Transformación de la Geopolítica Mundial: Del Bloque Comunista al Capitalismo Global

A. La evolución del mundo comunista

Tras la Segunda Guerra Mundial, el prestigio de Stalin aumentó considerablemente, ya que se consideraba que sin su ayuda no se hubiera vencido al fascismo. El comunismo se convirtió en una ideología de masas en gran parte de Asia y Europa.

En Europa surgieron las “democracias populares”, regímenes controlados por la URSS que practicaban, de forma tutelada, un modelo de planificación y colectivización económica. Estos obtuvieron buenos resultados económicos iniciales, pero bajo mínimos sociales indispensables y con un alto coste en libertades individuales.

En 1949, con la creación de la República Popular China tras la revolución de Mao Zedong, el comunismo logró expandirse fuera de la órbita soviética. Aunque China fue inicialmente un aliado, posteriormente abandonó la influencia soviética para crear un sistema propio.

A partir del caso chino, el comunismo se expandió por todo el sudeste asiático y diversos enclaves africanos y americanos (como Cuba), lo que recrudeció la Guerra Fría.

A finales del siglo XX y comienzos del XXI, el sistema se reformuló tras el hundimiento del modelo soviético. China optó por un doble sistema: comunismo en lo social y capitalismo en lo económico. Hoy en día, el comunismo persiste en escasos enclaves, desde regímenes atenuados como el de Venezuela hasta dictatoriales como el de Corea del Norte.

Líderes y etapas de la URSS y Rusia

  • Nikita Kruschev (1953-1964): Inició la desestalinización, condenando el régimen anterior. Buscó la distensión con Occidente y el aperturismo (fin de colectivizaciones en Polonia). Favoreció las industrias de bienes de consumo, aunque su gestión terminó en fracaso.
  • Leonid Brezhnev (1964-1985): Representó un nuevo endurecimiento y la pérdida del tren tecnológico y productivo, lo que fomentó el mercado negro. El PCUS fue dirigido por la nomenklatura (administradores técnicos con prácticas nepotistas).
  • Mijaíl Gorbachov (1985-1991): Enfrentó la crisis del sistema y el atraso económico con programas de reforma: la Perestroika (apertura económica) y la Glasnost (transparencia política). Los resultados fueron catastróficos; las libertades restaron autoridad a las reformas sin ofrecer una transición sólida. Firmó acuerdos de desarme que pusieron fin a la Guerra Fría y disolvió la URSS en la CEI.
  • Boris Yeltsin (1991-1999): Sobre la base de Gorbachov, comenzó a levantar la nueva Rusia, aunque persistieron problemas como la corrupción, el mercado negro, la miseria y la devaluación del rublo.
  • Vladimir Putin (1999-2008): Logró superar parte de los problemas heredados y Rusia recuperó poder, aunque aumentaron los conflictos nacionalistas (Osetia, Chechenia). Con Medvédev (2008-2012), se abrió una etapa de comunicación con la UE.
  • Etapa actual (2012-presente): Bajo la estela conservadora de Putin, se ha buscado recuperar prestigio mediante hostilidades en Ucrania y Crimea. Esto ha derivado en un endurecimiento de la política exterior y, desde 2022, en un conflicto abierto con Ucrania por las zonas de Crimea, Donetsk y Lugansk, provocando el aislamiento internacional liderado por la ONU y la OTAN. En este contexto, China actúa como árbitro del conflicto.

La evolución de China

Desde 1911 a 1949, se sustituyó la monarquía absoluta por un sistema occidentalista impopular (el Kuomintang de Sun Yat-Sen). Tras la ruptura con el partido comunista bajo el nacionalismo de Chiang Kai-Shek, el comunismo se fortaleció en el interior con la Larga Marcha de Mao Tse-Tung, convirtiéndose en un partido de masas tras la Segunda Guerra Mundial.

En 1947 estalló una guerra civil que ganaron los comunistas. En 1949 se declaró la República Popular China. Los nacionalistas se refugiaron en Taiwán, estado no reconocido mayoritariamente hasta hoy. Con Mao, se impuso la planificación total (Gran Salto Adelante y Revolución Cultural) basada en comunas autosuficientes. En 1960, China rompió con la URSS.

Deng Xiaoping (1977-1997) impulsó el aperturismo exterior pero no interior, logrando un éxito económico que la URSS no alcanzó. Se mantuvo una economía dirigida por el Estado con elementos capitalistas y se recuperó Hong Kong en 1997, aunque persistió la represión (Tiananmen, 1989).

Jiang Zemin (1997-2003) y Hu Jintao (2003-2012) buscaron un aperturismo suave sin perder la autoridad del partido. Tras ellos, en 2013, el PCCh eligió a Li Keqiang y Xi Jinping. Bajo el mandato de Xi Jinping, China ha consolidado su hegemonía mundial, enfrentándose a EE. UU. (especialmente durante la era de Donald Trump y el boicot a Huawei). Actualmente, asistimos a una suerte de Guerra Fría encubierta entre ambas potencias, incrementada por las posturas divergentes en la guerra ruso-ucraniana.

B. La evolución del mundo capitalista

Hasta 1973, el mundo capitalista vivió un crecimiento acelerado basado en la teoría de Keynes: pleno empleo y paz social para lograr el bienestar. El Estado debía intervenir en la economía, utilizando indicadores como el PIB y potenciando el consumo mediante la bajada de tipos de interés. Este sistema se apoyó en acuerdos internacionales como el GATT y la Unión Europea.

