El Sexenio Democrático y la Revolución Agraria Liberal en la España del Siglo XIX

El giro conservador del Partido Moderado provocó gobiernos inestables unidos a crisis económicas que favorecieron la unión de los partidos de la oposición (demócratas y progresistas). Estos firmaron el Pacto de Ostende con unas normas democráticas que terminaron expulsando a la reina a Francia, comenzando así un “ilusionante” proyecto democrático con varias formas de gobierno que, lamentablemente, fracasó en solo seis años.

La Revolución de Septiembre y las medidas del Gobierno Provisional

Causas de la revolución

En la denominada “Gloriosa” Revolución, las causas más relevantes fueron:

  • La oposición de intelectuales y krausistas al régimen moderado: estos difundían ideas liberales, anticlericales y federalistas, siendo reprimidos duramente por el gobierno (como en la Noche de San Daniel).
  • Crisis financiera internacional: hizo caer los valores de la Bolsa, unida al descenso de la producción textil catalana.
  • Crisis de subsistencia interna: provocada por malas cosechas y escasez de trigo, que aumentaron el paro, el hambre y la mortalidad.
  • El agotamiento del Partido Moderado: que pretendía gobernar incluso por la fuerza.
  • La oposición de progresistas y demócratas: a los que se unió la Unión Liberal de Serrano.

En Ostende se aceleró el pronunciamiento del almirante Topete en Cádiz, al que se le unieron Serrano y Prim. Tras la victoria del general Serrano en Alcolea, la reina se exilió.

Aspectos de la revolución

La protagonizaron los progresistas y unionistas unidos en Juntas Provinciales Revolucionarias, contando con la simpatía de las masas populares urbanas ante las promesas democráticas. Recibieron el apoyo de las clases medias y la oligarquía terrateniente y financiera para defender sus intereses; sin embargo, los demócratas excluyeron pronto a las clases bajas, falseando sus objetivos iniciales.

El Gobierno Provisional

El gobierno, de corte centrista y presidido por Serrano (siendo Prim ministro de Guerra), estaba formado por una Junta Revolucionaria de unionistas y progresistas. Se dejó fuera a los demócratas, pues su primer objetivo era establecer el orden, por lo que no realizaron reformas radicales democráticas.

Medidas principales:

  • Establecer libertades políticas y civiles.
  • Secularizar el Estado.
  • Reformar Hacienda.
  • Reorganizar la Milicia Nacional.
  • Libertad económica.

Posteriormente, atendieron algunas demandas de las clases populares, aunque priorizando el bienestar de la burguesía:

  • Supresión de los impuestos de los productos más necesarios.
  • Libertad de enseñanza y reforma de la segunda enseñanza.
  • Libertad de imprenta y libertad religiosa.
  • Sufragio universal.
  • Librecambismo y reducción del impuesto de aduanas.
  • Leyes de minas para fomentar la inversión extranjera.
  • Creación de una moneda nacional: la peseta.

Estas medidas se diluyeron con el tiempo, provocando revueltas, especialmente en Barcelona, donde se constituyó un fuerte movimiento obrero. Esto favoreció el ascenso del Partido Republicano en su vertiente federal, convirtiéndose en la tercera fuerza política tras progresistas y unionistas, dedicándose a redactar una Constitución de ideología progresista.

Valoración de la Constitución de 1869

Es la primera Constitución democrática de España. Fue redactada por progresistas, unionistas y demócratas. Sus 112 artículos establecen:

  • Soberanía nacional de carácter popular y división de poderes.
  • Amplia declaración de derechos (reunión, asociación, educación, inviolabilidad de domicilio, etc.).
  • Monarquía parlamentaria: el poder del rey es muy limitado.
  • El poder ejecutivo es controlado por el legislativo.
  • Libertad de cultos, aunque el Estado ayuda a la Iglesia Católica.
  • Sufragio universal masculino para el Congreso.
  • Legislativo bicameral (el Senado se elige indirectamente entre las élites).

Se valora positivamente por ser la más democrática hasta la fecha al establecer el sufragio universal masculino y las libertades fundamentales.

La regencia del general Serrano y el gobierno del general Prim

La nueva Constitución estableció a Serrano como regente y a Prim como presidente del gobierno, con el objetivo de encontrar un rey adecuado. Los problemas principales fueron:

  • Guerra de Independencia de Cuba: aprovechando el vacío de poder.
  • Oposición de carlistas y alfonsinos: que pedían el retorno de los Borbones.
  • Acoso de los republicanos: descontentos con la monarquía.
  • Descontento popular: cuyas demandas fueron ignoradas.
  • Elección del nuevo rey: Prim apostó por la Casa de Saboya y trajo a Amadeo I. Sin embargo, su principal defensor, Prim, fue asesinado antes de su llegada, dejando al rey sin apoyos en un periodo muy convulso.

El reinado de Amadeo I de Saboya

Fue la primera experiencia de monarquía democrática en España para evitar la República. Aunque fue votado por mayoría absoluta en las Cortes, fue menospreciado por la aristocracia. Los problemas se multiplicaron:

  • Disolución de la unidad monárquica entre constitucionalistas (Sagasta) y radicales (Zorrilla).
  • Situación exterior: estallido de la Comuna de París y organización de la I Internacional Obrera. Sagasta reprimió duramente a los obreros.
  • Guerra de Cuba: el gobierno se encontraba entre los independentistas y los españoles que querían mantener la esclavitud y sus negocios.
  • III Guerra Carlista: Carlos VII reorganizó el movimiento, creando un pequeño Estado con moneda e instituciones propias en el noreste.

