Glosario de Términos Fundamentales en la Filosofía de Platón
Creencia (Pistis)
Creencia: “conocimiento” que recae sobre los seres naturales y no sobre las copias de estos. Por eso constituye el nivel superior de la Opinión. Al apoyarse en los sentidos, no puede constituir auténtico conocimiento. Es el ámbito de la investigación natural.
Descenso de nuevo a la caverna
Descenso de nuevo de la caverna: el que ha accedido a una vida y conocimiento superiores se compadece de la triste existencia de sus antiguos compañeros; de ahí que decida descender para enseñar la verdad a sus antiguos compañeros. Es la imagen del filósofo que decide gobernar en vez de habitar en la “isla de los bienaventurados”, constituida por aquellos que han alcanzado la verdad. Ese descenso requiere también una escalonada adecuación de la vista, y por ello se muestra desmañado y es objeto de burlas, sobre todo cuando afirma algo que les resulta ininteligible: que la verdadera realidad está más allá de la caverna.
Elevación demoníaca
Elevación demoníaca: Platón describe dos tipos de encandilamiento que todos hemos tenido ocasión de experimentar: el que ocurre cuando se va de lo luminoso a lo oscuro y el que ocurre exactamente por el motivo contrario. El efecto es muy parecido, pero son completamente diferentes: el primero es motivo de admiración, mientras que el segundo de apiadamiento. Es obvio que Platón tiene muy en mente el proceso de Sócrates, en el que este se comportó de manera torpe ante la caverna de los tribunales, por su falta de costumbre en disputar sobre sombras de justicia ante quienes jamás habían contemplado la Justicia en sí.
En sí
En sí: la fórmula “en sí” la utiliza Platón de manera reiterada en sus diálogos para expresar el carácter absoluto de las Ideas, aunque también para referirse a la autosuficiencia de las entidades matemáticas. Es habitual la construcción con el sustantivo o con el adjetivo. Se opone a lo “en otro”, característico del mundo sensible. La Justicia de una norma no es justicia en sí, pues aparece limitada por la presencia de lo material. Las cosas justas tienen su fundamento de justicia no en sí mismas sino “en otro”: en la Idea de Justicia. Esta sí es justa absolutamente, sin limitación.
Escarpada y empinada cuesta
Escarpada y empinada cuesta: el costoso y difícil tránsito de la opinión al conocimiento. Se trata de la educación misma, que nunca es fácil y está repleta de obstáculos; por tanto, no es accesible a cualquiera.
Esencia
Esencia: es aquello que constituye a un ser de manera permanente; por tanto, no puede faltar nunca, sino que subyace necesariamente a cualquier cambio. Por eso algunos la definen como aquello que responde a la pregunta: ¿Qué es tal cosa? Y queda recogido en la definición. En Platón es equivalente a “Idea”: la esencia de cualquier multiplicidad es la Idea común a ella (la Idea de Gato es la esencia de todos los gatos).
Especie inteligible
Especie inteligible: son las realidades que carecen de materia y configuran el ámbito inteligible: los entes matemáticos y las Ideas.
Estudio supremo
Estudio supremo: es el conocimiento superior que tiene como objeto la realidad superior: la Idea del Bien. Se trata de la última etapa de la dialéctica y de la Nóesis.
Existir
Existir: Tener ser real y verdadero. Podemos distinguir dos aspectos en los seres: la esencia (que es recogida en una definición) y el hecho de existir. Una gradación de seres en Platón a partir de estos dos conceptos sería la siguiente:
- Seres con esencia pero sin existencia: como las especies extinguidas (como los dinosaurios).
- Seres con esencia y existencia contingente: (que pueden dejar de existir en cualquier momento), como los seres sensibles que actualmente existen.
- Seres con esencia y existencia necesaria: las Ideas.
- Seres con esencia y existencia necesaria: el Bien, que consiste en un pleno existir sin restricciones.
Facultad dialéctica
Facultad dialéctica: con esta expresión Platón alude a la capacidad cognitiva superior a través de la cual se conocen las Ideas. Es decir, a la inteligencia-nóesis.
Términos auxiliares
- Fulgor: resplandor y brillantez.
- Fruslería: cosa de poco valor o entidad.
- Génesis: nacimiento, origen. Es una característica de los seres sensibles que expresa su estar inmersos en el tiempo y, por tanto, su contingencia e irrealidad. Solo lo inmutable y eterno goza de verdadera realidad en Platón.
Ideas
Ideas: Son realidades eternas, inmateriales e inmutables. Constituyen la causa y la esencia del mundo sensible (las cosas materiales participan o imitan a las Ideas). Existen por sí mismas de manera independiente de los hombres, que se limitan únicamente a descubrir su existencia. Todos los ámbitos de la filosofía platónica (antropología, epistemología, ética, teoría política, metafísica, estética…) tienen como punto de partida la teoría de las Ideas.
