La modernización económica y social (1957-1973)
En 1957, Franco procedió a un profundo cambio de gobierno, inaugurando así una nueva etapa caracterizada por una modernización de las estructuras económicas y sociales de España.
En 1959 se elaboró el Plan de Estabilización, siguiendo las indicaciones del Banco Mundial y del FMI. Su objetivo era liberalizar la economía recortando el gasto público y disminuyendo el intervencionismo del Estado, a la vez que se abría a la economía exterior, devaluando la peseta y liberalizando las inversiones extranjeras. España inició así un acelerado crecimiento económico.
Para tratar de encauzar el crecimiento económico, el gobierno aprobó varios Planes de Desarrollo. Se basaban en los incentivos fiscales y en las ayudas estatales, pero tuvieron un resultado bastante inferior al deseado. La economía siguió creciendo, pero la planificación no funcionó.
Principales transformaciones económicas
- Los principales sectores: La producción industrial aumentó y el sector más desarrollado fue el del automóvil.
- La financiación del desarrollo: Las inversiones y las importaciones pudieron producirse gracias al continuo flujo de divisas procedentes del turismo y de los ahorros enviados por los inmigrantes.
- Los beneficios del gran capital: Fueron la banca y los grandes grupos industriales con el apoyo del Estado.
- Balance: El crecimiento de la economía fue muy notable. Sin embargo, los Planes de Desarrollo no consiguieron reducir los desequilibrios económicos, sino que los agudizaron e introdujeron un nuevo factor de desigualdad: el desequilibrio demográfico.
Cambios sociales
- Los desequilibrios: La otra cara del desarrollo español la constituían las desigualdades personales en la distribución de la renta y el mal reparto regional de los logros de la economía.
- El éxodo rural: Millones de personas abandonaron sus pueblos de origen, quedando así los campos despoblados. Con la explotación turística, el litoral mediterráneo quedó irreconocible. No existía ninguna legislación protectora de los recursos naturales, costas y agua.
- Las mejoras en el nivel de vida: La mejora de la educación y el aumento creciente de los salarios dio origen a una sociedad instaurada en la cultura del bienestar y la tolerancia. Se extendió la cobertura sanitaria y las mujeres iniciaron un proceso de «visibilidad».
- Cambios naturales y educativos: Las necesidades de la economía obligaron a reformar los planes de enseñanza, lo que contribuyó a un aumento de la población alfabetizada y universitaria.
El fin del franquismo (1973-1975)
Entre 1973 y 1975 se produjeron una serie de acontecimientos que determinarían el fin del franquismo en España.
Los últimos años del régimen se caracterizaron por la división interna entre quienes eran partidarios de cierta liberación política (los llamados aperturistas) y los inmovilistas, que defendían el mantenimiento del franquismo. Con el deseo de garantizar esta continuidad, Franco renunció a las funciones de presidente del gobierno y nombró para este cargo a Luis Carrero Blanco en 1973, quien sería asesinado por ETA seis meses después. Su sucesor, Carlos Arias Navarro, aunque presentó un programa de gobierno teóricamente aperturista, adoptó una política claramente inmovilista.
La crisis económica y el descontento social
La subida de precios del petróleo en 1973 marcó el final de la etapa de expansión económica en Europa. Los países árabes usaron el petróleo como arma política, generando una grave crisis económica en los países capitalistas. Esto provocó, entre otras cosas, un aumento del desempleo y el cierre de muchas empresas. Además, el régimen no se atrevió a aplicar los precios reales del petróleo por temor a un estallido social, lo que implicó que las cuentas del Estado estuvieran en números rojos.
Esta crisis económica y política, junto con los cambios culturales, hizo que se incrementaran las movilizaciones populares con frecuentes protestas obreras, estudiantiles y vecinales contra el régimen. Ante el evidente fin del sistema, la oposición se unió en plataformas unitarias que terminarían convergiendo en la Coordinación Democrática (Platajunta).
Relaciones exteriores y el ocaso del régimen
En concordancia con la situación interna de la dictadura, las relaciones exteriores también atravesaron momentos de serias dificultades. Entre ellos destacó el conflicto del Sáhara: España aceptó su descolonización y apoyó un referéndum de autodeterminación ante la presión del Frente Polisario, pero el rey Hassan II de Marruecos (con el apoyo de EE. UU.) organizó la Marcha Verde. Ante esto, España entregó el Sáhara a Marruecos y Mauritania mediante el Acuerdo de Madrid, olvidando el compromiso de referéndum. Por otra parte, en 1974 cayeron las dictaduras de Portugal y Grecia, quedando España como la última dictadura que pervivía en Europa occidental.
La edad hacía mella en Francisco Franco y su decadencia física ya se dejaba notar. Falleció el 20 de noviembre de 1975 y Juan Carlos de Borbón fue proclamado jefe de Estado y rey de España el 22 de noviembre del mismo año en el Palacio de las Cortes, pasando a denominarse Juan Carlos I, saltándose el orden sucesorio natural que correspondía a su padre, Juan de Borbón.