2.1. Las grandes fases de la guerra, desde el punto de vista militar: La Guerra Civil comenzó en Julio de 1936 con un Golpe de Estado que fracasó en las principales ciudades, lo que provocó la división del país y el inicio del conflicto. En una primera fase, los sublevados avanzaron hacia Madrid desde el norte y el sur, pero la capital resistíó gracias a la movilización popular, las milicias y las Brigadas Internacionales. Después, Franco intentó aislar Madrid sin éxito y decidíó centrarse en la conquista del norte, ocupando el País Vasco, Cantabria y Asturias, lo que fue decisivo por su importancia industrial. En la siguiente fase, avanzó hacia el Mediterráneo, logrando dividir el territorio republicano en dos. Finalmente, la batalla del Ebro fue el último gran intento republicano, pero tras su derrota, Franco ocupó Cataluña y la guerra terminó el 1 de Abril de 1939.
2.2. La Guerra de España en el contexto internacional:
La Guerra Civil tuvo una gran repercusión internacional y fue considerada un antecedente de la Segunda Guerra Mundial. Aunque se impulsó una política de no intervención por parte de las democracias europeas, esta no se cumplíó. El bando sublevado recibíó una ayuda decisiva de la Alemania de Adolf Hitler y la Italia de Benito Mussolini, además del apoyo de Portugal. Por su parte, la República contó con la ayuda de la Uníón Soviética, que envió armamento y asesores, así como con las Brigadas Internacionales y el apoyo limitado de México. La intervención extranjera fue clave para la victoria franquista.
2.3. La evolución política y económica en los dos bandos: La República contaba inicialmente con mayores recursos económicos, industriales y demográficos, pero sufríó una fuerte división política entre republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas, además de una revolución social que debilitó el poder del Estado. Con Francisco Largo Caballero se intentó reorganizar el ejército, y posteriormente Juan Negrín reforzó el Estado y trató de resistir esperando un conflicto europeo. En cambio, el bando sublevado tuvo mayor unidad y disciplina bajo el mando de Franco, que concentró el poder político y militar y creó un Estado autoritario con partido único, la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, lo que facilitó su victoria. 2.4. Los costes humanos y consecuencias: La guerra tuvo graves consecuencias humanas, con alrededor de 500.000 muertos entre combate, represión, hambre y enfermedades, además de un descenso de la natalidad. También provocó un importante exilio republicano (unos 450.000), lo que supuso la pérdida de población joven y cualificada. En el plano económico, el país quedó devastado, con destrucción de infraestructuras, caída de la producción y endeudamiento. Socialmente, la victoria franquista supuso la pérdida de derechos, la imposición de una dictadura y una dura represión, dando lugar a una larga posguerra marcada por el miedo y la pobreza.
1. Los grupos ideológicos y apoyos sociales del franquismo: El franquismo se apoyó en las llamadas familias del régimen:
Ejército, Iglesia, Falange y monárquicos. Su ideología se basaba en el anticomunismo, el nacionalcatolicismo, el rechazo a la democracia liberal y el centralismo. La Iglesia tuvo un papel clave en la educación y la vida social. El régimen contó con el apoyo de terratenientes, empresarios, financieros y clases medias conservadoras, recuperando estos grupos su poder económico y social. La represión y el control ideológico aseguraron la estabilidad del régimen en sus primeros años.
2. Etapas del franquismo: Entre 1939 y 1947 se desarrolló la etapa más dura, con autarquía económica, hambre, represión y aislamiento internacional. De 1948 a 1960 el régimen se adaptó al contexto internacional, abandonando rasgos fascistas y reforzando el anticomunismo, lo que permitíó su acercamiento a Estados Unidos. Entre 1960 y 1970 se produjo el desarrollismo económico, con fuerte crecimiento y modernización social. Finalmente, entre 1971 y 1975 el régimen entró en crisis por el envejecimiento de Franco, el aumento de la oposición y la falta de reformas.
3. La organización política del Estado franquista: El franquismo fue una dictadura personal en la que Francisco Franco concentró todos los poderes del Estado. El sistema se organizó mediante las Leyes Fundamentales, que establecían una “democracia orgánica” sin libertades reales. Existía un partido único y un fuerte control político, social y de los medios. Aunque hubo algunas reformas formales, el régimen mantuvo siempre su carácter autoritario. En 1969, Franco designó como sucesor a Juan Carlos I.
4. Evolución internacional del régimen: Inicialmente, Franco se alineó con las potencias fascistas y mostró simpatía hacia el Eje, reuníéndose con Adolf Hitler y enviando la División Azul. Tras la Segunda Guerra Mundial, España quedó aislada internacionalmente. Sin embargo, con la Guerra Fría, su anticomunismo permitíó el acercamiento a Estados Unidos, firmándose acuerdos en 1953 y entrando en la ONU en 1955, lo que supuso el fin del aislamiento.
5. La política económica del franquismo: En los años cuarenta predominó la autarquía y la intervención del Estado, con escasez, racionamiento y mercado negro. Este modelo fracasó y provocó pobreza y atraso. En los años cincuenta comenzó una apertura económica, que culminó con el Plan de Estabilización de 1959, impulsado por tecnócratas del Opus Dei, que liberalizó la economía. En los años sesenta se produjo un fuerte crecimiento económico (desarrollismo), basado en la industrialización, el turismo y la inversión extranjera, aunque con desequilibrios.
6. Las transformaciones de la sociedad española: Durante el franquismo, especialmente en los años sesenta, España experimentó importantes cambios sociales. Se produjo un éxodo rural hacia las ciudades y emigración al extranjero. Aumentó la población, el nivel educativo y el consumo, con la aparición de la sociedad de consumo. Sin embargo, persistieron desigualdades sociales y territoriales, así como carencias en servicios públicos. La sociedad se modernizó progresivamente, alejándose de los valores tradicionales del régimen.
7. Los grupos de oposición al franquismo: En los primeros años, la oposición fue muy débil debido a la fuerte represión, destacando el maquis y la acción clandestina del Partido Comunista de España. A partir de los años sesenta, crecíó la oposición obrera, estudiantil y política. Surgieron sindicatos como Comisiones Obreras, aumentaron las huelgas y se reorganizaron partidos como el Partido Socialista Obrero Español. También aparecieron movimientos nacionalistas como ETA. Aunque no lograron derribar el régimen, prepararon el camino para la Transición democrática.