Historia de la Península Ibérica: De la Prehistoria a la Edad Media

1. Economía y sociedad en el Paleolítico peninsular

El Paleolítico es la etapa más antigua y más larga de la prehistoria. Se divide en Inferior, Medio y Superior.

El Paleolítico Inferior va del (800.000 a.C al 90.000 a.C). Encontramos al Homo erectus y homo antecesor, vivían en los abrigos de rocas y se dedicaban a cazar, recolectar y carroñear. Su tecnología era simple, utilizaban cantos rodados para cazar. En torno al 500.000 a.c aparecen los primeros restos de bifaces y lascas.

Entre los yacimientos más destacados podemos citar Atapuerca (Burgos), Ambrona (Soria) y Guadix-Baza (Granada).

En la sima de los huesos de Atapuerca se han encontrado restos de Homo Heidelbergensis que datan del 400.000 a.C.

El Paleolítico Medio va del (90.000 a.C – 40.000 a.C), se caracteriza por la presencia de homo neanderthalensis. Vivían en cuevas, abrigos y campamentos al aire libre ya que eran nómadas, su tecnología se hizo más eficaz y pequeña, construían cuchillos, puntas… Poseían un mundo simbólico (prácticas funerarias, adornos corporales…), se considera que tenían algún tipo de comunicación.

Desaparecen por cambios climáticos, la aparición del Homo-Sapiens y epidemias. Los últimos restos que se han encontrado fueron en el 40.000 a.C en el sur de la península.

Podemos encontrar yacimientos en El Castillo (Cantabria) y en la cueva de Morín donde hay restos funerarios.

El paleolítico superior va del (40.000 a.C – 10.000 a.C), está el Homo Sapiens.

Encontramos 4 periodos culturales: Auriñaciense, Gravitiense, Solutrense y Magdaleniense. Usaban herramientas que eran de piedra, hueso y asta y para sobrevivir, recurrieron a la caza y la recolección. Encontramos en cuevas arte rupestre muy importante y arte mueble. Estos pueden verse en Altamira, Tito Bustillo (Asturias) y Fuente del Trucho (Huesca).

2. Características generales del periodo Neolítico en la Península Ibérica

El Neolítico es la segunda etapa de la prehistoria, empieza en el año 5.000 a.C.

Aparecen en la península las primeras comunidades neolíticas que vienen de Oriente Medio y entran por el Sur. Esto supuso la aparición de la agricultura con trigo y cebada; la ganadería con animales tanto domésticos como el perro, como no domésticos como las vacas, ovejas o cabras…, también encontramos otro tipo de economía, como la cestería textiles, cerámica… Esta última servía para almacenar comida. Todo esto hizo que controlásemos mucho en el medio, lo que produjo transformaciones como el paso del sedentarismo y la aparición de las primeras aldeas agrícolas.

De este periodo hemos encontrado yacimientos en Nerja… (Málaga).

El neolítico se puede dividir en dos periodos: El neolítico inicial en el que encontramos la cerámica cardial y el arte macroesquemático en cuevas.

Y el neolítico pleno, donde hay dos culturas, la cultura de Almería con poblados amurallados y la cultura de sepulcros de fosa en Cataluña donde los difuntos eran enterrados en fosas.

Al final del periodo aparece el megalitismo, que es la construcción a base de grandes piedras. Se construyeron grandes sepulcros colectivos en el sur peninsular y Menorca.

La población era más avanzada y jerarquizada.

En la transición a la Edad de los Metales hay una mayor jerarquización social y un cambio tanto social como económico.

3. Pueblos prerromanos: los colonizadores fenicios y griegos

Fenicios, griegos y cartagineses fundaron numerosas colonias a lo largo del litoral mediterráneo. Estos pueblos vienen a la Península en busca del control de las rutas comerciales y de los yacimientos de metales como el cobre y la plata.

