Modernismo, Generación del 98 y Generación del 27: características, autores y movimientos literarios

El modernismo: definición y características

El modernismo fue un movimiento literario renovador que se dio a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Surgió como consecuencia de una crisis universal de las letras y del espíritu. Como indica Juan Ramón Jiménez, el modernismo es un encuentro con la belleza. Buscaba un cambio ideológico, político y social. En el plano histórico, en todo el mundo se dieron progresos científicos y técnicos, auge de la burguesía, movimientos obreros y desarrollo de teorías marxistas y anarquistas. Como consecuencia hubo falta de fe y alejamiento de las posturas positivistas. Mientras tanto, en España se habían perdido las últimas colonias y había un gran atraso en muchos aspectos. Tanto el modernismo como la Generación del 98 responden a un mismo momento histórico. Esta estética recoge elementos de otras corrientes literarias.

Rasgos generales

  • Búsqueda de la belleza. Los autores necesitaban huir de la realidad cotidiana; por ello se evadían en el tiempo y el espacio. Volvieron a mundos orientales, la Edad Media o a la mitología griega, entre otros. En el espacio se evadían en ambientes exóticos con motivos coloristas, donde aparecen princesas, cisnes, ninfas, etc. Esto se aprecia en el léxico: las palabras se seleccionan por su brillantez, su rareza y su capacidad de sugerencia.

Lenguaje y formas métricas

El ritmo fue un elemento fundamental del modernismo. No solo se perseguía una nueva sonoridad, sino una correspondencia nueva entre el sentimiento y la musicalidad. Algunos elementos que también se renovaron fueron:

  • Los versos: Se utilizaron versos antiguos y novedosos. En particular, destacó el gusto por el alejandrino con una nueva acentuación, así como el uso del eneasílabo y del dodecasílabo junto a los tradicionales endecasílabo y octosílabo. Todos estos metros se combinaban en un mismo poema. Se incluyen numerosos encabalgamientos y tipos de rima mezclados.
  • Las estrofas: Se siguió prefiriendo el soneto, aunque variaron su rima y la longitud del verso. Se recuperaron algunas estrofas en desuso, como la cuaderna vía.
  • Acentuación: Uso de palabras esdrújulas y alternancia entre sílabas tónicas y átonas, como reflejo de la métrica castellana.

En suma, la poesía modernista fue una explosión en la que los colores, los sonidos, los aromas, los sabores y las impresiones táctiles impregnaron las evocaciones del paisaje y sus figuras a través de una estilización e idealización extremas. No obstante, también se introdujeron tonos más intimistas y grises, reflejo de estados de ánimo o de visiones del mundo. El fin de todo ello fue la búsqueda de la belleza y una profunda renovación temática y formal.

La repercusión del modernismo en España: Rubén Darío y Valle-Inclán

Rubén Darío

Rubén Darío es considerado el padre del modernismo. Tenía gusto por Víctor Hugo y por el parnasianismo. En 1888 publicó Azul, donde comenzó a innovar en versos y prosas. Con Prosas profanas practicó todas las métricas mencionadas anteriormente. Mantiene un tono hedonista, a ratos frívolo y en otras ocasiones con un marcado carácter erótico.

Aunque tuvo muchos seguidores en España, la poesía de los españoles fue a menudo más intimista. Todos ellos influyeron en su obra poética:

  • I. Epístolas y poemas: Obra juvenil con tono romántico y métrica clásica.
  • II. Abrojos: Poemario con poemas breves que expresan el sufrimiento del poeta incomprendido. Es el equilibrio entre clasicismo y romanticismo.
  • III. Azul: Escrita en 1888.
  • IV. Prosas profanas: Encarna la plenitud del modernismo formal: suntuosidad expresiva, neologismos, innovaciones métricas. Sus últimos poemas son más íntimos.
  • V. Cantos de vida y esperanza.