Idea del Bien
Idea del Bien: cúspide de toda la filosofía platónica. No solo está en una situación de preeminencia ante las demás Ideas (todas las cuales participan del Bien), sino que además es responsable de la esencia de cada Idea sin ser ella misma esencia. Si las Ideas son los arquetipos perfectos (que las cosas sensibles imitan), es lógico que la perfección (el Bien) sea la cualidad común a todas ellas. ¿Y qué Idea recoge esa perfección sino la misma Idea de Bien? Es inimaginable una Idea que no tuviera entre sus atributos el bien o la perfección; por tanto, todas son participadas por esta Idea Suprema.
Imágenes
Imágenes: representaciones duplicadas de la realidad sensible. Es el grado ínfimo de ser. Son imágenes los reflejos y también las sombras. Hay dos maneras de enfrentarse a ellas: tomándolas como imágenes (o sea, como lo que son: una copia de una copia, sin verdadera realidad propia) o bien como algo real, en cuyo caso se está en el nivel de la conjetura (eikasía), que equivale a la ignorancia más profunda.
Inteligir
Inteligir: comprender, entender, tener inteligencia de algo.
Inteligencia (Noesis)
Inteligencia (noesis): se trata de la inteligencia práctica para guiarnos en la vida, que se distingue de la inteligencia teórica o noesis. La inteligencia práctica es la que nos hace decantarnos por unos estudios u otros, elegir un estilo de vida, establecer prioridades… De acuerdo con su intelectualismo moral, para Platón toda inteligencia práctica depende de la inteligencia teórica.
Inteligencia (noesis): Facultad de conocer intuitivamente las Ideas. A través de ella el alma racional culmina el proceso de conocimiento.
Liberación de las cadenas
Liberación de las cadenas: se nos describe dicha liberación a partir de un elemento externo (con un indiscutible elemento de coacción) y de manera gradual. Es decir, se está refiriendo a la educación, que nos concede herramientas para dominar las tendencias más espontáneas y embrutecedoras, para resistir la seducción de lo material y sensible en pos del acceso a una existencia superior.
Lo que es
Lo que es: en este pasaje se refiere a las Ideas, pero incluye también a las entidades matemáticas. Se trata de una expresión tomada de Parménides (“el ser es lo que es”). Parménides fue una influencia decisiva en Platón. De hecho, los seres inteligibles (las Ideas y las entidades matemáticas) asumen los rasgos del ser parmenídeo (excepto su materialidad y el hecho de ser realidad única). Platón con esta expresión alude a que las Ideas son las realidades que verdaderamente son (con los atributos propios del ser: identidad, eternidad, inmutabilidad…) frente a los seres del mundo sensible, caracterizados por su inestabilidad, contingencia y su permanente devenir.
Mirar las cosas de arriba
Mirar las cosas de arriba: con esta expresión Platón se refiere a la episteme o ciencia.
Multiplicidad
Multiplicidad: es lo característico de los seres sensibles y “la distinguimos con el lenguaje” a través del uso del plural. Toda multiplicidad está referida a una Idea que le confiere unidad (todos los abetos tienen en común su participación en la Idea de Abeto) y esencia (la Idea de Abeto constituye la realidad del abeto). Por tanto, al mundo sensible le corresponde la multiplicidad como a lo inteligible la unidad.
Necesidad de acostumbrarse a la luz
Necesidad de acostumbrarse a la luz antes de mirar a los objetos mismos: Platón piensa en el cultivo de las matemáticas como preparación necesaria a la dialéctica. Recuérdese la inscripción que hizo colocar a la puerta de su Academia: “No entre nadie aquí que no sea geómetra”.
Opinión (Doxa)
Opinión (doxa): conocimiento a través de los sentidos, o lo que es lo mismo, conocimiento del mundo sensible de las apariencias. Se subdivide en Imaginación (eikasia) y Creencia (pistis). Al ocuparse de seres que carecen de estabilidad, no puede proporcionar el saber riguroso y sólido de la ciencia (episteme).
Pensamiento discursivo
Pensamiento discursivo: (dianoia) a través de él se conocen las entidades matemáticas. “Discursivo” hace referencia al encadenamiento deductivo en el que se basa. En este sentido se opone a “intuitivo”, que es un conocimiento directo y sin mediaciones.
Principio
Principio: fundamento, causa, origen. En las matemáticas se usan como principios los supuestos; por eso las conclusiones a las que llega no son principios, son solo condicionalmente válidas. En la dialéctica, por el contrario, el principio es realmente el fundamento del supuesto. Así se asciende hasta llegar al último principio no supuesto, que es el Bien.
Placer
Placer: sensación agradable. En Platón está ubicado en la menos noble de las almas: la concupiscible. Por eso no puede aspirar a ser el Bien supremo. Platón tiene presente en el texto las discusiones que sobre este tema desarrolló la Sofística y también la escuela cirenaica fundada por Aristipo de Cirene, que también fue discípulo de Sócrates.