Los fenicios son los primeros en llegar, fueron los que más impacto tuvieron. Vinieron de Tiro, el actual Líbano a finales del 2.000 a.C. Se dirigieron a Cartago y de ahí decidieron entrar por el sur de la Península. En torno al siglo VIII a.C ya controlaban todo el estrecho de Gibraltar y la costa Mediterránea. Fundaron asentamientos en Sexi (Almuñecar), Malaka (Málaga), Erbus (Ibiza) y Gadir (Cádiz), donde se encontraron los primeros restos fenicios en 1.100 a.C.

Estos se relacionaron con los Tartessos, que eran un grupo indígena que se transformó completamente al estar en contacto con los fenicios. Su eje principal se situó en el triángulo Huelva-Sevilla-Cádiz. El yacimiento más importante es el Carambolo (Sevilla). En el siglo IV a.C, encontramos a los Cartagos que están en África y se ven influenciados por los fenicios, estos llegaran a la Península y se asentaron en Murcia, donde crearán Carthago Nova.

Los griegos llegaron en el siglo VIII a.C desde Focea, actual costa de Turquía, se asentaron primero en Francia donde crearon Massalia (Marsellas) y luego bajan a la península, en la que encontramos un yacimiento en Rhode (Rosas) y Emporion (Ampurias), los dos en Gerona. Estos no van a tener tanta importancia como los fenicios.

Estos dos pueblos prerromanos van a aportarnos muchas cosas importantes: cambiamos el sistema del trueque por una moneda, tienen mayor desarrollo en la agricultura, aparece la vid y el olivo, también tienen nuevas tecnologías como el torno y finalmente, aportan el hierro y técnicas nuevas de navegación.

4. Celtas e Iberos en vísperas de la conquista romana

Son un conjunto heterogéneo de pueblos, que tienen rasgos similares e interrelacionados, conocemos su historia gracias a los textos antiguos griegos. No constituyeron entidades políticas.

Los celtas, se situarán en toda la fachada atlántica y cantábrica, estarán desde el siglo V hasta el I a.C, eran una cultura heterogénea, dividida en varios pueblos, como los cántabros y astures. Su vida se basaba en la agricultura, la ganadería y la explotación minera con estaño, bronce y oro. Existían sociedades tribales, que se organizaban en clanes familiares y eso creó las tribus. Se conoce que eran pueblos guerreros de alta sociedad, para esta época ya se pueden notar diferencias sociales dentro de las tribus.

Se han encontrado yacimientos en santa Tecla (Pontevedra), eran asentamientos fortificados, en los que vivían en castros.

Los celtíberos, eran pueblos celtas bajo influencia de los iberos al estar en contacto con ellos. Se encontraban en el medio de la península y eran sociedades agropecuarias. Se conocen por resistir los ataques romanos y tener gran rivalidad con ellos, una de las batallas más importantes fue en el siglo II a.C en Numantia. Gracias a que lo documentaban, hemos podido saber de ellos, al encontrar inscripciones en Botorrita y la Caridad (Caminreal).

Los iberos llegan en el IV a.C y se localizan en la zona mediterránea y sur peninsular.

Van a tener una cultura mediterránea y mantienen intensas relaciones con fenicios y griegos.

Adoptan una sociedad en torno a clanes, tenían agricultura, ganadería, minería, artesanía, rutas comerciales… etc van a tener moneda propia, alfabeto propio y un avance en la escritura.

El arte es muy importante y particular, tendrá rasgos orientales, un ejemplo muy famoso de esta cultura es la dama de Elche.

5. Define el concepto de romanización y describe sus factores y etapas

La presencia de Roma en la Península se prolongó desde finales del siglo III a.C hasta principios del siglo V d.C.

Se puede dividir en tres fases 1ª Conquista, a finales del siglo III a.C, a la época de Augusto, 2ª principado del siglo I al III d.C

y 3ª antigüedad tardía del siglo III d.C hasta la desintegración de la autoridad imperial a finales del siglo IV d.C. 

La romanización hizo que los pueblos adoptaran como costumbre y modo de vida las costumbres, la organización política, jurídica, religiosa y social romana. 