Azul es el paradigma de la estética modernista. Se publicó en 1888 y consta de dos partes en prosa y una tercera en verso. Sus motivos son variados: exotismo, orientalismo, sensualismo, rica adjetivación, simbolismo, etc.

En la segunda sección del libro encontramos varias narraciones:

  • Doce estampas narrativo-descriptivas, unidas por el itinerario de Ricardo, que va contemplando y ofreciendo su visión sobre diversos aspectos: escenas pastoriles, naturalezas muertas, etc.
  • Dos narraciones breves: «La muerte de la emperatriz de China» y «A una estrella». En ellas abundan los motivos mitológicos, el gusto por lo oriental y las conexiones con otras artes como la pintura, la escultura o la música.

En la sección lírica encontramos composiciones en verso que se pueden distribuir así:

  • Cuatro poemas dedicados a las estaciones del año.
  • Tres poemas: «Pensamiento de otoño», «Ananké» y «A un poeta».
  • Poemas dedicados a Venus y a escenas amorosas.
  • Medallones: Retratos de poetas de la época.

Valle-Inclán

Ramón María del Valle-Inclán fue un bohemio y viajero. Destacó por el género teatral noventayochista, donde desarrolló su esperpento. No obstante, también fue uno de los escritores modernistas españoles más destacados y un precursor del teatro del absurdo europeo. Si simplificamos, podemos distinguir dos etapas: una primera etapa modernista, caracterizada por un esteticismo brillante o decadente, y una segunda etapa noventayochista donde el esperpento y la crítica están muy presentes.

Dentro de su etapa modernista destaca su obra Sonatas, formada por:

  • Sonata de otoño (1902)
  • Sonata de estío (1903)
  • Sonata de primavera (1904)
  • Sonata de invierno (1905)

Algunas de las características destacadas de la obra de Valle-Inclán durante esta época:

  • Actitud antiburguesa: critica la moral burguesa. Un ejemplo es el Marqués de Bradomín, que posee una fe sincera pero solo para que sus vicios le proporcionen mayor goce.
  • Desprecio por los valores que derivan de la democracia.
  • Exaltación de un mundo decadente mediante una prosa bella, intensa y muy adjetivada.

También tiene algunos libros de versos en los que ya trabaja el esperpento, como La pipa del kif.

Antonio Machado

Soledades, su primer libro de poemas, se publicó en 1903 (salió de imprenta en diciembre de 1902, aunque figura con fecha de 1903). En 1907 publicó Soledades, galerías y otros poemas. En 1912 publicó Campos de Castilla. Se casó con Leonor, que tenía 16 años, y que murió tres años después. Fue miembro de la Real Academia y en esos ambientes conoció a Pilar Valderrama, con quien vivió un romance; ella se convirtió en la Guiomar de sus últimos poemas. Su personalidad se sitúa en una línea paralela a la de otros novelistas como Pío Baroja o Azorín: presenta un claro sentimiento de decepción. Se formó en la Institución Libre de Enseñanza; de ahí su mentalidad liberal.

Etapas de su poesía

  • Primera etapa (etapa de formación): Caracterizada por la influencia modernista: tono intimista con empleo de símbolos y versos de 12 y 14 sílabas. El poeta se lamenta por la soledad y los paraísos perdidos. Destacan Soledades y Soledades, galerías y otros poemas. En esta última obra elimina algunos elementos modernistas.
  • Segunda etapa (etapa de madurez): Durante esta etapa muere su esposa Leonor. Destaca Campos de Castilla. Los poemas de esta obra se preocupan especialmente por el paisaje y por temas político-sociales; por ello se acercan más a la línea de los autores del 98. Evoca el paisaje real castellano y se lamenta por un pasado mejor. Proyecta sus sentimientos en estas tierras y con ello sugiere soledad, fugacidad o muerte. Castilla se convierte en símbolo. Mantiene una actitud crítica frente a un país empobrecido y sin cultura.

También destacan en su obra los Proverbios y cantares, pensamientos a veces paradójicos que esconden intuiciones profundas.

