1. Contexto para el año 1936: El inicio del conflicto
Este contexto es ideal para fuentes que hablen del golpe de Estado o de los primeros meses de la guerra (columnas, milicias).
Nos situamos en el año 1936, el cual marca el fin del multipartidismo y la polarización extrema de España tras la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero. Ante las reformas del gobierno de Azaña y Casares Quiroga, sectores del ejército liderados por Mola y Franco iniciaron una conspiración con apoyo de monárquicos y falangistas. El golpe de Estado, iniciado el 18 de julio, tuvo un éxito parcial, dividiendo al país en dos zonas: una leal a la República, predominante en las zonas más desarrolladas y Madrid, y otra sublevada. En este primer periodo de guerra de columnas, los sublevados avanzaron desde África hacia Madrid, ejerciendo una política de terror en ciudades como Badajoz. Mientras, en la zona republicana, el Estado se desplomaba ante una revolución social espontánea protagonizada por comités obreros y anarcosindicalistas.
2. Contexto para los años 1937 y 1938: La guerra de desgaste
Fuentes sobre las grandes batallas (Jarama, Guadalajara, Teruel, el Ebro) o la consolidación de los dos nuevos Estados.
Nos situamos en los años 1937 y 1938, durante los cuales la guerra se transformó en un conflicto de desgaste con gran relevancia internacional. Tras el fracaso de los sublevados en cercar Madrid en las batallas del Jarama y Guadalajara, Franco centró su ofensiva en el Norte, destacando el bombardeo de Guernica y la caída de la zona minera asturiana. Políticamente, Franco consolidó su mando único en Burgos, unificando a falangistas y carlistas en la FET y de las JONS. Por su parte, la República, bajo el gobierno de Juan Negrín, trató de centralizar el poder militar y resistir bajo el lema «Resistir es vencer», esperando un conflicto europeo. Pese a contraofensivas como la de Teruel o la decisiva Batalla del Ebro en julio de 1938, el agotamiento republicano y la superioridad del armamento ítalo-alemán frente a la limitada ayuda soviética decantaron la balanza hacia el bando franquista.
3. Contexto para el año 1939: El fin de la guerra y el exilio
Fuentes que traten sobre la caída de Barcelona, el golpe de Casado o el fin de las hostilidades.
Nos situamos en el año 1939, el cual comienza con la caída de Barcelona en enero, lo que provocó un éxodo masivo de unos 450.000 refugiados hacia Francia y el exilio del gobierno republicano. En febrero, mientras Francia y Gran Bretaña reconocían oficialmente el gobierno de Franco, la República se fracturaba internamente. En Madrid, el coronel Casado lideró un golpe contra el gobierno de Negrín buscando una «paz honrosa», pero Franco solo aceptó la rendición incondicional. La guerra finalizó oficialmente el 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra, suponiendo esto el triunfo del general Francisco Franco, convirtiéndose en jefe de Estado y de Gobierno, instaurando un “Nuevo Estado” de carácter dictatorial y represivo tras su victoria militar sobre el bando republicano. El balance final fue una catástrofe demográfica y económica, con una España destrozada y miles de intelectuales y trabajadores en el exilio.
4. Contexto para los años 40: La Posguerra y la Autarquía
Fuentes sobre el auxilio social, las cartillas de racionamiento o el aislamiento internacional tras la Segunda Guerra Mundial.
Nos situamos en la década de 1940, donde España está marcada por una durísima posguerra tras la finalización de la Guerra Civil en 1939. El país se encontraba destruido, con una sociedad desestructurada y sumido en un profundo aislamiento internacional, especialmente tras ser considerado un país fascista por la ONU en 1946. En este periodo, el régimen impuso la autarquía, una política de autosuficiencia económica que resultó en un fracaso, provocando escasez de productos básicos y la implantación de la cartilla de racionamiento en 1940. Socialmente, la etapa se caracterizó por el hambre, el estraperlo (mercado negro) y una represión sistemática contra los vencidos mediante juicios militares. El Estado, asentado sobre el nacionalcatolicismo y el partido único FET de las JONS, ejercía un control rígido de la moral pública y la censura bajo la jefatura absoluta de Franco.
5. Contexto para los años 50: El fin del aislamiento
Fuentes sobre los acuerdos con EE. UU., el Concordato con la Santa Sede o los inicios del cambio económico.
Nos situamos en el periodo de los años 50, el cual representa el fin del aislamiento internacional del régimen franquista en el contexto de la Guerra Fría. El carácter anticomunista de Franco permitió un acercamiento al bloque occidental, consolidado en 1953 con la firma del Concordato con la Santa Sede y el Convenio de Amistad y Cooperación con Estados Unidos, que permitió la instalación de bases militares a cambio de ayuda económica. En 1955, España logró su ingreso en la ONU, confirmando su reconocimiento internacional. Políticamente, apareció una nueva generación de dirigentes, como los tecnócratas vinculados al Opus Dei, que empezaron a desplazar a la vieja guardia falangista. Aunque se mantenía el control social y la prohibición de libertades, la economía inició una transición desde la autarquía hacia una liberalización moderada para evitar la quiebra del Estado.
6. Contexto para los años 60 e inicios de los 70: El Desarrollismo
Fuentes sobre el turismo, la emigración a Europa, el crecimiento industrial o la Ley Orgánica del Estado.
Nos situamos en la etapa comprendida entre 1959 y 1975, la cual se conoce como el desarrollismo, iniciada con el Plan de Estabilización de 1959 que liberalizó la economía española siguiendo directrices internacionales. Durante los años 60, España experimentó un crecimiento económico acelerado impulsado por el turismo masivo, las inversiones extranjeras y las remesas enviadas por más de un millón de emigrantes españoles en Europa. Este auge transformó la sociedad hacia un modelo de consumo, con el crecimiento de la clase media y un intenso éxodo rural hacia las ciudades. En lo político, el régimen se institucionalizó con la Ley Orgánica del Estado (1967) y Franco nombró a Juan Carlos I como su sucesor a título de rey en 1969, pretendiendo dejar el futuro «atado y bien atado». Sin embargo, los últimos años estuvieron marcados por la crisis del petróleo de 1973, el aumento de la conflictividad social y el terrorismo de ETA, que asesinó al presidente Carrero Blanco. Finalmente, tras una etapa de agonía política y el conflicto del Sáhara con la Marcha Verde, la dictadura concluyó con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, dando paso al inicio de la Transición democrática.