Panorama Histórico de la Península Ibérica
LA HISPANIA ROMANA
La conquista romana de la Península se desarrolló entre el siglo III a.C. y el siglo I a.C. Este proceso lento se dividió en tres fases:
- 1ª Fase (218-197 a.C.): Durante la Segunda Guerra Púnica, se produjo la toma del sur y levante.
- 2ª Fase (155-133 a.C.): Las guerras celtíbero-lusitanas llevaron a la toma del centro y oeste, destacando la resistencia de Numancia.
- 3ª Fase (29-19 a.C.): El sometimiento de los cántabros y astures por Augusto culminó con el control del norte.
Paralelamente se produjo la romanización: la asimilación de la cultura, leyes y lengua romanas. Este proceso fue desigual, siendo más intenso en el sur y levante. Se basó en:
- La organización territorial en provincias (como la Bética o Tarraconense).
- La fundación de ciudades y una red de calzadas (Vía de la Plata).
La economía se integró en los circuitos comerciales romanos mediante el denario, la tríada mediterránea y la minería. La sociedad se jerarquizó en hombres libres (órdenes senatorial y ecuestre, plebe) y esclavos. El legado más importante fue el latín, el Derecho Romano, el arte (acueductos, teatros) y la religión (primero el culto imperial y, tras el Edicto de Milán, el cristianismo).
LA MONARQUÍA VISIGODA
Los visigodos entraron en Hispania en el siglo V como pueblo federado de Roma. Tras la derrota por los francos en Vouillé (507), se asentaron definitivamente en la Península estableciendo su capital en Toledo. Su sistema político era una monarquía electiva, lo que generó una gran inestabilidad interna. El rey gobernaba con el apoyo de instituciones como:
- Officium Palatinum (Aula Regia y Concilios de Toledo).
- La Asamblea de Hombres Libres.
El reino destacó por lograr la unificación en tres ámbitos:
- Territorial: Con Leovigildo (expulsión de suevos) y Suintila (expulsión de bizantinos).
- Religiosa: Con la conversión de Recaredo al catolicismo en el III Concilio de Toledo (589).
- Legislativa: Con el Fuero Juzgo de Recesvinto.
Socialmente, se produjo una progresiva ruralización. En el ámbito cultural sobresale San Isidoro de Sevilla con sus Etimologías, y en el artístico, el uso del arco de herradura en iglesias como San Juan de Baños. El reino finalizó en el 711 con la invasión musulmana.
Al-Ándalus: De la Conquista al Reino Nazarí
2.1 Al-Ándalus: Evolución Política
La ocupación musulmana comenzó en el 711 tras la batalla de Guadalete, donde Tariq y Musa derrotaron al visigodo Rodrigo, aprovechando la crisis interna del reino. En apenas cinco años controlaron casi toda la Península, salvo la cornisa cantábrica. La evolución política pasó por varias etapas:
Etapas Políticas de Al-Ándalus
- Emirato Dependiente de Damasco (711-756): Con capital en Córdoba. Sufre derrotas en la batalla de Poitiers y Covadonga.
- Emirato Independiente de Córdoba (756-929): Establecido por Abderramán I tras la caída de los Omeya. Son religiosamente dependientes del califa.
- Califato de Córdoba (929-1031): Unifica el poder político y religioso. Se dio la época de máximo esplendor iniciada por Abderramán III.
Tras la dictadura de Almanzor, el Califato se disgregó en 1031, apareciendo los Reinos de Taifas, que sufrieron el avance cristiano (la conquista de Toledo en 1085). Con ayuda de los almorávides y, en los Segundos Reinos de Taifas, con los almohades, pudieron frenar su avance hasta su derrota en las Navas de Tolosa (1212). Al-Ándalus quedó reducido al Reino Nazarí de Granada, que sobrevivió mediante el pago de parias hasta su rendición ante los Reyes Católicos en 1492.
