Generación del 27: definición y origen
La expresión Generación del 27 designa a un grupo de poetas unidos por la amistad y por inquietudes estéticas comunes. El nombre surge del acto de homenaje a Luis de Góngora en el Ateneo de Sevilla con motivo del tercer centenario de su muerte. Este vínculo se fue estrechando por coincidencias como la convivencia en la Residencia de Estudiantes (con un papel importante en el intercambio de conocimientos) y la colaboración en revistas como La Gaceta Literaria o España. Algunos de sus poemas aparecen publicados en la antología Poesía española contemporánea, recopilada por Gerardo Diego. En este grupo se aprecia la influencia de las vanguardias (ultraísmo, creacionismo y surrealismo) en su actitud de rechazo frente a lo establecido y en su intento de encontrar nuevos contenidos y formas de expresión. Convive también la influencia de la tradición culta (Garcilaso de la Vega, Quevedo, Bécquer…) y de la tradición popular (romancero, canción popular). Luis de Góngora fue un modelo para la creación de un lenguaje personal y único, con un gran manejo de las metáforas.
Temas recurrentes
- La modernidad: representada sobre todo por la gran ciudad y las contradicciones que genera el mundo moderno frente a la naturaleza.
- El amor: tratado con gran variedad de registros; destacan el deseo insatisfecho y la plenitud inalcanzable.
- El compromiso político y social: manifestado en revistas y creaciones de carácter político, especialmente tras el estallido de la Guerra Civil.
- El exilio y el desarraigo: tras la Guerra Civil aparecen la nostalgia de la patria perdida, el caos y el sentido trágico o absurdo de la existencia.
Etapas históricas y poéticas
Aunque la vida personal y la evolución poética de sus miembros fueron muy diversas, se suelen señalar tres etapas comunes, marcadas por los hechos históricos:
- Hasta 1928: predominio de la influencia de las vanguardias con un entusiasmo renovador, junto a la influencia de Góngora en las imágenes y en la perfección formal.
- De 1928 hasta la Guerra Civil: recuperación de los contenidos humanos, sociales y políticos e incorporación de técnicas del surrealismo, con una rehumanización del arte.
- Después de la Guerra Civil: caminos divergentes; la mayor parte tuvo que exiliarse por su condición republicana; Federico García Lorca fue fusilado.
Poetas más reconocidos de la Generación del 27
Pedro Salinas
Antes de la Guerra Civil, sus obras reflejan una visión idealista del amor, a veces alegre y otras angustiosa (Razón de amor). Después de la guerra, su poesía giró hacia temas como el exilio, la nostalgia de España y recuerdos de juventud (Largo lamento). Sus poemas presentan un tono intelectual, sin decoración superficial.
Gerardo Diego
Destaca por sus inicios creacionistas sin renunciar a temas y estilos tradicionales. Su poesía vanguardista se caracteriza por imágenes inesperadas, originalidad tipográfica y el uso del verso libre (Imagen y Manual de espumas). Tras la Guerra Civil, su poesía se centra en la realidad con un estilo más tradicional (Alondra de verdad). Es notable su diversidad temática y de estilo, que combina vanguardia y tradición.
Jorge Guillén
Obras como Cántico, Clamor y Homenaje recogen un entusiasmo vital que se expresa mediante abundantes exclamaciones. En Cántico predomina el vitalismo; Clamor ofrece una visión positiva ante temas como la guerra, la injusticia o la opresión; Homenaje adopta un tono más irónico. Prefiere versos cortos y estrofas de tradición clásica.
Vicente Aleixandre
Premio Nobel de Literatura en 1977. En su obra se aprecia la influencia del surrealismo (La destrucción o el amor). Destacan una etapa poética centrada en la comunicación y la preocupación por la existencia humana (Historia del corazón) y otra en la que la poesía vuelve al surrealismo, abordando temas relacionados con su propia vida (Poemas de la consumación).
Rafael Alberti
Poeta de gran variedad temática y estilística, combina maestría tradicional con técnicas surrealistas. Obras representativas: Marinero en tierra (nostalgia del mar gaditano y de la infancia), Cal y canto (influencia de Góngora y técnicas vanguardistas), Sobre los ángeles (uso del surrealismo para mostrar su visión de un mundo caótico) y Entre el clavel y la espada (carácter social).
Luis Cernuda
Su obra, marcada por la originalidad de símbolos y metáforas y por una profunda sensibilidad, comprende dos etapas: la sevillana, en la que emplea una métrica de tradición clásica para expresar la imposibilidad de alcanzar sus sueños y el amor; y la etapa madrileña, más influida por el surrealismo, que aborda la frustración, la soledad y la muerte (Un río, un amor).
Federico García Lorca
En su primera etapa, las composiciones son de tono popular y musical, con imágenes sugerentes que evocan la Andalucía rural —el amor y la muerte, la libertad y la represión— (Canciones), llegando a su plenitud con Romancero gitano, obra que integra la tradición culta y la popular con elementos surrealistas. En su segunda etapa, expresa la deshumanización, la injusticia y el materialismo de la sociedad (Poeta en Nueva York); trata también temas como el amor imposible, el fracaso y la muerte (Diván del Tamarit). Su estilo se caracteriza por la fusión de lo culto y lo popular y por el poder sugerente de imágenes, metáforas y símbolos.
Dámaso Alonso
Su primera obra, Poemillas puros. Poemillas de la ciudad, está influida por Juan Ramón Jiménez. Su obra posterior lo integró en la corriente de la llamada poesía desarraigada, junto con otros poetas vinculados a la generación, como Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y León Felipe.
Otros nombres relacionados
Hay que destacar a Miguel Hernández como un autor situado entre la Generación del 27 y la llamada Generación del 36.
Legado
Este grupo poético constituye una de las grandes cimas de la literatura española y universal, capaz de enriquecer la poesía aunando tradición y renovación tanto en los temas como en el estilo.