El carlismo perduró por la resistencia campesina al capitalismo, el rechazo de los antiguos reinos al centralismo y la oposición religiosa al Estado secularizado. Finalmente, el ejército se opuso a la monarquía y el rey, incapaz de aguantar la presión, renunció. El 11 de febrero de 1873 se proclamó la I República.

La I República Española (1873-1874)

Esta etapa del Sexenio Democrático no duró ni un año y estuvo marcada por la anarquía. Fue aprobada por mayoría pero derrocada por un golpe de Estado.

Gobiernos de la República

Su primer presidente fue Figueras. La República tuvo poco apoyo internacional (solo EE. UU. y Suiza) y fue rechazada internamente por alfonsinos, carlistas y parte de los conservadores. Aunque tuvo apoyo popular inicial, la falta de reformas radicales enemistó al gobierno con las clases bajas.

Tras las elecciones, vencieron los federales y Pi y Margall sustituyó a Figueras, intentando reformas como la separación Iglesia-Estado y la restauración de la disciplina militar. La Constitución de 1873 (que no llegó a aprobarse) definía una España federal de 17 estados.

Los problemas y el fracaso de la República

  • III Guerra Carlista: pasó de guerrillas a un conflicto abierto.
  • Guerra de Cuba: se endureció debido a que el ejército en la isla era mayoritariamente alfonsino.
  • El Cantonalismo: un federalismo radical que formó cantones independientes (como el de Cartagena). Pi y Margall dimitió al no querer usar la fuerza.

Salmerón usó al ejército contra los cantones pero dimitió al negarse a firmar penas de muerte. Le sucedió Emilio Castelar, quien gobernó de forma autoritaria. El 3 de enero de 1874, el general Pavía dio un golpe de Estado. Tras un gobierno provisional de Serrano, el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto dio paso a la Restauración de Alfonso XII, diseñada por Cánovas del Castillo.

La Revolución Agraria Liberal: Conceptos fundamentales

El liberalismo realizó una reforma agraria para liberalizar la tierra y aumentar la producción. Sus beneficios incluyeron la abolición de los privilegios de la Mesta, la libertad de cercamiento y el libre mercado agrario. Lo más relevante fue la desvinculación y la desamortización.

Desvinculación

Liberó a la nobleza del usufructo de tierras que no podían vender. Se logró aboliendo el régimen señorial y suprimiendo los mayorazgos en 1836, convirtiendo la tierra en propiedad privada libre.

Desamortización

Proceso por el cual el Estado nacionalizó tierras “amortizadas” (manos muertas) de la Iglesia y municipios para venderlas en subasta pública. Los objetivos eran sanear la Hacienda y aumentar la producción.

El Proceso Desamortizador

Antecedentes

Desde Carlos III, los ilustrados denunciaron el retraso económico causado por las tierras amortizadas. Godoy inició en 1798 una tímida venta de bienes eclesiásticos para pagar deudas de guerra. Durante la Guerra de la Independencia y el Trienio Liberal se continuó el proceso, aunque Fernando VII obligó a restituir los bienes posteriormente.

La desamortización de Mendizábal

En 1836, Juan Álvarez Mendizábal impulsó la desamortización eclesiástica debido a la necesidad de fondos para la Guerra Carlista, la deuda pública y el clima anticlerical. Se vendieron bienes de órdenes religiosas y del clero secular. Aunque buscaba crear una clase media agraria, los lotes fueron comprados mayoritariamente por la burguesía y terratenientes, dejando fuera al pequeño campesinado.

La desamortización de Madoz

En 1855, durante el Bienio Progresista, Pascual Madoz promulgó la “Desamortización General”. Afectó a bienes eclesiásticos restantes y, sobre todo, a los bienes de los municipios (propios y comunales). Su objetivo era financiar obras públicas como el ferrocarril. Fue más rápida y recaudó el doble que la de Mendizábal.

Principales consecuencias de las desamortizaciones

Económicas

  • Se liberó el 40% de la tierra, pero se perdió la oportunidad de una verdadera reforma estructural.
  • La nobleza conservó su patrimonio y la burguesía compró tierras por prestigio, no por productividad.
  • Aumentó la superficie cultivada pero no la productividad técnica.
  • Provocó deforestación y empobreció a los municipios.

Políticas y Sociales

  • Consolidó el Estado liberal al crear una clase de propietarios vinculados al régimen.
  • Provocó tensiones con la Iglesia Católica.
  • Empeoró la situación de los campesinos pobres, que perdieron el uso de tierras comunales y se convirtieron en jornaleros, fomentando el auge del anarquismo.

Urbanísticas y culturales

Modernizó ciudades al transformar conventos en edificios públicos o plazas, pero provocó la pérdida de gran parte del patrimonio artístico y bibliográfico de la Iglesia.

Análisis de los cambios agrarios en la España del siglo XIX

Se sustituyó la economía feudal por la capitalista, pero la agricultura permaneció estancada. Aunque la población creció y se construyó el ferrocarril, el crecimiento fue menor que en Europa. La falta de innovación técnica y la política proteccionista de los moderados mantuvieron a la población agrícola en una amenaza permanente de hambre.

Conclusión y valoraciones finales

La agricultura del siglo XIX supuso un lastre para la industrialización al no suministrar capital ni mercado suficiente. Las desamortizaciones fueron la gran oportunidad perdida para equilibrar la sociedad española, agudizando problemas sociales que estallarían a principios del siglo XX.