Glosario de Conceptos Históricos Fundamentales
- Converso: Persona que acepta una creencia religiosa que anteriormente no profesaba. Se aplica a los musulmanes y judíos peninsulares que se convirtieron al cristianismo en los siglos XVI y XVII. Muchas de estas conversiones no fueron por convicción, sino para evitar a la Inquisición. De hecho, muchos seguían practicando su culto en secreto. Además, se convirtieron en el blanco del odio popular que los acusaba de todos los males.
- Gran Armada
- Morisco: Descendientes de musulmanes que se convirtieron al cristianismo pero que mantenían sus costumbres, lengua y religión islámica en privado. Eran muy numerosos en Aragón y Valencia, donde se dedicaban especialmente a la agricultura. Su expulsión bajo el reinado de Felipe III en 1609 fue una de las causas de la crisis agrícola que afectó a los reinos hispánicos peninsulares en el siglo XVII.
- Tercios
- Unión de Armas: Proyecto elaborado en 1626 por el Conde-Duque de Olivares, valido del rey Felipe IV, partidario de una política agresiva, con la finalidad de crear un gran ejército compuesto por soldados procedentes de todos los reinos que integraban la Monarquía Hispánica para garantizar la hegemonía de los Austrias. El proyecto resultó un fracaso por la resistencia de los diferentes territorios que componían el Imperio.
- Valido
- Xuntas del Reino de Galicia: Institución creada en el siglo XVI que actuaba en representación del reino de Galicia ante la Corona en el Antiguo Régimen. Estaba integrada por los diputados de las capitales de las siete provincias gallegas. Una de sus principales reivindicaciones fue la concesión a Galicia de voto en las Cortes de Castilla, que obtuvieron durante el reinado de Felipe IV (1623).
- Antiguo Régimen: Sistema político y socioeconómico que caracteriza a los países europeos de los siglos XVI, XVII y XVIII. Se trata de un término peyorativo utilizado por los revolucionarios franceses para referirse a las sociedades caracterizadas por la monarquía absoluta, la sociedad estamental y la economía agraria. Este período recibe el nombre de Edad Moderna.
- Catastro de Ensenada
- Decretos de Nueva Planta: Conjunto de decretos firmados por Felipe V (1707-1717) después de la Guerra de Sucesión que suprimían los privilegios forales de la Corona de Aragón por apoyar a Carlos de Austria. Se prohíben sus instituciones políticas particulares y la lengua catalana; se imponen las leyes de Castilla, su organización político-administrativa y el uso del castellano. Esto supone un avance en la centralización política.
- Despotismo ilustrado
- Motín de Esquilache: Revuelta popular que tuvo lugar en Madrid fruto de la oposición a las medidas reformistas de Esquilache, ministro de Carlos III, en 1766. Encontró el apoyo en la población descontenta por el aumento del precio del trigo provocado por las malas cosechas y la especulación. El detonante fue la prohibición de lucir capa larga y sombrero de ala ancha y los juegos de azar. Como consecuencia, fue destituido Esquilache y se inició un programa reformista dirigido por ministros españoles.
- Paz de Utrecht
- Regalismo borbónico: Doctrina política y jurídica que afirmaba la superioridad de la autoridad del rey sobre la Iglesia del territorio que gobernaban; busca crear una Iglesia sometida al rey, pudiendo influir en el nombramiento o elegir a los grandes cargos eclesiásticos. El rey regalista por excelencia es Carlos III, quien consigue un vicariato regio en el que el monarca actuaba de mediador entre la Iglesia española y la Santa Sede.
- Afrancesados: Ilustrados de las altas capas de la sociedad que apoyaron a José I Bonaparte durante la Guerra de la Independencia. Vieron en el régimen napoleónico la posibilidad de modernizar el país siguiendo el modelo liberal francés: supresión del régimen señorial, de la Inquisición, reforma del código civil, etc. Este término fue utilizado despectivamente por los «patriotas» para acusarlos de colaboracionistas con los invasores. Al final de la guerra, muchos se exiliaron.
- Abdicaciones de Bayona: Proceso por el cual el rey Fernando VII es instado a abdicar en favor de su padre Carlos IV, después de los sucesos de Aranjuez, a propuesta y en presencia de Napoleón Bonaparte en Bayona. Estos fueron reclamados por el emperador con la excusa de mediar entre ellos. Carlos IV recupera el trono y lo cede a Napoleón, quien renuncia a sus derechos en favor de José I Bonaparte, que se convierte en rey de España.