Hispania fue dividida en dos provincias (Citerior y Ulterior), tras finalizar la conquista de Hispania, Augusto (emperador romano) la divide en tres provincias; la Baética con capital en Corduba (Córdoba), la Tarraconensis con capital en Tarraco (Tarragona) y la Lusitania con capital en Emerita Augusta (Mérida), después en la antigüedad Tardía  se crearon Carthaginensis, la Gallaecia y la Balearica. 

Al frente de estos territorios estaba al mando un gobernador con poderes administrativos, jurídicos, militares y fiscales, que a su vez estaban divididos en conventos jurídicos. 

La llegada de Roma supuso una transformación de la economía animada por la generalización del uso de la moneda, con un desarrollo de la actividad minera (plata y oro), agroalimentaria (vino, aceite, salazones…), artesanal (cerámica) y comercial. 

Estos cambios supusieron la implantación del modo de vida de los Romanos, dividiendo así en estatus sociales como: aristocracia-senadores y caballeros-negociantes y propietarios de villas agrícolas-trabajadores libres-campesinos y artesanos- y esclavos.

Así como la difusión de su religión, cultura y costumbres. 


(TEMA 5)

Con la romanización, se revitalizaron las ciudades y colonias (ciudades fundadas por romanos, como: Tarraco (Tarragona), Caesar Augusta (Zaragoza), Hispalis (Sevilla), Emerita Augusta (Mérida), etc…

Se convirtieron en el centro administrativo, jurídico, político y económico de la Hispania romana, en ellas se construyeron edificaciones (teatros, foros, templos,anfiteatros, baños públicos, acueductos…) convertidos hoy en uno de los legados más importantes del pasado romano, una importante red de calzadas comunicaba entre sí el resto del imperio (Vía Augusta, Vía de la plata…)

La presencia romana dejó como legado importantes elementos culturales como el latín, del que derivan todas las lenguas habladas en toda la península menos el Euskera.

Y el derecho romano, lo que contribuyó a cohesionar dentro del imperio a los habitantes de Hispania, cuna de intelectuales como Séneca, Quintiliano y Marcial, y de emperadores como Trajano, Adriano y Teodosio. 


6.- Características de la monarquía visigoda.

Los visigodos son pueblos germánicos provenientes de Europa y Asia, que al ser derrotados por los francos deciden bajar a la península y llegan en el siglo V d.C. 

Las tribus germánicas son tres grupos: alanos, suevos y vándalos. Los visigodos y romanos hacen un acuerdo para expulsar a estas tribus. En el 476 cae el Imperio Romano y se puede empezar a hablar de monarquía visigoda. La capital será Toledo. 

El monarca ejercía un poder casi absoluto y tenía un carácter electivo y no hereditario, lo que generaba constante inestabilidad por intrigas y luchas por el poder. El rey gobernaba con la ayuda del Officium Palatinum, en el que intervienen dos órganos de gestión: el Aula Regia (que asesoraban al rey en asuntos administrativos, militares y judiciales) y los Concilios de Toledo, que se encargaban de tareas legislativas y asuntos del gobierno. La monarquía visigoda construyó su dominio sobre tierras peninsulares a partir de un proceso de unificación territorial, político, religioso y jurídico. 

Cabe destacar a los tres monarcas: Leovigildo, que logró la dominación territorial de la península y expulsó a los suevos. Recaredo, se convierte al catolicismo y fomenta los matrimonios mixtos entre romanos y visigodos. Y Recesvinto, con la publicación de Fuero Juzgo, una ley basada en la unificación jurídico-administrativa. 

Al morir el rey Witiza, hay una pelea por el trono entre su hijo y Rodrigo. Los votantes a favor del hijo piden a un ejército bereber, que en el 711 gana en la batalla de Guadalete, iniciando la invasión musulmana de la península. 


7.- Explica las causas de la invasión musulmana y de su rápida ocupación de la Península. 