El papel de Estados Unidos y el crecimiento global

Tras la Segunda Guerra Mundial, EE. UU. concedió préstamos a través del Plan Marshall para crear clientes y frenar el comunismo. Asimismo, se crearon el FMI y el Banco Mundial (Acuerdos de Bretton Woods, 1944), consolidando el poder del dólar.

El crecimiento se basó en la industria de bienes de consumo y avances técnicos, donde el sector terciario superó a los demás. Sin embargo, surgieron problemas estructurales:

  • Considerable gasto energético y coste ecológico (petróleo por carbón).
  • Aumento de las diferencias de desarrollo con el Tercer Mundo.
  • Temor al desempleo por las nuevas tecnologías.
  • Dependencia extrema de la economía estadounidense.

Además, la desestabilización del Próximo Oriente, marcada por la creación del Estado de Israel y el conflicto con Palestina, convirtió la zona en un polvorín geopolítico.

Crisis y Neoliberalismo

A partir de 1973, las crisis energéticas (1973 y 1979) provocadas por la OPEP y la inestabilidad en Irán generaron inflación y desempleo, agotando el modelo keynesiano. En 1980, gobiernos como los de Margaret Thatcher (Reino Unido) y Ronald Reagan (EE. UU.) impulsaron el neoliberalismo de Milton Friedman, bajo la premisa de “menos Estado y más mercado”.

En los años 90, tras la caída del Muro de Berlín, se inició un periodo de distensión que favoreció a China. No obstante, el siglo XXI trajo nuevas amenazas como el terrorismo fundamentalista (atentados del 11 de septiembre de 2001 liderados por Al Qaeda y Osama Bin Laden), lo que derivó en guerras en Afganistán e Irak.

A finales de la década de 2000, el sistema sufrió el colapso de la burbuja inmobiliaria (2008). Posteriormente, la pandemia de COVID-19 en 2019 volvió a sacudir la economía global, cuestionando el sistema de globalización y forzando la búsqueda de nuevos modelos socioeconómicos.

Análisis por Estados

B1) La evolución de Estados Unidos

Líder del mundo occidental respaldado por la OTAN, posee un sistema presidencialista y bipartidista (Republicanos y Demócratas). Sus hitos incluyen:

  • Truman: Continuó el New Deal pero se tornó conservador por la Guerra Fría.
  • Eisenhower: Éxito económico, aunque enfrentó la lucha por los derechos civiles (M.L. King).
  • Kennedy: Marcado por la crisis de los misiles y Vietnam; fue asesinado en Dallas.
  • Nixon: Logró la integración racial pero dimitió por el escándalo Watergate.
  • Reagan y G. Bush: Conservadurismo y Primera Guerra del Golfo.
  • Clinton: Periodo de bonanza económica.
  • G.W. Bush: Marcado por el 11-S y las guerras en Afganistán e Irak.
  • Barack Obama (2009-2017): Reactivó el neoliberalismo con tintes sociales, aunque no materializó una sanidad pública total.
  • Donald Trump: Discurso individualista (“America First”), proteccionismo económico y tensiones con China y el medio ambiente.
  • Joe Biden (2021-presente): Giro hacia políticas sociales, manteniendo el pulso con China y Rusia y enfrentando nuevas crisis en Oriente Medio.

B2) Japón

Tras la ocupación estadounidense, vivió una democratización y un crecimiento económico fulminante dirigido por el Estado. A finales de los 80, sufrió una desaceleración. En el siglo XXI, tras el largo mandato de Shinzo Abe (restaurador del poder del PLD), Japón busca mantener su relevancia frente a China. El actual primer ministro, Fumio Kishida, enfrenta retos de corrupción interna y el impacto del magnicidio de Abe en 2022.

B3) Gran Bretaña

Tras la guerra, los laboristas crearon la cobertura social. En 1973 ingresó en la CEE. Destacan los periodos de Margaret Thatcher y Tony Blair. Recientemente, el país votó a favor del Brexit, materializado en 2020 bajo Boris Johnson. Tras la inestabilidad con Liz Truss, Rishi Sunak ha buscado un modelo más estable.

B4) Francia

Tras la ocupación nazi y la resistencia de De Gaulle, se instauró la V República en 1958, otorgando gran poder al presidente. Tras el mayo del 68, el país se liberalizó. Gobiernos como los de Mitterrand, Chirac y Sarkozy precedieron al actual mandato de Emmanuel Macron, quien lidera la potencia gala tras la salida del Reino Unido de la UE.

B5) Alemania (RFA/RDA)

Dividida tras la guerra en la RFA (capitalista) y la RDA (comunista). En 1989 cayó el Muro de Berlín y en 1990 se produjo la reunificación bajo Helmut Kohl. Angela Merkel (2005-2021) dirigió la economía europea durante las crisis financieras. Actualmente, Olaf Scholz lidera el país enfrentando la dependencia energética y la crisis en el Este de Europa.

B6) Italia

Tras abolir la monarquía, la democracia cristiana dominó la política hasta los 80. El país vivió una fuerte reconstrucción pero también terrorismo político, corrupción y la influencia de la mafia, destacando casos como el del presidente Andreotti.