Ramón María del Valle-Inclán: Renovador del Teatro Español
Ramón Mª del Valle-Inclán es un escritor fundamental de la Generación del 98 y uno de los dramaturgos más destacados del siglo. Sus experiencias como actor, adaptador y director escénico fueron de gran valía para la renovación que propuso llevar a cabo en el teatro con su esperpento.
Evoluciona desde una estética modernista hacia posturas que lo relacionan con las vanguardias europeas. En su obra dramática se pueden establecer cuatro etapas:
Etapas en la Obra Dramática de Valle-Inclán
1. Periodo de Violencia y Barbarie (1907 a 1909)
- Predomina la violencia, la crueldad y la barbarie del mundo rural.
- Obras clave: Comedias bárbaras, El embrujado, cuya acción se localiza en una Galicia mítica e intemporal.
- Las acotaciones ganan terreno y crea un nuevo lenguaje dramático en el que domina el símbolo y la metáfora.
2. Etapa de las Farsas (1910 y 1920)
- Son obras casi siempre en verso en las que al elemento modernista se le añade lo grotesco (ej. La marquesa Rosalinda).
- Ve en el teatro de guiñol un camino para llevar a cabo sus experiencias teatrales innovadoras.
- Introduce personajes de la farándula, el uso de disfraces y el teatro dentro del teatro, buscando la ruptura del efecto de realidad escénica.
3. Consolidación del Esperpento (A partir de 1920)
- Luces de Bohemia supone una ruptura con el teatro anterior.
- En una entrevista de 1928, explicó que hay tres modos de ver el mundo artística o estéticamente: de rodillas, de pie o levantado en el aire.
- El esperpento, más que un género dramático, es una estética y una nueva visión de la realidad, utilizando la caricatura, la degradación y la deshumanización como recursos expresivos.
- El esperpento es la deformación grotesca de la realidad para poner al descubierto su verdad profunda, aquello que se quiere encubrir.
Federico García Lorca: El Teatro Poético
Federico García Lorca es el máximo representante del Teatro del 27 y uno de los mayores dramaturgos del siglo. Creó el verdadero teatro poético, pues en él se integran palabra, música y danza.
Aporta a su teatro influencias del teatro modernista, el teatro clásico español (Lope de Rueda, Lope de Vega, Calderón), Shakespeare, Valle-Inclán y el teatro de títeres. Su producción dramática expresa los problemas de la vida a través de un lenguaje cargado de connotaciones y símbolos.
Características del Teatro de Lorca
Para Lorca, las principales características de su teatro son:
- El carácter poético y humano.
- El reconocimiento de su función didáctica y su poder para sacar al pueblo de la incultura.
Sus obras giran en torno al sentimiento de frustración, en sus diversas variantes: amor imposible, la separación, choque entre la realidad y el deseo, la fuerza de las convenciones sociales, la muerte. Hay un enfrentamiento entre el principio de autoridad y el principio de libertad, choque que lleva a la tragedia y la muerte.
Producción Dramática de Lorca
Primeros Dramas y Farsas
- Sus primeros dramas están emparentados con el teatro modernista.
- Sus cuatro farsas desarrollan el conflicto derivado del matrimonio entre el viejo y la joven. Las divide en farsas para guiñol y farsas para personas (ej. La zapatera prodigiosa).
Las Tragedias
- Es lo más conocido de su teatro. Expresan el dolor y el sufrimiento humanos ante las convenciones sociales, y el sentido del destino trágico.
- En estas obras el protagonismo lo tienen las mujeres. Esto sucede en la trilogía formada por Yerma, Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba.
- En las dos primeras se combinan la prosa y el verso, utiliza coros como en la tragedia griega y están presentes elementos simbólicos.
- La casa de Bernarda Alba es toda en prosa y se busca una sobriedad expresiva que acentúa la dureza de la situación.
- Los temas del amor, la muerte, el fracaso y la soledad se plantean con una técnica muy elaborada, con un estilo en el que se combina una aparente sencillez con una estructura muy cuidada.
El Teatro Vanguardista
El público ha denominado a este teatro como teatro «imposible» o «surrealista» y constituyen un intento de romper con todo lo anterior.
Movimientos de Vanguardia
Las vanguardias buscaron la ruptura estética y formal en el arte:
El Futurismo
Apareció en 1909 promovido por Marinetti. Tiene una profunda admiración por el progreso y por todo aquello que lo caracterice: las máquinas, la velocidad, las fábricas… Los futuristas rompen con la sintaxis tradicional. Su postura rompedora hace que lleguen a sustituir los signos de puntuación por símbolos matemáticos.
El Cubismo
Es un movimiento fundamentalmente pictórico iniciado por Picasso que Apollinaire adaptó a la literatura en los caligramas, poemas cuya disposición tipográfica también tiene valor expresivo. Destaca también el collage en el que se mezclan materiales diversos.
El Dadaísmo
Surgió en 1916 con Tristán Tzara. Es el movimiento en el que más claramente se observa la destrucción de las formas estéticas tradicionales para incidir en lo absurdo de la vida. El nombre procede de «dadá» que se tomó al azar al abrir un diccionario. Propone liberar la fantasía y recuperar el lenguaje incoherente.
El Expresionismo
Crea un arte político que recoge el malestar de ciertos sectores en torno a la Primera Guerra Mundial. Es antirrealista, de ahí que deforme la realidad, exagerándola y caricaturizándola, para mostrar lo más desagradable de ella.
El Surrealismo
Es el movimiento de vanguardia que mayor relevancia tuvo. Los surrealistas muestran especial interés por el subconsciente, por los sueños y por los aspectos del pensamiento humano no sometidos a la lógica ni a la razón (según Freud, la obra debe ser donde aflore lo que reprimimos en el subconsciente). Esto se consigue a través de la escritura automática.
El Ultraísmo
Es el «ismo» que quiere ir más allá de todos. Pretendía dar una mayor importancia a la imagen y a la metáfora suprimiendo la anécdota, lo narrativo, lo humano y el exceso retórico. En la temática, frente a los motivos sentimentales y eróticos, se incorporaron aspectos del mundo moderno, como el cine, la técnica o la ciencia. Destaca, dentro de este movimiento, Hélices de Guillermo de la Torre.
El Creacionismo
Se desarrolló con la llegada a España en 1918 de Vicente Huidobro, poeta chileno. Buscaba que su obra se alejara lo más posible de la realidad. Para él la poesía es creación, lo que hizo que el poema fuera autónomo y libre. Consideró que las palabras son producto del azar. En este sentido la metáfora adquirió un valor muy importante.
Gerardo Diego aportó importantes reflexiones a la estética creacionista. Entre 1918 y 1922 escribió Manual de espumas y Poemas adrede. Para este autor, el poema creacionista carece de toda anécdota y está depurado de cualquier sentimiento; es libre y no tiene nada que ver con la realidad inmediata.