La situación del Estado visigodo de Hispania era decadente, atravesaban una crisis política con frecuentes disputas por el trono que debilitaba el poder de la monarquía, una crisis social y económica de las ciudades que fomentó la ruralización. Y una crisis religiosa en la que apareció el arrianismo, seguida por aquellos que no creían en la Santa Trinidad.

Esta situación fue aprovechada por el califato omeya.

En el 711, un ejército bereber liderado por Tariq, cruza el estrecho de Gibraltar y se apodera de Algeciras, tras vencer al rey Rodrigo en la batalla de Guadalete, se dirigen hacia Toledo (Capital de Hispania) y la conquistan en 712. En este mismo año, el gobernador árabe del norte de África (Musa), llega a la península junto con un ejército de árabes. Ambos ejércitos (árabes y bereberes), se dirigen hacia el valle del Ebro donde en 714 cae Zaragoza. 

Hacia el 718 la conquista se da por finalizada e Hispania pasa a llamarse Al-Ándalus, una provincia dependiente del califato Omeya de Damasco. Toda la península estaba ocupada por ellos menos el norte, que no les importó y los dejaron a cambio de pagar. 

En 5 años los musulmanes conquistaron prácticamente toda la península, fue una ocupación rápida y fácil, ya que los musulmanes respetaron a los visigodos dejándoles conservar su cultura, tierras, posición social… a cambio de los tributos y someterse a la autoridad. Además, el islam era una religión fácil de adoptar y funcional, a parte era muy ventajoso pertenecer a un sistema de gran desarrollo y fortaleza política, económica y cultural…


8.- Describe la evolución política de Al Ándalus. 

Fases de la evolución: 

Emirato dependiente (711-756): Desde la conquista en el 711, la nueva provincia del Imperio islámico en la península Ibérica, recibió el nombre de Al-Ándalus, que quedó al mando de un gobernador (walí) delegado del gobernador del Magreb que, a su vez ejercía el poder por delegación del califa de Damasco. Este período de los gobernadores estuvo marcado por la rivalidad entre los clanes árabes y los intentos de expansión más allá de los Pirineos. 

Emirato independiente (756-929): En 756, Abderrahmán I, único superviviente de los Omeyas destituidos y aniquilados en Oriente por la nueva dinastía califal, la Abbasí, se instaló en Córdoba con el título de emir. 

Ese emirato omeya, independiente del califa Abbasí de Bagdad , duró más de siglo y medio durante el cual se profundizó en la islamización y arabización de la población andalusí. Los emires debieron hacer frente a diversas revueltas internas, fundamentalmente en las Marcas o zonas fronterizas, y a la presión de los reinos cristianos que desde el norte peninsular iban ganando terreno. 

Califato omeya de Córdoba (929-1031): Abderrahmán III se proclamaría califa de Córdoba en 929, restaurando la autoridad omeya dentro y fuera de sus fronteras e iniciando la etapa más floreciente del islam andalusí. Pero con el tercer califa el poder efectivo cayó en manos de su mayordomo Almanzor, quien ejerció una dictadura personal durante la cual la actividad militar contra los reinos cristianos fue muy intensa. La dictadura continúo con sus hijos hasta 1009, cuando en el califato andalusí comenzó una guerra civil que llevaría a su caída y desmembración en diversos reinos de taifas independientes gobernados por linajes árabes, bereberes, muladíes o eslavos, todos enfrentados entre sí. 


(TEMA 8)

Reinos Taifas (1031-1086): La desintegración del califato provocó la formación de pequeños Estados independientes llamados taifas. Estos comenzaron a enfrentarse entre sí lo cual fue aprovechado por los reinos cristianos para imponerles tributos y avanzar en su conquista. Este periodo es uno de los más brillantes culturalmente, pero su debilidad política y sus enfrentamientos marcan el inicio de la decadencia de la presencia musulmana en la península. 

Dinastías norteafricanas (1086-1237): En ayuda del islam andalusí llegaron desde el Magreb los Almorávides en 1086 quienes, ante la desunión de los reyes taifas, los destituyeron y anexionaron a su Imperio. A mediados del siglo XII fueron sustituidos en el control de sus territorios magrebíes y andalusíes por otro grupo del mismo origen, los Almohades. Estos en 1146 enviaron sus tropas para frenar a los cristianos, pero en 1212 fueron derrotados por los cristianos, cuyo avance territorial era ya imparable. 

