Liberalismo frente a absolutismo
Los graves problemas en la España del Antiguo Régimen no se solucionaron con las tímidas reformas ilustradas; seguía existiendo el mismo orden socioeconómico: privilegios, economía y sociedad feudal, y monarquía absoluta. Carlos IV seguirá los pasos de su padre con la venta de «vales reales» (títulos de deuda pública), pero la deuda se cuadriplicó entre 1759 y 1808.
El impacto de la Revolución Francesa
Con la Revolución Francesa, el rey y su ministro Floridablanca frenarán las tímidas reformas y cerrarán las fronteras estableciendo un «cordón sanitario». El Conde de Aranda quería evitar una guerra con Francia sabiendo que beneficiaría a su rival colonial, Gran Bretaña. A finales de 1792, Manuel Godoy iniciará contra Francia la Guerra de la Convención (1792-1795), desastrosa y ruinosa para España, convirtiéndose en títere de los intereses de Francia.
La vieja alianza franco-española se renueva con los Tratados de San Ildefonso (1796) y en 1800 con Napoleón. El estado llano es el que más sufre la crisis y las guerras, con una cifra de entre 350.000 y 500.000 muertos.
La crisis de 1808 y la invasión napoleónica
1808 fue un año horrible. Tras el Tratado de Fontainebleau (1807) para repartirse Portugal, en enero entran tropas francesas a España. El 17 de marzo se produce el Motín de Aranjuez, una revuelta de privilegiados. Al día siguiente, Carlos IV destituye a Godoy y abdica en su hijo, Fernando VII.
El 2 de mayo, el desconcierto del pueblo lo empuja a una revuelta en Madrid que es duramente reprimida. Napoleón convoca a padre e hijo en Bayona, donde se reconcilian, y el 5 de mayo se producen las Abdicaciones de Bayona, donde acuerdan ceder los derechos del trono a Napoleón.
Resistencia y el reinado de José I
La población organiza una resistencia armada con Juntas Supremas Locales dependientes de una Junta Suprema Central, cuya sede irá variando: Madrid, Sevilla y Cádiz. En junio se producen los Sitios en Zaragoza y Gerona, y el 7 de julio José I se proclama rey de las Españas.
Su gobierno se basó en postulados claramente liberales:
- Abolición de la Inquisición y los señoríos.
- Eliminación de aranceles y aduanas interiores.
- Expropiaciones de bienes eclesiásticos y reducción del número de conventos.
- La caída del Absolutismo y del Antiguo Régimen.
José I fue aceptado por los afrancesados, pertenecientes a las capas más altas de la sociedad: nobles, clero, burguesía y altos funcionarios.
La Guerra de Independencia (1808-1814)
La llamada Guerra de Independencia española es la lucha contra Napoleón. El 21 de julio de 1808 surge el triunfo antifrancés en Bailén. Sin embargo, en noviembre, las tropas francesas vuelven a controlar todo el territorio. Se desarrollará la guerra de guerrillas, que tanto mermará la moral y la capacidad logística de los franceses, con personajes como Espoz y Mina, El Empecinado o el Padre Merino.
Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812
En 1810, la Junta Suprema convoca elecciones a Cortes, con pocas garantías y algunas provincias que ni pudieron votar. El resultado fue una Constitución el 19 de marzo de 1812, conocida como «La Pepa», que establecía:
- Abolición de la Inquisición y los señoríos.
- Soberanía Nacional.
- Un estado confesional con la religión católica como única y verdadera.
La intervención inglesa en España con el Duque de Wellington va a favorecer victorias importantes anglo-españolas como Arapiles. A finales del verano de 1813, José I abandonaba el reino y se firmaba el Tratado de Valençay, que suponía el abandono de las tropas francesas y el regreso de Fernando VII, «El Deseado».
El reinado de Fernando VII (1814-1833)
Este periodo se divide en tres fases fundamentales:
1. El Sexenio Absolutista (1814-1820)
A su llegada a España, en Valencia, el rey recibe el Manifiesto de los Persas, escrito por 69 diputados absolutistas instándole a que implante el Antiguo Régimen. En mayo, el rey suprime la Constitución y restaura la monarquía absolutista. Los liberales fueron perseguidos y detenidos; muchos se exiliaron y otros actuaron desde la clandestinidad, donde surgen sociedades secretas.
Otros problemas de Fernando VII van a ser los problemas crónicos en la Hacienda. En el exterior, tiene que vender Florida a EE. UU. por 5 millones de dólares que no serán pagados y, además, las colonias americanas empiezan su emancipación.
2. El Trienio Liberal (1820-1823)
Esta segunda etapa comienza con la sublevación del coronel Rafael del Riego en Sevilla. Exigen al Rey que jure la Constitución de 1812, aplicando por primera vez en la práctica las ideas de los liberales de Cádiz. El 7 de julio de 1822, una contrarrevolución es rechazada por la Milicia Nacional.
Este periodo separa a los gobiernos moderados de los exaltados. El fracaso de la estabilidad llevó a Fernando VII a recurrir a la Santa Alianza y a los Cien Mil Hijos de San Luis, que atraviesan la frontera al mando del Duque de Angulema el 7 de abril de 1823, invadiendo el país y derrotando a los liberales. Riego es capturado y condenado a la horca.
3. La Década Ominosa (1823-1833)
Supone una vuelta al absolutismo y al Antiguo Régimen, con una nueva persecución contra los liberales, especialmente los exaltados. Se abordó la depuración de la administración y la reforma de la Hacienda, que permitió un cierto equilibrio presupuestario y una reconversión de la economía explotando las colonias restantes: Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Las conspiraciones militares liberales continuaron y muchos líderes serán ajusticiados. Se procedió a la disolución del ejército y a pedir ayuda a Francia: 22.000 soldados franceses se mantuvieron mientras se reorganizaban las fuerzas armadas hasta 1828.
El conflicto sucesorio
Los ultratradicionalistas, ultraabsolutistas o apostólicos se rebelarán contra el rey en la Revuelta de los Agraviados de 1827. En 1829, Fernando VII se casa con su sobrina María Cristina de Borbón y en 1830 nace una niña, Isabel. La Ley Sálica impedía que las mujeres pudiesen reinar, pero fue derogada. El rey muere el 29 de septiembre de 1833 e Isabel II hereda la corona con tres años. Los apostólicos no la reconocerán y se desatará la Primera Guerra Carlista (1833-1839).
Conclusión y legado
En este periodo suceden diferentes e importantes experiencias liberales: la Constitución de Cádiz, el reinado de José I y el Trienio Liberal, que servirán de base para la posterior consolidación del modelo liberal en España. La Constitución de 1812 será modelo de posteriores textos constitucionales no solo en España sino también en América.