Historia de España: Del Moderantismo al Bienio Progresista y la Crisis de 1868

El Consolidación del Liberalismo Moderado

La Iglesia había sufrido la desamortización y la abolición del diezmo. Para compensarla, los moderados firmaron el Concordato de 1851, por el que se suspendía la venta de los bienes amortizados y los no vendidos se devolvieron; se comprometían a la financiación del clero; y la Iglesia apoyaba a Isabel II.

Desde planteamientos moderados, se aprobaron medidas que establecían el liberalismo en España:

  • Reforma fiscal y nuevos Códigos Penal y Civil.
  • Reorganización de la administración y refuerzo de los gobiernos civiles y militares.
  • Ley de Administración Local y estructura piramidal (permitiendo al gobierno controlar todo el territorio).
  • Creación de la Ley Moyano, que regulaba niveles y planes de estudio.
  • Unificación de pesos y medidas.
  • Creación de la Guardia Civil para mantener el orden público.

Bienio Progresista (1854-1856)

Ante la escasa representación de las Cortes y la política de camarilla, se produjo en 1854 el pronunciamiento de Vicálvaro al mando del general O’Donnell. Elaboraron el Manifiesto de Manzanares, solicitando la reforma de la Ley Electoral, el cumplimiento de la Constitución, la reducción de impuestos y la vuelta de la Milicia. La reina entregó el gobierno a Espartero, con O’Donnell como ministro de Guerra.

Durante este periodo, intentaron restaurar los principios liberales de 1837 mediante una constitución que no fue aprobada (constitución nonata de 1856) y aprobaron medidas clave:

  • Nueva desamortización (1855): llevada a cabo por el ministro Madoz, afectó a los bienes civiles.
  • Ley General de Ferrocarriles (1855): regulaba las ayudas y su construcción.
  • Creación del actual Banco de España.

Debido a que estas reformas no consideraron las condiciones de las clases populares, en 1855 se produjeron levantamientos exigiendo mejoras salariales y laborales. Espartero dimitió y O’Donnell formó un nuevo gobierno, aumentando la influencia republicana.

Unión Liberal y Crisis del Moderantismo (1856-1868)

Durante estos doce años, se alternaron la Unión Liberal (O’Donnell) y los moderados (Narváez). O’Donnell restauró el régimen moderado y revirtió las medidas del Bienio. Se impulsó la red ferroviaria, la explotación minera y se concluyó el Canal de Isabel II.

Se llevó a cabo una política exterior activa para desviar la atención de los problemas internos:

  • Marruecos (1859-1860): ocupación de Tetuán y victoria en la batalla de Wad-Ras.
  • México (1861-1862): intervención junto a Francia y Gran Bretaña.
  • Conchinchina (1862): colaboración con Francia sin beneficios claros.

En 1863, la crisis económica y la oposición (Pacto de Ostende, 1866) debilitaron al gobierno, preparando el camino para la revolución de septiembre de 1868.

Transformaciones Agrarias y Desamortizaciones

La superficie agraria aumentó de 10 a 16 millones de hectáreas, permitiendo prescindir de la importación de cereales. La expansión se centró en cereales, vid, olivar, maíz y patata. En Valencia destacaron frutas y hortalizas, mientras que Canarias se especializó en plátano, tomate y tabaco.

El proceso de desamortización (Mendizábal, 1836; Espartero, 1841) buscaba:

  • Objetivo financiero: pagar la deuda pública.
  • Objetivo político: ampliar los simpatizantes del liberalismo.
  • Objetivo social: crear una clase media agraria.

Sin embargo, los resultados fueron decepcionantes: la burguesía acaparó las tierras, aumentando el latifundismo y el número de asalariados campesinos, además de provocar deforestación.

Características del Régimen Moderado

  • Soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
  • Ampliación del poder ejecutivo y reducción del legislativo.
  • La Corona elegía a los senadores, nombraba ministros y podía disolver las Cortes.
  • Exclusividad de la Iglesia Católica, que debía ser subvencionada.
  • El gobierno nombraba a los dirigentes de ayuntamientos y diputaciones.
  • Supresión de la Milicia Nacional y establecimiento del sufragio censitario.