2.2 Al-Ándalus: Economía, Sociedad y Cultura
Al-Ándalus se integró en el circuito comercial y económico del Islam. La base de la economía fue:
Economía Andalusí
- Agricultura: Mejorada por el regadío (norias y acequias) y nuevos cultivos (cítricos, arroz y algodón). La ganadería ovina y equina aumentó.
- Artesanía: Destacó la textil (seda), el cuero y la cerámica.
- Comercio: Activo comercio interior desarrollado en los zocos, utilizando el dinar de oro y el dírhem de plata, y un fuerte comercio exterior como exportador.
La sociedad era heterogénea y jerarquizada:
- Los árabes ostentaban el poder político frente a los bereberes.
- Los muladíes eran cristianos convertidos al islam.
- Las minorías confesionales (mozárabes y judíos) conservaron su religión a cambio de tributos.
En cultura, Al-Ándalus fue puente entre Oriente y Occidente, destacando figuras como Averroes (filosofía), e Ibn Hazn. El arte fue esencialmente arquitectónico (prohibición de imágenes), con hitos como la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada y la Giralda. El legado judío (cultura sefardí) fue clave en el pensamiento y la ciencia, con figuras como Maimónides, y en lo monumental y urbanístico como las juderías hasta su expulsión en 1492.
España Moderna: Siglos XVI y XVII
3.5 Sociedad, Economía y Cultura de los Siglos XVI y XVII
La sociedad del Antiguo Régimen en España (ss. XVI-XVII) se basó en una rígida división estamental:
- Nobleza y Clero: Gozando de privilegios, aunque la crisis del XVII afectó a la baja nobleza.
- Estado Llano (85-90%): Sufrió el mayor impacto, con el hundimiento de la burguesía y el empobrecimiento generalizado por el aumento de impuestos.
El siglo XVII trajo una grave crisis demográfica por pestes, hambrunas y la expulsión de los moriscos.
Aspectos Económicos
Económicamente, el XVI se vio impulsado por la llegada de metales americanos, generando crecimiento pero también la revolución de los precios que afectó al llano. El XVII supuso una profunda crisis fiscal y económica, agravada por la política imperial de los Austrias, que llevó al aumento de la carga fiscal y a la devaluación monetaria, provocando hiperinflación y arruinando la producción local.
Esplendor y Barroco Cultural
Culturalmente, el XVI fue el Siglo de Oro, marcado por el Humanismo (Vives, Nebrija) y el Renacimiento, con obras cumbre en literatura (La Celestina, Garcilaso) y arquitectura (El Escorial). La Escuela de Salamanca destacó por aplicar el pensamiento humanista a la ley y la economía. El XVII consolidó el Barroco, un estilo influido por la Contrarreforma, reflejado en la literatura de Cervantes, Lope de Vega y Calderón, y en la pintura magistral de Velázquez.
El Siglo XVIII: Reformismo Borbónico
3.9 Sociedad, Economía y Cultura del Siglo XVIII
La sociedad del siglo XVIII mantuvo la estructura estamental, aunque con una burguesía en ascenso que mejoró su posición gracias al comercio.
Reformas Económicas
La economía experimentó una fase de recuperación y reformas. En agricultura, se intentó atajar las crisis de subsistencia con nuevos cultivos, canales de riego y proyectos de colonización (Sierra Morena), aunque persistió el problema de las «manos muertas» denunciado por Jovellanos en su Informe sobre la Ley Agraria. Las manufacturas crecieron gracias a las Reales Fábricas y decretos de Carlos III para dignificar el trabajo. El comercio colonial se impulsó con los Decretos de Libre Comercio.
El Triunfo de la Ilustración
Culturalmente, triunfó la Ilustración, difundida a través de las Sociedades Económicas de Amigos del País y la prensa. Destacaron figuras como el Padre Feijoo y, en el ámbito artístico, el Neoclasicismo (Villanueva, Museo del Prado) y la figura universal de Goya, que revolucionó la pintura entre dos siglos.