Postular
Postular: colocar una proposición cuya verdad se admite sin pruebas y que es necesaria para servir de base en ulteriores razonamientos. En este fragmento en que Platón postula que cada multiplicidad remite a una unidad se cumplen ambos requisitos: a) es una afirmación que no demuestra; b) que toma de punto de partida para construir la analogía del Sol con el Bien.
Prisionero
Prisionero: alude a la condición misma del hombre, al estar inexorablemente apresado por los sentidos. La mayoría de la humanidad permanece toda su vida presa del error, de los prejuicios y de la manipulación, mientras que una minoría consigue liberarse y hacerse filósofa.
Sabiduría existente allí
Sabiduría existente allí: la opinión, un mero saber de meras sombras de lo real.
Seres invisibles y visibles
Seres invisibles / seres visibles: son los seres que pertenecen respectivamente al mundo inteligible y al mundo sensible. El primero está formado por las Ideas y las entidades matemáticas. El segundo por los seres sensibles y las imágenes.
Señor de esta
Señor de esta: el señor de la luz, o sea, el Sol.
Sólida creencia
Sólida creencia: al definir “apariencia” hablamos de dos actitudes ante ella: tomarla como algo engañoso o como algo real. “Sólida” creencia es la disposición mental de quien toma la apariencia en el primer sentido; de esta forma abre la posibilidad de usar la creencia como trampolín hacia el verdadero conocimiento. Así, quien contempla las imperfectas encarnaciones de la Justicia en el mundo sensible y es consciente de que no conoce la verdadera Justicia, puede ir ascendiendo hacia ella. El ascenso hacia lo bello en el amor platónico es un buen ejemplo de proceso cognoscitivo a partir de “sólidas creencias”; basta con tomar cada nivel (un cuerpo bello, la belleza corporal, la belleza anímica, de las normas morales, del conocimiento) no como punto de llegada sino como medio para continuar el ascenso dialéctico del alma.
Sombras
Sombras: se trata del nivel inferior de la doxa: la eikasia, que se ocupa de las copias de las copias de la realidad.
Supuesto
Supuesto: se trata de una hipótesis provisional. En las matemáticas funciona como premisa de la deducción posterior, por tanto su validez queda sin justificar (de ahí que Platón diga que se toman como principios). En la dialéctica, por el contrario, el supuesto sí se considera como supuesto, es decir, se busca el principio del que depende.
Unidad
Unidad: es un atributo esencial de las Ideas. La unidad lleva consigo la inmutabilidad y, por tanto, la indestructibilidad, la permanencia y la inmortalidad (¿Cómo va a destruirse, o sea, descomponerse algo que no está compuesto?). Los objetos del mundo sensible, cuya realidad les viene de fuera, no pueden aspirar a la simplicidad, pues están constituidos por materia y por participación en su Idea. Para referirse al verdadero ser (las Ideas), Platón utiliza a menudo la fórmula autó kaza autó: “lo mismo con respecto a sí mismo”. Por tanto, ser es igual a autoidentidad, a unidad, a inmovilidad.
Vástago del Bien
Vástago del Bien: se refiere al Sol. Platón lo llama “hijo del Bien” en un doble sentido: literal y metafórico. En el primer sentido se trata de una concreción del Bien en el mundo sensible. El Sol participa del Bien hasta el punto de que es la realidad física suprema; por ello desempeña una función de orden en el mundo sensible (haciendo posible la vida y el conocimiento sensible). Pero al mismo tiempo representa al propio Bien, ya que el Bien lo ha “engendrado análogo a sí mismo”. En efecto, hay un paralelismo claro entre el papel que desempeña el Bien en el mundo inteligible y el del Sol en el mundo sensible.
Verdad
Verdad: es considerada desde una perspectiva ontológica, es decir, como una propiedad objetiva de la realidad. No se refiere, por tanto, a la validez del conocimiento que posee un sujeto (perspectiva epistemológica). Es un sentido que pervive hoy en día en nuestra manera de hablar cuando decimos “un verdadero padre”, “un verdadero equipo” o “unas verdaderas vacaciones”. El Bien es causa tanto de la Verdad (o inteligibilidad) como de la ciencia (inteligencia con la que se puede acceder a la Verdad). Por tanto, la Verdad pertenece a los seres inteligibles (el verdadero conocimiento versa únicamente sobre las entidades matemáticas y las Ideas). No obstante, en la alegoría de la línea utiliza Platón “Verdad” en un sentido relativo, al expresar que las divisiones de la línea quedan siempre relacionadas, de modo que la parte de arriba es la “Verdad” de la de abajo. Esto es literalmente cierto si comparamos el mundo inteligible con el sensible, pero no lo es en la afirmación de que los seres sensibles son la “Verdad” de las imágenes. Esta es solamente una verdad relativa, ya que los seres sensibles no tienen su verdad en sí mismos, sino en el mundo inteligible.