Temas

Predominan el fracaso y, en definitiva, la muerte, marcada por el acecho de la muerte sobre sus seres queridos a lo largo de su vida. Otros temas son el paso del tiempo, la nostalgia por la juventud perdida y la preocupación filosófica existencial con una representación simbólica de la realidad.

Sobre su obra poética: la edición de 1903 reúne 42 poemas de carácter modernista y simbolista. La muerte se refleja en símbolos como la tarde soñolienta o el parque solitario. En 1907 se publica Soledades, galerías y otros poemas, en la que se conservan casi la mitad de los poemas de la obra anterior y se añaden otros 66 más. En la reedición de Campos de Castilla (1917) destaca el poema «La tierra de Alvargonzález», donde se percibe su preocupación social y patriótica; en la reedición añadió varios poemas dedicados a Leonor por su muerte y a tierras andaluzas. El cambio con respecto a Soledades es muy evidente: los temas son heterogéneos (poesías intimistas, poemas dedicados al paisaje con un componente subjetivo y poemas de preocupación patriótica), con predominio del verso de arte mayor con rima consonante.

Juan Ramón Jiménez

La muerte de su padre produjo grandes estragos y tuvo que estar ingresado en Francia, donde mantuvo contacto con los simbolistas. Sus estancias de recuperación las pasó en Moguer y en Madrid. Se casó con Zenobia Camprubí en Nueva York, adonde viajaron en barco. El mar y el apoyo de su mujer fueron fundamentales en su obra. Se tuvo que exiliar por sus ideas republicanas y recibió el Premio Nobel de Literatura. Era una personalidad hipocondríaca, obsesionado por corregir y reordenar su obra poética.

Concepción de la poesía y características

Su concepción de la literatura evolucionó a lo largo de su obra. Para él, la creación poética suponía encontrar una palabra que le permitiera entrar en lo desconocido y en lo exterior de uno mismo. El universo se presenta lleno de símbolos que el poeta tiene que descifrar. Al resultado de esto lo llamó «palabra desnuda». En este concepto se encierra su particular visión del mundo: el interés por conocer lo que hay detrás de las cosas, el «desnudo» de ellas. Para ello, estas palabras deben extraerse de contexto espacial y temporal. Hay que inventar nuevas palabras que permitan hablar de lo esencial y dar el nombre exacto a las cosas. La realidad es creada por el poeta a través del arte, pues es el único medio para hacerlo.

Crea una poesía intelectualista y hermética destinada a una minoría. En sus poemas se refleja su concepción teórica; por tanto, encontramos poemas con tono exclamativo (cuando el autor ha llegado a esa nueva realidad) y otros más meditativos (que hablan de la búsqueda de esa realidad).

Obra poética y etapas

También escribió Platero y yo, una elegía poética en prosa, aunque destacó en la poesía. Para él, la poesía es belleza, un modo de conocimiento, de inteligencia y de penetración en la esencia de las cosas.

Etapas:

  • Primera etapa modernista: Influenciada por Rubén Darío y los poetas románticos. Destacan Ninfeas y Almas de violeta, obras cargadas de sentimentalismo, que luego serían repudiadas por el propio autor.
  • Transición: Se publica Arias tristes, con metros sencillos y lenguaje sobrio, cercano al intimismo simbólico de Bécquer. Entre 1908 y 1915 publica obras como Elegías, La soledad sonora o Poemas mágicos y dolientes, donde enriquece su métrica y empieza a utilizar metros alejandrinos y endecasílabos. Predomina el uso de la sinestesia, que él denomina «los ropajes del modernismo».
  • Diario de un poeta recién casado y poesía pura: En Diario de un poeta recién casado (escrito durante el viaje en barco a Nueva York para casarse con Zenobia) adopta una expresión más escueta, caracterizada por la concentración emotiva y conceptual, influida por la poesía pura de Paul Valéry. Busca el nombre exacto de las cosas y utiliza el verso libre. La descripción del mar se convierte en el reflejo del poeta y de su camino hacia la madurez. En obras como Eternidades manifiesta su desacuerdo con la poesía ornamental anterior.
  • Última etapa: El proceso de abstracción se intensifica en libros como En el otro costado y Dios deseado y deseante.

