Evolución y Maestros de la Lírica Latina: De Catulo a Ovidio

1. Contexto histórico general

La concepción actual que tenemos sobre la poesía difiere mucho de la concepción primitiva de este género. Para los antiguos griegos y los primeros líricos romanos, la definición de lírica partía de los aspectos formales y no del contenido. A diferencia del carmen epicum, el carmen lyricum designaba un canto musical acompañado por la lira. En la antigua Roma, el nacimiento de la lírica se dio de forma tardía, ya que solo se dieron precedentes remotos de la poesía épica. Los distintos subgéneros líricos comenzaron a aparecer en Roma a finales del siglo II a.C. como resultado de la influencia de los antiguos líricos griegos, y en particular de la poesía helenística de los alejandrinos. De esta época se conservan algunas composiciones poéticas del círculo de Lutacio Catulo. Sin embargo, el movimiento poético más importante es el de los llamados poetas neotéricos.

1.1 La poesía neotérica

En el siglo I a.C. surgió un grupo de poetas que Nerón apodó poetae noui (innovadores, modernos) de forma irónica. El ideal poético de los neotéricos se inspira sobre todo en el poeta alejandrino Calímaco y tiene como principio el rechazo de la época tradicional romana y, en general, el rechazo de toda la poesía larga y tediosa. Por tanto, los neotéricos defienden un tipo de composición breve, refinada, delicada y con altas dosis de ironía. Los argumentos de sus composiciones son los pequeños detalles de la vida cotidiana. Frente a la seriedad de la poesía romana, estos poetas prefieren una poesía de tipo lúdico cuyos valores predominantes son las urbanitas y la amicitia. Además, el poeta nouus es ante todo doctus (posee varios conocimientos literarios y mitológicos y es capaz de dar una forma elaborada y exquisita a sus versos). En este círculo de poetas encontramos a alguno como Catulo o Cinna, del cual se conserva su epilio Smyrna.

Catulo

Cayo Valerio Catulo nació en Verona, en el seno de una familia provincial adinerada. Pronto se trasladó a Roma, donde conoció a Clodia, hermana del enemigo mortal de Cicerón que, bajo el pseudónimo de Lesbia, sirvió de musa para muchos de sus poemas amorosos. Allí entró en contacto con los círculos literarios neotéricos y gozó de la amistad y protección de políticos y literatos influyentes. Tras un viaje a Bitinia, volvió a Roma donde murió con poco más de 30 años de edad. La obra poética de Catulo está compuesta por 116 Carmina agrupadas en un solo libro:

  • Poemas 1-60: Tipo polimétrico, reúnen composiciones breves de argumento ligero.
  • Poemas 61-68: Más largos y con mayor elaboración literaria, como Las bodas de Tetis y Peleo.
  • Poemas 69-116: Composiciones breves en metro elegíaco y epigramas.

Desde el punto de vista temático, el grupo más numeroso es el compuesto por los poemas de tipo amoroso y erótico. Su lectura nos permite atravesar las distintas fases por las que atravesó su relación con Lesbia:

  • Fase 1: Predomina la exaltación de los sentimientos y la euforia apasionada del enamorado.
  • Fase 2: Se ponen de manifiesto las dificultades de la relación amorosa y las tensiones emocionales.
  • Fase 3: Se produce la fase del desamor, la amarga ruptura y el sentimiento de dolor.

Además de este motivo central, encontramos la expresión de sentimientos de ternura hacia sus amigos o las burlas más desenfadadas y caricaturas de sus adversarios literarios. En el primero de los poemas de su liber, Catulo rogaba a la musa larga vida para sus poemas. La musa no lo defraudó, pues ha sido uno de los poetas latinos con mayor fortuna literaria. En la Edad Media su obra fue tachada de obscena y se olvidó; sin embargo, a partir del Renacimiento y sobre todo en el Romanticismo gozó de enorme popularidad. Su Carmen V sobre los besos ha sido uno de los más imitados de la literatura universal, influyendo en autores como Lope de Vega o Luis de Góngora.

1.2 Horacio

Quinto Horacio Flaco comenzó a publicar poesía hacia el año 34 a.C. Gracias a su amistad con Virgilio, pudo frecuentar el círculo literario de Mecenas, el cual le regaló una villa en los montes de su Sabina natal. Aunque escribió por encargo de Augusto el Carmen Saeculare, sus composiciones propiamente líricas son los Épodos y las Odas:

  • Épodos (Iambi): 17 composiciones en metro yámbico donde imita a los antiguos líricos griegos como Calímaco. Son obras de contenido polémico, sarcástico y de tono agresivo, acordes con el temperamento juvenil de un Horacio más rebelde. Aquí surge el tópico del beatus ille o elogio a la vida campestre.
  • Odas (Carmina): 103 poemas publicados en 4 libros. Toma como modelo a líricos griegos como Alceo, pero con una inspiración completamente diversa.

Comparte con los neotéricos su interés por la perfección formal, pero sus obras son menos lúdicas, buscando la profundidad del sentimiento. Los temas principales son los sucesos de la vida pública romana (odas «civiles/romanas») y los acontecimientos personales. El Carpe Diem pertenece a este autor. Sin Horacio sería muy difícil comprender composiciones de autores como Garcilaso de la Vega, Fray Luis de León, Moratín o la Generación del 27.

1.3 La poesía elegíaca

En la primitiva tradición literaria griega, la elegía era un canto de lamento fúnebre. La elegía latina toma de la griega su carácter doloroso y el dístico elegíaco (hexámetro y pentámetro), pero predomina el carácter erótico subjetivo. El amante se convierte en esclavo de su amada (seruitium amoris), a quien diviniza. Se piensa que Cornelio Galo fue el precursor, pero al no conservarse su obra, se le atribuye este hecho al Carmen LXVIII de Catulo.

Tibulo

Su obra, Corpus Tibullianum, está compuesta por 3 libros de elegías. El libro I está dedicado a su amada Delia, mientras que el libro II contiene composiciones dedicadas a su nueva amante, Nemésis. Tibulo aprovecha sus poemas para hacer cumplido a la tranquila vida campestre.

Propercio

Su obra se compone de 4 libros de elegías. Su primer libro, Monobiblos, está dedicado a su amada Cintia. Tras la muerte de esta, Propercio decidió abandonar la elegía amorosa y compuso otras de carácter patriótico en el cuarto libro.

Ovidio

Fue desterrado por el emperador Augusto a la isla de Tomi. Sus obras principales son:

  • Amores: 3 libros dedicados a su amada Corina, con un tono ligero y superficial.
  • Ars Amandi: Se presenta como un magister amoris, dando consejos de seducción con ironía y exempla mitológicos.
  • Obras del exilio (Tristes y Cartas desde el Ponto): Muestran a un Ovidio más sincero, entristecido por la soledad y la nostalgia.

La poesía de Ovidio ha sido la base de las concepciones amorosas y de grandes movimientos como el amor cortés, influyendo en obras como El libro de buen amor del Arcipreste de Hita.