La generación del 27
La generación del 27. En la década de 1929 un grupo de poetas nacido entre 1891 y 1905 alcanzó su madurez. Todos ellos forman un grupo compacto. Frecuentaban los mismos lugares, como la Residencia de Estudiantes, donde vivían algunos y cuyas tertulias y actividades culturales eran concurridas por todos.
En cuanto a la estética, cada uno de los autores es diferente y personal, pero en todos ellos se puede observar una tendencia hacia la síntesis entre principios opuestos que se habían debatido en la poesía española de los últimos años. Consiguieron un equilibrio entre:
- lo intelectual y los sentimientos;
- la inspiración en el momento del acto creador y el trabajo elaborado y riguroso;
- la belleza formal y la autenticidad humana;
- lo culto y lo popular;
- la poesía para una minoría y la poesía para las mayorías;
- lo español y lo universal;
- la tradición y la renovación.
Trayectoria
1927. Búsqueda de una poesía pura y, en algunos casos, deshumanizada, influenciada por Juan Ramón Jiménez. A finales de la década de los veinte irrumpió con fuerza el Surrealismo, movimiento opuesto a la poesía pura, que introdujo nuevos recursos y rompió esquemas.
La poesía de algunos autores se llenó de sentimientos humanos: ansias de plenitud, amor, frustración, inquietudes religiosas y existenciales. Tras la Guerra Civil (1936-1939), el grupo se dispersó.
Generación del 98
Generación del 98. A la Generación del 98 la animaba un espíritu de libertad y de reforma, un inconformismo ante la realidad que los rodeaba. Su postura ante esa realidad fue particular: los noventayochistas se comprometieron con ella e intentaron cambiarla desde su propia subjetividad, dándole mayor importancia al contenido que a la forma y rechazando el realismo imperante del siglo XIX.
Género literario y autores
Destacan en la novela y el ensayo. En la lírica, una figura central es Antonio Machado; en el teatro, Valle-Inclán. También hubo producción poética de Unamuno y de Valle-Inclán, aunque Unamuno destacó especialmente como novelista y ensayista, y Valle-Inclán como dramaturgo y novelista.
Los autores del 98 rechazaron la literatura inmediatamente anterior por su grandilocuencia y prosaísmo. Sin embargo, valoraron a algunos románticos: Gustavo Adolfo Bécquer (poesía) y Mariano José de Larra (prosa) fueron muy apreciados. Admiraban además a autores clásicos como Cervantes, Luis de León, Quevedo y Berceo.
Temas
Las preocupaciones de muchos autores giraron en torno a España: sus paisajes, sus pueblos y su historia, vistos como la esencia del país. Se identificaron con el paisaje castellano, austero y recio. Entre las inquietudes y temas recurrentes están:
- inquietudes existenciales y religiosas;
- el sentido de la vida y de la muerte;
- la caducidad y el paso del tiempo;
- la presencia o ausencia de Dios;
- sentimientos de soledad, angustia y pesimismo.
El modernismo
El modernismo. El espíritu de rebeldía y el afán de renovación de los jóvenes escritores modernistas se manifestaron, por una parte, en el deseo de evadirse de la sociedad y de la realidad mediocre y vulgar que les rodeaba y con la que no estaban conformes; por otra parte, en la búsqueda de la perfección estética. La literatura modernista estuvo rodeada de un ambiente de elitismo y exquisitez.
Influencia y estética
Dos corrientes francesas de la segunda mitad del siglo XIX tuvieron gran influencia: el Parnasianismo y el Simbolismo.
- Parnasianismo: propone la idea de una poesía llena de serenidad y belleza externa, la búsqueda de valores sensoriales, el culto a la perfección formal y una preferencia por temas mitológicos, medievales y exóticos.
- Simbolismo: iniciado con autores como Charles Baudelaire, sin rechazar la belleza externa de las cosas intenta ir más allá de lo sensible; a través de símbolos pretende descubrir y sugerir significados profundos que se ocultan tras la apariencia externa, y lo hace con un lenguaje musical, cargado de efectos rítmicos.
Sin duda, también tuvo gran importancia la influencia del poeta romántico español del siglo XIX Gustavo Adolfo Bécquer. De él tomaron los modernistas su fondo intimista y sentimentalista.
Temas del Modernismo
Siguiendo la fuerte influencia del romanticismo becqueriano, el Modernismo exaltó una serie de temas: soledad, desarraigo, angustia, nostalgia, tristeza, melancolía, sentimientos que manifiestan el malestar íntimo del poeta ante su entorno y que se expresan mediante ambientes y paisajes otoñales y crepusculares.
Siguiendo la influencia del parnasianismo, el Modernismo se evade de la realidad circundante buscando la belleza y la elegancia exquisita en países y épocas lejanas, como China o Japón; París fue también una meta e inspiración; la Grecia clásica, con sus mitos; el pasado medieval o renacentista, cargado de leyenda.
Modernismo español. Género literario y autores
En relación con el modernismo de Rubén Darío, éste supuso una renovación, con predominio del intimismo romántico y del simbolismo sobre el formalismo parnasiano. En la lírica española, entre los representantes modernistas destacan Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, quien se inició en la literatura con un lenguaje propio del Modernismo; sin embargo, muchos de ellos darán un giro en su trayectoria posterior.
El Modernismo también está presente en la novela: Valle-Inclán, en su primera época, escribió Las cuatro sonatas con un claro estilo modernista. En el teatro, Francisco Villaespesa y Eduardo Marquina escribieron obras en verso modernista.