La Generación del 98: definición y características

El nombre de esta generación surge a partir de que Azorín, en uno de sus artículos, denominó así a un grupo de escritores que escribían a finales del siglo XIX. Existen muchas teorías acerca de si la Generación del 98 y el modernismo son la misma generación literaria o dos generaciones independientes. No hay un acuerdo establecido, pero dentro de esta generación debemos incluir a Unamuno, Baroja, Azorín, Maeztu, Antonio Machado y Valle-Inclán.

Características de la Generación del 98

  • Preocupación por el problema de España: El desastre del 98, junto a otros problemas económicos y sociales, creó una sensación de crisis y decadencia en España. Por ello, muchos autores se refugiaron en la tradición, en el paisaje castellano y en el propio idioma.
  • Preocupaciones filosóficas: El sentido de la existencia o el destino del hombre. Influencia de Schopenhauer o Nietzsche, entre otros.
  • Ante la situación política y económica, contemplaban España como un país atrasado y decadente, sin ideales; sin embargo, mostraban interés y amor por la gente humilde de los pueblos.
  • En los primeros años predominó una visión más crítica; posteriormente, una vez superada esta visión, se optó por contemplar a España desde lo castizo y lo intemporal, a través de sus gentes humildes y nobles, con un espíritu austero. Recrearon pueblos y aldeas de Castilla y de España.
  • Se centran en grandes temas: la existencia (el paso del tiempo, la muerte, el sentido de la vida, la soledad, la tristeza), la religión (la existencia o no de Dios, la inmortalidad del alma, la fe o la razón). Según el escritor, muestran una actitud u otra frente a estos temas.
  • Al igual que los modernistas, se opusieron al estilo literario anterior y al prosaísmo realista; no obstante, a diferencia de los modernistas, su estilo fue antirretórico y sobrio.
  • Poseen un estilo literario personal, tanto a nivel generacional como individual. Muchos cultivan varios géneros o cambian de movimiento dentro de su trayectoria, como Valle-Inclán.

Prosa y ensayo

Las tendencias innovadoras también llegaron a la prosa. Las fronteras entre géneros comenzaron a difuminarse y convivieron formas descriptivas, líricas y, sobre todo, ensayísticas. A través de todas ellas, los escritores reflexionaron sobre los problemas de la sociedad.

Prosa ensayística: Destacan Azorín, Unamuno y Baroja.

  • Azorín: Destaca como ensayista en diversos temas: reflexiona sobre la lectura de los clásicos y sobre el carácter de los españoles (por ejemplo, en Lecturas españolas). Escribió sobre sus viajes en La ruta de don Quijote con un estilo de frases cortas. En España reflexiona y busca caracterizar España mediante una serie de hombres y paisajes. Su estilo es pulcro, elegante y con un léxico sencillo.
  • Unamuno: Utiliza sus ensayos para plasmar preocupaciones políticas, sociales, filosóficas y religiosas. Destacan En torno al casticismo, donde habla de la «intrahistoria» (la historia del pueblo), y Del sentimiento trágico de la vida, de tema existencial, donde debate la necesidad de un Dios frente a la razón que lo niega.
  • Pío Baroja: Sus novelas se acercan al género ensayístico a través de la opinión de un personaje central que expresa su visión. Publicó recopilaciones de artículos, como Nuevo tablado de Arlequín (1917), y trabajos autobiográficos como Juventud, egolatría. Su novela es multiforme, abierta y busca entretener al lector; gira en torno a personajes inconformistas o aventureros que viajan y suelen mostrar una visión desengañada de la sociedad.