- Estatuto Real: Carta otorgada, aprobada por la regente María Cristina (1833-1840) y redactada por el liberal Martínez de la Rosa en 1834, vigente hasta 1836. Establecía un régimen en el que el rey mantenía importantes cuotas de poder. Su carácter conservador provocó el rechazo de los liberales y tampoco satisfizo a los absolutistas que seguían apoyando al carlismo.
- Manifiesto de los Persas
- Pragmática Sanción de 1830: Disposición promulgada por Fernando VII en 1830 después de los sucesos de La Granja, para anular la Ley Sálica (desplazamiento de las mujeres del trono) establecida por Felipe V en 1713. Con la publicación de esta, se designaba como heredera al trono a su hija Isabel II en perjuicio de su hermano Carlos María Isidro. Los partidarios de este último no aceptan esta derogación, dando lugar a las denominadas Guerras Carlistas.
- Pronunciamiento
- Sufragio censitario y universal: El sufragio censitario es el derecho al voto restringido según criterios como la riqueza o nivel de instrucción; en España prevaleció desde 1834 hasta 1868 y desde 1877 hasta 1890. El sufragio universal es el derecho de voto de todos los ciudadanos mayores de edad, sin discriminaciones por riqueza, sexo o raza. En España predominó el sufragio universal masculino con la Constitución de 1869 y a partir de 1890. El sufragio femenino se proclamó con la Constitución de 1931.
- Tratado de Valençay: Tratado firmado a finales de 1813 en la localidad francesa del mismo nombre entre Napoleón y Fernando VII, presionado el primero por las dificultades y derrotas tanto en España como en Europa, que ponía fin a la Guerra de la Independencia y reconocía a Fernando VII como monarca legítimo de España y las Indias. Se aceptaba la devolución de las plazas y tierras durante el conflicto.
- Unión Liberal
La Guerra de Sucesión y el Cambio de Dinastía
En 1700, murió Carlos II, el último monarca español de la dinastía de los Habsburgo (o los Austria), sin descendencia directa. Los principales candidatos para sucederlo fueron el archiduque Carlos de Habsburgo, hijo del emperador de Austria, y Felipe d’Anjou, de la casa de Borbón y nieto de Luis XIV de Francia. El testamento del rey Carlos II designó al candidato Borbón como sucesor, quien fue proclamado rey en 1701 bajo el título de Felipe V. Esta decisión se tomó con la confianza de mantener, con la ayuda de Francia, la integridad del Imperio Español. El nombramiento del nuevo monarca, no reconocido unánimemente, llevó a un conflicto grave: la Guerra de Sucesión (1701-1715), que fue tanto un enfrentamiento europeo como una guerra civil en España.
Austria no aceptó que la corona de España pasara a los Borbones y defendió a su propio candidato, el archiduque Carlos de Austria. Así se formó una alianza antiborbónica entre Austria, Inglaterra y Holanda, a la que se unirían Prusia, Portugal y Saboya, además de príncipes alemanes e italianos, temerosos de la posibilidad de unión entre las Coronas de Francia y España, que tendrían la hegemonía indiscutible sobre Europa y romperían el equilibrio continental. Otra de las intenciones de esta coalición era lograr la división de las posesiones españolas y obtener ventajas comerciales en su comercio colonial.
En el interior de España, la cuestión sucesoria también dividió a los territorios peninsulares. Los territorios de la antigua Corona de Aragón (reinos de Aragón y Valencia y principados de Cataluña y Mallorca) apoyaron al candidato austriaco, el archiduque Carlos. Este apoyo obedecía al temor de que sus propias instituciones perdieran poder frente a las medidas centralizadoras y uniformizadoras de la nueva monarquía. En cambio, la mayor parte de la Corona de Castilla (incluidas las provincias vascas y el Reino de Navarra) depositaron sus esperanzas de cambio y mejora en el nuevo rey y se mostraron fieles a Felipe V.
