud con obras orientadas a acercar el teatro al pueblo y dotarlo de dimensión social.

En todas estas obras la mujer adquiere un papel central, como figura marginal dentro de la sociedad tradicional (al igual que niños, gitanos o negros en su poesía).

Principales obras y la trilogía rural

  • Bodas de sangre (1933).
  • Yerma (1934).
  • Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (1935).
  • La casa de Bernarda Alba (1936), considerada su obra más importante.

Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba forman la llamada trilogía rural. Rasgos comunes: protagonista femenina, temas de índole sexual, ambientación en el campo andaluz, final trágico, mezcla de verso y prosa, clima denso y dramático. Todo ello las convierte en hitos del teatro español del siglo XX.