Temas en la novela de la generación:

  • El tiempo: La angustia ante el transcurso de la vida es fundamental.
  • El paisaje: Refleja emociones íntimas y sentimientos; resaltan pequeños detalles insignificantes pero simbólicos.

Ejemplo destacado: La voluntad de Azorín, donde se aprecia el impresionismo de su estilo: frases cortas que funcionan como pinceladas para describir ambientes, paisajes y situaciones, tratando el tema de España y el desengaño en todos los ámbitos de la vida.

Las vanguardias: definición y rasgos comunes

Con el nombre de vanguardias se designa una serie de movimientos artísticos que se desarrollaron en Europa durante el primer tercio del siglo XX. El término surgió en Francia durante los años de la Primera Guerra Mundial. El origen del término refleja el espíritu de lucha, combate y confrontación que este nuevo arte reivindicaba frente al arte decimonónico.

Futurismo

Fundado por Filippo Tommaso Marinetti, que en 1909 publicó su primer Manifiesto futurista. Rompió con el pasado y quiso expresar los aspectos geométricos y mecánicos del mundo moderno.

  • Despreciaban los temas humanos y existenciales tradicionales.

Surrealismo

Es uno de los movimientos más importantes. Su primer manifiesto se publicó en 1924 en París, firmado por André Breton, que antes había sido dadaísta. Sus características son:

  • En la obra deben aflorar aquellos aspectos ocultos de la conciencia reprimidos por normas morales o sociales. La obra explora el subconsciente y pretende liberar al individuo.
  • Utilizan la técnica de la escritura automática, que consiste en escribir lo que se piensa sin darle sentido y sin preocuparse por la estética.
  • Se recurre a la imagen visionaria o metáfora surrealista: asociaciones libres e inesperadas de ideas.
  • Temas habituales: el mundo de los sueños (influencia de Freud), la atracción por lo inquietante y lo misterioso, la magia y el humor negro, entre otros.

Vanguardismos hispanos: creacionismo y ultraísmo

Los vanguardismos de origen hispano más relevantes son el creacionismo y el ultraísmo, ambos principalmente poéticos.

  • Creacionismo: Iniciado en París por Vicente Huidobro. No busca imitar la realidad, sino crear otras nuevas. El poema debe explicarse por sí mismo y no por su relación con el mundo exterior. El poeta creacionista crea nuevas relaciones entre las palabras y comparaciones arbitrarias entre imágenes. Destacan Juan Larrea y Gerardo Diego, autores influyentes por su afán de renovación léxica.
  • Ultraísmo: Su primer manifiesto se publicó en 1919 y recogió elementos futuristas, cubistas y creacionistas: del futurismo tomó motivos de la vida moderna; del creacionismo, la búsqueda de metáforas nuevas; y del cubismo, el interés por la disposición visual.

Los vanguardismos llegaron a España a través de publicaciones como Revista de Occidente. Entre los impulsores destacó Ramón Gómez de la Serna. Estudió Derecho, pero nunca ejerció; su pasión fue el periodismo y la literatura. Fundó la tertulia del café Pombo, donde ejerció de anfitrión de literatos y artistas, y fue secretario del Ateneo de Madrid. Tuvo que exiliarse en Argentina durante la Guerra Civil y no volvió a España.

Su obra se caracteriza por una arrolladora personalidad; creó un estilo conocido como ramoncismo, sinónimo de independencia, esteticismo y provocación. Ante la sociedad caótica respondió con una extravagancia casi esperpéntica. Escribió más de cien libros de distinto género. Creó el género de la greguería, que definió como una imagen en prosa, breve y próxima al epigrama, que rompe con la solemnidad y gusta de la parodia de las convenciones. El término implica agudeza y presenta una visión personal, sorprendente y a veces humorística de la realidad.

Caracho, entre otras muchas referencias, aparece como ejemplo de la amplia producción y variedad temática en su obra. En suma, la literatura de Gómez de la Serna fue la frontera donde terminó la seriedad de los prosistas de la Generación del 98 y renació el humorismo.