Reino nazarí de Granada (1237-1492): A inicios del siglo XIII la autoridad política de los almohades era débil y a mediados de siglo Al-Ándalus quedó reducido al reino nazarí de Granada. Este se mantuvo como reino islámico durante más de dos siglos, aunque tributario del rey castellano, hasta acabar siendo anexionado al reino cristiano de los Reyes Católicos en 1492 cuando estos pactaron con el rey Boabdil la rendición de Granada.


9.- Resume los cambios económicos, sociales y culturales introducidos por los musulmanes en Al-Ándalus. 

La incorporación de los musulmanes a la Península Ibérica supuso un periodo de cambios conocidos como islamización y arabización, los cuales paulatinamente introdujeron la lengua árabe y por consiguiente su cultura. 

En cuanto al desarrollo económico, la agricultura tuvo un papel importante, cultivaron cereales, olivos, además de frutas y verduras como la espinaca. La tecnología (norias y acequias) fue clave para la agricultura intensiva, la cual permitió desarrollar las ciudades a través del mercado de dichas frutas y verduras, a la vez que la artesanal. 

Estas ciudades jugaban un papel importante frente al comercio de otras regiones y gracias a una extensa red urbana.

En lo que se refiere a la sociedad urbana, los grupos se organizaban alrededor de etnias en las que se diferencian árabes, que al poseer latifundios tenían peso económico y bereberes, un grupo guerrero que se dedicó a la ganadería. Por otro lado, esclavos y judíos se encargaban del comercio, del ejército y de la administración, todas esas personas estaban en cada ciudad. 

Existían dos posiciones por parte de hispanovisigodos sobre dicha adaptación: los muladíes trataban de integrarse en esta nueva sociedad y los mozárabes defendían sus tradiciones hispanovisigodas. 

Cabe destacar varios cambios culturales, por ejemplo, que muchas palabras vienen del musulmán, además de la influencia en las ciudades, ya que seguimos teniendo restos de ellos como la medina, el zoco, la Aljafería… También aparecieron intelectuales como Maminoides en filosofía y Averroes en medicina. La península actuó como enlace entre dichos avances y la Europa occidental.

Actualmente podemos ver cómo la cultura musulmana sigue muy presente en nuestra sociedad y es que tuvo un impacto muy importante en toda nuestra Península. 


10.- Explica el origen de los reinos cristianos y su organización política:

Frente al avance musulmán, se opuso muy poca resistencia. Solo en la zona del Norte, algunos núcleos de resistencia se opusieron a la invasión.

El reino Astur-leonés se encuentra en la cordillera Cantábrica, donde se refugiaba gente cristiano-visigoda. En este contexto encontramos en el año 722 la batalla de Covadonga en la que Pelayo, el primer rey de Asturias, vence a los musulmanes y con esto se inicia la conquista cristiana hacia el sur. Alfonso II, hijo de Pelayo, cambia la capital a Oviedo. Por otra parte se fortificó con la construcción de numerosos castillos,que debido en gran parte a no tener condados cerca, gana peligrosamente autonomía y a mitad del siglo X, se declara independiente del reino leonés, se cambia la capital a León.

Carlomagno crea para protegerse de los musulmanes una franja fortificada, al sur de los Pirineos, la cual llama Marca Hispánica, dividida en condados cuyos condes dependían del emperador. Hacia el siglo IX, navarros y aragoneses se independizan y se crea el reino de Navarra y se separa Ribagorza, Sobrarbe y Aragón, el cuál pasará a ser el condado de Aragón. En el siglo X, nacerán los condados catalanes donde destacará Barcelona. 