En abril de 1711, un hecho cambió el curso de los acontecimientos: murió el emperador de Austria José I y ocupó el trono el archiduque Carlos. A partir de entonces, el peligro para el equilibrio europeo lo constituía un Habsburgo en el trono de los dos reinos. Ante esta circunstancia, los países contendientes firmaron los Tratados de Utrecht (1713) y Rastatt (1714): Felipe V fue reconocido como rey de España y las Indias a cambio de renunciar al trono de Francia. España perdió sus territorios europeos: Austria obtuvo Flandes y territorios italianos bajo la soberanía española (Nápoles, Milán y Cerdeña). Sicilia pasó a Saboya. Gran Bretaña se consolidó como la primera potencia marítima mundial. Además de apoderarse de enclaves como Gibraltar y Menorca, rompió el monopolio comercial de España en América al obtener el «asiento de negros» (permiso para comerciar con esclavos) y el «navío de permiso» (autorización para enviar anualmente un barco de 500 toneladas a las colonias).
La Paz de Utrecht consolidó el equilibrio continental (Francia, Reino Unido y Austria), mientras que España quedaba relegada a una potencia de segunda categoría. Las Cortes del Principado de Cataluña no aceptaron los tratados, y las tropas catalanas y baleares continuaron la guerra contra el ejército de Felipe V en defensa de sus fueros e instituciones. Después de más de un año de asedio, fueron derrotadas y la ciudad de Barcelona fue ocupada el 11 de septiembre de 1714. Navarra y las provincias vascas mantuvieron sus privilegios forales al apoyar a Felipe en la contienda.
El Absolutismo y el Centralismo Borbónico
La nueva dinastía de los Borbones impuso el modelo de Absolutismo Monárquico establecido en Francia por Luis XIV. El establecimiento del absolutismo fue paralelo al proceso de centralización y uniformización legislativa. Aprovechando la oposición de la Corona de Aragón, Felipe V sometió estos territorios mediante los Decretos de Nueva Planta, suprimiendo fueros y privilegios particulares: Valencia y Aragón (1707), Mallorca (1715) y Cataluña (1716), poniendo fin a la estructura compuesta de los Austrias.
Características del modelo organizativo:
- Homogeneización jurídica: Eliminación de fueros y sustitución por las leyes de Castilla. Las Cortes de Aragón se integraron en las de Castilla, convirtiéndose en las Cortes de España.
- Sistema del Real Acuerdo: Se sustituye al virrey por un capitán general (jefe militar y político) y una Audiencia.
- División provincial: Los antiguos virreinatos se organizaron como provincias y capitanías generales.
- Consejo de Castilla: Pasó a ser la más alta instancia jurisdiccional tras la desaparición del Consejo de Aragón.
- Reformas administrativas: Aparición de figuras como el regidor vitalicio, los corregidores militares y los intendentes (para el control financiero y hacendístico).
- Unificación lingüística: Se implanta el castellano como única lengua administrativa oficial.
- Nuevo sistema fiscal: Se establecieron nuevos impuestos en Aragón para equilibrar la carga fiscal con Castilla.
Reformas en la Administración y el Impacto en Galicia
Dentro del espíritu ilustrado, los Borbones aplicaron un programa reformista para hacer el sistema más eficaz. La organización territorial se basó en las capitanías generales, siendo Galicia una de las diez existentes en el siglo XVIII. Se introdujo el Intendente para coordinar impuestos y el mantenimiento del ejército.
La Reorganización de la Armada y el Ferrol:
En 1726 se dividió la costa peninsular en tres departamentos marítimos: Ferrol, Cádiz y Cartagena. Ferrol se convirtió en la capital del Departamento Marítimo del Norte, transformándose de un pequeño núcleo pesquero en un centro industrial y militar de primer orden. Se estableció la Matrícula del Mar (1737), un registro obligatorio de marineros para garantizar el suministro de hombres a la Armada.
Galicia adquirió una importancia geoestratégica vital para rechazar flotas extranjeras, especialmente inglesas. Bajo el marqués de la Ensenada, se construyeron modernos astilleros y arsenales. Urbanísticamente, surgieron barrios como Esteiro y La Magdalena, este último con un diseño de cuadrícula (plano hipodámico) típico de la Ilustración.
Liberalización del Comercio:
Las medidas de Carlos III eliminaron el monopolio de Sevilla-Cádiz. En 1765 se autorizó a La Coruña para comerciar directamente con América, favoreciendo la exportación de lienzos gallegos. Se creó el servicio de Correos Marítimos de La Coruña para llevar correspondencia a La Habana y Buenos Aires.