La Generación del 27: definición y evolución

Los escritores del grupo poético del 27 publicaron entre 1920 y 1935. Sus componentes más representativos fueron Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Dámaso Alonso, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Manuel Altolaguirre y Emilio Prados. El nombre surge a partir de su participación en el tercer centenario de la muerte de Góngora, celebrado en Sevilla en 1927.

Casi todos cursaron estudios universitarios, fueron profesores y críticos literarios de prestigio y mantuvieron una sólida formación y una gran amistad entre ellos.

Rasgos principales

  • Mezcla de tradición y modernidad: La pasión por la literatura clásica española se percibe en influencias variadas: el romancero (Lorca, Gerardo Diego), la poesía de cancionero (Alberti) o Garcilaso (Luis Cernuda). La influencia más importante fue la de Góngora, aunque también destacaron Bécquer y Jorge Manrique. Algunos autores adoptaron una disposición gráfica innovadora en sus poemas, influida por los ismos y por Juan Ramón Jiménez.
  • Cultivo intenso de la imagen y la metáfora: Crearon un vocabulario brillante y sugerente; el poeta debe crear imágenes alejadas del mundo corriente.
  • Variedad temática: Coinciden temas vanguardistas y tradicionales: el amor (en distintas perspectivas según el autor), la naturaleza y la ciudad, el tiempo perdido, la plenitud (orden y armonía de lo cotidiano), la soledad y la incomunicación, y la muerte.

Poesía neopopular

El impulso definitivo de esta poesía vino de la mano de Menéndez Pidal y Dámaso Alonso. Poetas como Lorca y Alberti incorporaron ritmos y recursos populares: en Alberti lo popular aparece puro y exento de anécdota (Marinero en tierra), mientras que en Lorca lo popular se carga de un halo trágico en obras como Romancero gitano. El término neopopularismo indica la reelaboración de la poesía popular mediante filtros vanguardistas.

Características del neopopularismo:

  • Contenidos: Poemas breves sin argumento, expresión de un sentimiento personal, ambientes naturales cercanos al poeta y uso frecuente de la primera persona.
  • Estructura: Repetición de formas de la literatura popular; poemas concisos y condensados; estructuras dramatizadas y estribillos centrales.
  • Estilo: Ritmo vivo, a veces coloquial y afectivo, abundancia de repeticiones y uso de términos nuevos con fuerte fenosimbolismo.

Tendencias posteriores

Se aprecia una tendencia a la rehumanización en la poesía de la Generación del 27, con presencia de poesía surrealista, neorromántica, social y una etapa marcada por la posguerra.

Poesía surrealista y social

Pocos autores del 27 pueden considerarse plenamente surrealistas; la mayoría se acercó al surrealismo con intención instrumental, para que en el poema aflorara la intimidad del autor. La influencia de Bécquer aparece en la obra de Cernuda (Donde habite el olvido) y en Alberti (Sobre los ángeles); Garcilaso influye en Pedro Salinas (La voz a ti debida). Lorca también incorpora elementos en poemas como el «Soneto del amor oscuro».

Rasgos del amor en parte de la poesía del 27:

  • El amor como experiencia personal y central; idealización de la persona amada hasta los límites; fusión del amor y la muerte; alejamiento de la realidad circundante y transformación en símbolo.
  • Estructura: la historia amorosa se expresa a modo de cancionero, con poemas fragmentarios.
  • Estilo: uso de la lengua poética influida por el conceptismo o barroquismo en algunos casos.

Por otra parte, la poesía social surge en un clima propicio desde la década de 1910: la revolución rusa (1917), las revueltas campesinas y las represiones contra anarquistas en Andalucía (1919), y la impopularidad de campañas militares crearon conciencia entre muchos escritores e intelectuales. Autores extranjeros como Pablo Neruda o César Vallejo llegaron a España; Neruda fundó con Manuel Altolaguirre la revista Poesía. En el bando popular hubo poetas muy conocidos y otros menos difundidos.