En el siglo XI, el reino de Pamplona, bajo el reinado de Sancho III (“El Mayor”), anexiona los condados aragoneses, Castilla y los reyes de León, los condes de Barcelona serán vasallos suyos y cuando muere en 1035, reparte el territorio entre sus cuatro hijos. Estos reinos estarán controlados por tres instituciones políticas: la monarquía, con poder supremo, patrimonio personal, en Aragón el rey está limitado por señoríos, la iglesia y la nobleza. En Castilla fue autoritaria y en Aragón, pactista. Las cortes, asambleas donde se representan a la nobleza, iglesia y ciudad. En Castilla tienen carácter consultivo y aprobación de impuestos, en Aragón función legislativa y votación de impuestos. Por último, encontramos los municipios que controlaban las ciudades. En Castilla tenemos regidores y corregidores y en Aragón tenemos al justicia, alcalde y otros magistrados sociales. 

Como conclusión, todos los reinos se van consolidando y continúan el avance conquistando las tierras de Al-Ándalus. 


11.- Describe la organización política de la Corona de Aragón en la Edad Media. 

En 1137 Petronila, la hija de Ramiro II, rey de Aragón, se casa con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona. De esta unión matrimonial nació la Corona de Aragón. Alfonso II será el primer rey desde el año 1164. Durante el reinado de su primer monarca Alfonso II de Aragón comprendía el reino de Aragón y el condado de Barcelona. Posteriormente se sumarán el reino de Mallorca, el reino de Valencia, Sicilia, Córcega, Cerdeña, Nápoles e incluso Atenas y el ducado de Neopatria. 

Al frente de la Corona estaba el rey pero en cada reino había un lugarteniente o gobernador. El arraigo de las estructuras feudales y el poder nobiliario impulsaron el pactismo, por el cual el monarca veía limitadas sus atribuciones y estaba sometido al control de la nobleza a través de las Cortes. Los reinos tenían el mismo rey pero cada uno mantuvo sus leyes y sus propias cortes. 

Las cortes eran asambleas políticas que, bajo la presidencia del rey, agrupaban a los tres estamentos: nobleza, clero y estado llano. Al principio eran convocadas por el monarca con el fin de recibir consejo o subsidios económicos pero posteriormente Pedro III dotó a las Cortes de la función legislativa, hasta entonces exclusiva del monarca. El rey no podía legislar sin las cortes, las cortes surgieron en Cataluña en 1214, en Aragón en 1247 y en Valencia 1283. Las primeras Cortes Generales se celebraron en el Siglo XIII en la ciudad de Monzón. Las leyes debían de aprobarse en común acuerdo con los estamentos y el rey se comprometía a respetar esas leyes y costumbres del territorio fijados en un código denominado Fueros (Aragón), Usatges (Cataluña) y Furs (Valencia). 

Como delegación de las Cortes de Cataluña nació en el año 1359 la Diputación General o Generalitat, instituciones similares se crearon en Aragón y Valencia. El órgano de gobierno local era el municipio monopolizado a finales de la edad Media por las oligarquías locales.

Una institución específica de Aragón era la del Justicia Mayor, valedor de los intereses de las ciudades ante el Rey. 