La Ilustración y el Despotismo Ilustrado
La Ilustración defendía la razón humana para descubrir la verdad y la necesidad de reformas para alcanzar la felicidad pública. Los ilustrados criticaron los principios del Antiguo Régimen. En España, el Despotismo Ilustrado alcanzó su máximo esplendor con Carlos III (1759-1788), bajo la máxima «todo para el pueblo, pero sin el pueblo».
Principales Reformas Ilustradas:
- Económicas: Mejora de la agricultura (colonización de Sierra Morena), reducción de privilegios de la Mesta, liberalización del precio del trigo y creación de las Manufacturas Reales.
- Comerciales: Decretos de Libre Comercio (1765-1778) y fundación del Banco de San Carlos (1782).
- Culturales: Fomento de la educación, creación de Reales Academias (Lengua, Historia) y centros científicos (Jardines Botánicos, Observatorios).
- Vías de difusión: Las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País y la prensa periódica (El Censor, El Pensador).
Estas reformas enfrentaron obstáculos como la ignorancia popular y la oposición de la nobleza y el clero, manifestándose en conflictos como el Motín de Esquilache y la expulsión de los Jesuitas.
La Mujer en el Antiguo Régimen
La dependencia legal de las mujeres las mantuvo a menudo en la sombra historiográfica. Estaban sometidas a un doble marco legal: el de la Monarquía y el de la Iglesia. Las mujeres casadas y solteras dependían de la autoridad masculina; solo las viudas gozaban de autonomía completa.
En Castilla, las Leyes de Toro (1505) regulaban su situación. Aunque existía cierta igualdad en derechos de herencia (legítima), los mayorazgos solían excluirlas. En el ámbito social, su destino principal era el matrimonio y la maternidad. Las mujeres de clases no privilegiadas trabajaban en la agricultura, artesanía textil y servicio doméstico, a menudo sin salario propio.
En el siglo XVIII comenzó la vindicación de la mujer con figuras como el Padre Feijoo (Defensa de la mujer), Josefa Amar y Borbón e Inés Joyes y Blake. Algunas mujeres destacaron en salones literarios y sociedades ilustradas, desafiando los tópicos misóginos de la época.
Crisis del Antiguo Régimen y Guerra de la Independencia
1. Impacto de la Revolución Francesa:
La Revolución de 1789 provocó temor en el gobierno de Carlos IV, que cerró fronteras mediante la Inquisición. La crisis política se agravó con la figura de Manuel Godoy. La alianza con Napoleón llevó al Tratado de Fontainebleau (1807), permitiendo la entrada de tropas francesas para invadir Portugal.
2. El Estallido del Conflicto:
El Motín de Aranjuez (1808) forzó la abdicación de Carlos IV en Fernando VII. Poco después, en las Abdicaciones de Bayona, Napoleón obtuvo la corona y la cedió a su hermano José I Bonaparte. El 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid se levantó contra el invasor, iniciando la Guerra de la Independencia (1808-1814).
La resistencia se organizó en Juntas y utilizó la táctica de guerrillas y los sitios (Zaragoza, Gerona). El conflicto terminó con el Tratado de Valençay, que restauró a Fernando VII en el trono.
Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812
Ante el vacío de poder, se formó la Junta Suprema Central, que convocó las Cortes en Cádiz (1810). Los diputados se dividieron entre liberales y absolutistas (realistas).
La Obra Legislativa:
- Desmantelamiento del Antiguo Régimen: Abolición de señoríos, supresión de la Inquisición y de los gremios.
- La Constitución de 1812 («La Pepa»): Proclamada el 19 de marzo, establecía la Soberanía Nacional, la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y el sufragio universal masculino indirecto. Definía a España como una monarquía constitucional y reconocía derechos y libertades individuales.
El Reinado de Fernando VII (1814-1833)
Este periodo representa la lucha constante entre el absolutismo y el liberalismo:
- Sexenio Absolutista (1814-1820): Tras el Manifiesto de los Persas, Fernando VII dio un golpe de Estado, anuló la Constitución y restauró el absolutismo.
- Trienio Liberal (1820-1823): Iniciado por el pronunciamiento de Rafael del Riego. El rey juró la Constitución, pero la intervención de la Santa Alianza (los Cien Mil Hijos de San Luis) restauró de nuevo el poder absoluto.
- Década Ominosa (1823-1833): Periodo de feroz represión. Al final del reinado, el problema sucesorio entre Isabel II y Carlos María Isidro (agravado por la Pragmática Sanción) desembocó en las Guerras Carlistas.