12.- La repoblación: causas, características y consecuencias. La repoblación es el proceso por el cual los reinos cristianos de la Península consolidan los territorios conquistados a Al-Ándalus mediante la instalación de pobladores cristianos. La repoblación fue posible gracias a la debilidad del poder de Al-Ándalus; la presión demográfica, la organización político-militar y el espíritu religioso de luchar contra los musulmanes considerados “infieles” por los cristianos. El sistema de repoblación que se realiza depende de la época y el territorio en el que esté sucediendo: Del siglo VIII al X en el Norte del Duero y en el sur de los Pirineos fue una presura o aprisio. Según el derecho romano quien ocupara una tierra despoblada y la roturar era su propietario. Participarán campesinos, nobles o monasterios. Surgirán comunidades (aldeas o pequeñas villas) de campesinos libres y propietarios de pequeñas/medianas parcelas de tierras (alodios). Entre los siglos XI y XII, en las zonas entre el Duero y los montes de Toledo y el valle del Ebro se utilizó repoblación concejil. El territorio se dividió en alfoces (term. municipales) con una ciudad o una villa como base en la que se asentaban los pobladores y los representantes reales, se gobernaba a través del concejo (ayuntamiento) y una vez que se constituía este, el rey otorgaba a la ciudad un fuero o una carta puebla (normas) para atraer pobladores. En la Corona de Aragón se permitió permanecer en el campo a muchos musulmanes. En la primera mitad del siglo XIII, las órdenes militares participaron en la conquista de Extremadura, La Mancha, Teruel y norte de Castellón. Recibieron extensas zonas fronterizas, peligrosas y poco pobladas en las que predomina el latifundismo que se orientará a la explotación ganadera. Los colonos tenían uso de la tierra, pero no la propiedad. A mediados del siglo XIII, la repoblación por repartimiento se aplicó en Andalucía, Murcia, Valencia y Mallorca. Los reyes entregaron lotes de casa y tierra a la nobleza y órdenes militares como pago a dichas. Esto generó enormes latifundios en el sur de la Península. En zonas de la Corona de Aragón se permitió a los mudéjares permanecer conservando su religión y sus reyes. Las consecuencias de la repoblación fueron una nueva configuración del territorio sometidas a unas nuevas leyes o fueros, la creación de señoríos y grandes latifundios y la coexistencia de realidades religiosas y culturales diversas. 


13.- El régimen señorial y la sociedad estamental en el ámbito cristiano. 

El señorío es una institución socioeconómica que surge en la época feudal de la Edad Media. En la Península, ligado al avance de los reinos cristianos sobre territorio musulmán. Se origina mediante la donación real a nobles y eclesiásticos del dominio de tierras y sus pobladores para pagar la colaboración en la reconquista. Esta entrega podía tener un caracter temporal (beneficium) o definitivo o hereditario (feudo) a cambio de un compromiso mutuo (lazos del vasallaje). Durante la Edad Moderna la creación de nuevos señoríos suele hacerse por medio de la enajenación de tierras de realengo. El feudo o señorío comprendía la residencia del señor, varias aldeas, tierra de cultivo y pastos y bosques. 

Los propietarios de los señoríos podían ser laicos o eclesiásticos. 

En virtud de los derechos del señor, el señorío podía ser territorial con dominio sobre su tierra; o jurisdiccional cuando además el señor tenía poder de administrar la justicia, velar por la vigilancia y la seguridad y nombrar a sus propios funcionarios. Era una fuente de poder político y económico. El señorío jurisdiccional va acompañado de la existencia de derechos de propiedad sobre una parte de la tierra, lo que se traduce en el cobro de unos cánones por el uso de la misma parte por el campesino. 

La sociedad de época feudal era estamental, con dos grupos cerrados y jerarquizados: privilegiados (nobleza y clero) y no (pueblo llano o tercer estado), la nobleza y el clero se basaban su poder en la posesión de tierras y estaban exentos a impuestos y sometidos a leyes especiales. 

La alta nobleza poseía grandes territorios y señoríos en los que gozaba de derechos jurisdiccionales sobre los campesinos que los poblaban. Percibía rentas e impartía justicia sobre los labriegos de sus tierras. A partir del siglo XIV consiguieron el mayorazgo por el que las propiedades pasan al primogénito y no se pueden vender ni dividir, en la baja nobleza destacan los hidalgos. 


El clero se divide en regular(monasterio) o secular(parroquia), posee importantes señoríos cuyos ingresos se complementan con el diezmo. 

El pueblo llano que constituía la mayor parte de la población, estaba formado abrumadoramente por campesinos que cultivaban sus propias tierras y las de señorío estando ligados a sus señores por relaciones de dependencia y obligados a pagar tributos, censos y arrendamientos. Con el desarrollo de las ciudades a partir del siglo XI surgirá la burguesía (artesanos y comerciantes).

Las revoluciones liberales del s.XIX pondrán fin a este sistema de organización social y económico característico del feudalismo.