Características y Maestros del Barroco Artístico Europeo

Roma: Centro Artístico del Renacimiento y Transformación Urbanística Barroca

Roma, centro artístico del Renacimiento, sufrió una remodelación urbanística a partir del siglo XVII. Las características principales de su arquitectura responden a dos principios fundamentales: la liberación de las formas y el dinamismo.

Características de la Arquitectura Barroca Romana

  • Empleo de materiales nobles (piedra, estuco).
  • Uso libre de los elementos clásicos, donde prevalece la forma sobre la función.
  • El muro se ondula y modela.
  • Uso de columnas de orden gigante, salomónicas y estípites.
  • Elementos sustentados variados: arcos, bóvedas y cúpulas.
  • Decoración abundante que crea ritmos curvos.
  • Fachadas de gran desarrollo y fantasía.
  • Espacios interiores dinámicos, iluminados de forma efectista, con plantas que complican sus formas.

La arquitectura barroca mostró un gran interés urbanístico, logrando que los edificios se integraran en el escenario urbano.

Principales Autores de la Arquitectura Barroca Italiana

Gian Lorenzo Bernini

Arquitecto, urbanista, escultor y decorador nacido en Nápoles y establecido en Roma. Gracias a sus ricos clientes iniciales y posteriormente al mecenazgo papal, dispuso de materiales costosos. Emplea formas clásicas, monumentalidad, abultamiento de los elementos decorativos y juegos de cóncavo y convexo, concibiendo sus edificios como obras de arte total.

  • Obras destacadas: “Baldaquino y Cátedra de San Pedro del Vaticano”, “San Andrés del Quirinal”, “Columnata de la Plaza de San Pedro del Vaticano”.

Francesco Borromini

Gran rival de Bernini, creó obras con gran personalidad basadas en la extravagancia y la fantasía. Al tener clientes más modestos, utilizó materiales más pobres. Sus rasgos distintivos son:

  • Anticlasicismo, empleando soportes y cubiertas originales y variados.
  • El claroscuro.
  • Riqueza y originalidad decorativa.
  • Plantas centrales y la disociación entre interiores y exteriores.
  • Obras más destacadas: “San Carlos de las Cuatro Fuentes” y “Sant’Ivo alla Sapienza”.

Otros Arquitectos Relevantes

También destacó Carlo Maderno por sus obras clasicistas y de gran monumentalidad (“Nueva Planta” y “Fachada de San Pedro del Vaticano”). Asimismo, las escuelas arquitectónicas de Venecia (con Baldassare Longhena) y Piamonte (con Guarino Guarini) tuvieron gran importancia.

La Escultura Barroca Italiana

Sus principales características incluyen:

  • Predominio del mármol y bronce como materiales.
  • Superficies pulidas.
  • Sentido teatral de las obras.
  • Tendencia a la ingravidez, lo fugaz y el movimiento.
  • Luz rígida.
  • Naturalismo realista y géneros variados (religioso, mitológico, funerario, retratos…).

Bernini en la Escultura

El autor más destacado fue Bernini, inspirado en Miguel Ángel y la escultura helenística. Alcanzó un virtuosismo excelso, destacando por:

  • Perfección técnica.
  • Originalidad y efectismo en las actitudes.
  • Gran dinamismo en las composiciones.
  • Claroscuro, teatralidad, expresividad y dramatismo.

Sus obras escultóricas incluyen: “El Rapto de Proserpina”, “David”, “Apolo y Dafne”, “Sepulcro de Urbano VIII”, “Éxtasis de Santa Teresa”, “Fuente de los Cuatro Ríos”, “Cátedra de San Pedro”.

Arquitectura Barroca Española: Del Clasicismo al Rococó

La arquitectura barroca española abarca los siglos XVII y la primera mitad del siglo XVIII, coincidiendo con el Siglo de Oro.

Primera Mitad del Siglo XVII: Influencia Escurialense

Se caracteriza por una arquitectura muy clasicista e influenciada por el estilo herreriano (espíritu de la Contrarreforma).

Rasgos Principales

  • Materiales pobres.
  • Bóvedas y cúpulas encamonadas.
  • Sobriedad decorativa.
  • Gran importancia de la arquitectura religiosa, aunque también hay edificios civiles y urbanismo.

Madrid fue el gran centro artístico. Destaca Fray Alberto de la Madre de Dios en el estilo escurialense, pero el autor más sobresaliente fue Juan Gómez de Mora (“Plaza Mayor de Madrid”).

Segunda Mitad del Siglo XVII: Imposición Barroca

Se imponen las formas barrocas, con mayor dinamismo y ornamentación.

Características

Fachadas de mayor dinamismo y decoración recargada. Las principales obras se encuentran en Madrid, Andalucía y Galicia.

Primera Mitad del Siglo XVIII: Apoteosis y Diversificación

Se alcanza la apoteosis del barroco, conectando con el Rococó. Se distinguen dos corrientes: la popular y la cortesana, diversificándose el estilo por regiones.

Destacados Regionales

  • Castilla: La familia Churriguera (José Benito y Alberto) con “La Plaza Mayor de Salamanca”, y Pedro de Ribera (“Fachada del Hospicio de San Fernando”).
  • Otras regiones: Valencia, Andalucía y Galicia, donde destaca la “Fachada del Obradoiro” de Fernando Casas y Novoa, y Murcia.

Escultura Barroca Española: La Imaginería Devocional

La escultura barroca española se centra en la imaginería religiosa, mostrando expresión devocional.

Características Fundamentales

  • Madera policromada como material predominante.
  • El contrapposto.
  • Realismo y dramatismo.
  • Predominio de la temática religiosa como imágenes de devoción.

Escuelas de Imaginería Religiosa

1. La Escuela Castellana (Centro en Valladolid)

Se caracteriza por su realismo y dramatismo. Destaca Gregorio Fernández, quien realiza figuras con gran carga dramática y buen estudio anatómico (“Cristo Yacente”, “La Piedad”, usadas como pasos procesionales).

2. La Escuela Andaluza

Desarrolló un estilo sereno, buscando mostrar la belleza ideal.

  • Juan Martínez Montañés: Estilo de manierismo clásico.
  • Alonso Cano: Estilo más clasicista, destacando por sus delicadas tallas de pequeño tamaño (“Inmaculada del Facistol”).
  • Pedro de Mena: Sus figuras transmiten mayor movimiento (“Inmaculada Penitente”).

3. La Escuela Murciana

Se desarrolla durante el siglo XVIII. Destaca el maestro Francisco Salzillo, con una gran influencia italiana presente en sus figuras bellas y delicadas que muestran gran movimiento y color (“La Oración en el Huerto”).

La Pintura Barroca Italiana

A finales del siglo XVI se imponen en Italia dos corrientes pictóricas principales: el Naturalismo y el Clasicismo, junto al Barroco Decorativo.

Caravaggio y el Naturalismo

Tres rasgos estilísticos del naturalismo:

  1. Gran interés por la representación de la realidad.
  2. Efecto de iluminación denominado tenebrismo.
  3. Importancia de los temas religiosos, junto a la pintura de género y el bodegón.

La pintura naturalista se desarrolla gracias a Caravaggio, con un estilo muy personal y una pincelada acabada y brillante. Sus obras presentan violentas iluminaciones (tenebrismo), colores cálidos y composiciones diagonales con forzados escorzos que expresan profundo dramatismo. Sus principales obras son de temática religiosa con tratamiento original: “La Vocación de San Mateo”, “Muerte de la Virgen”.

El Clasicismo (Escuela Boloñesa)

Se basa en la defensa de la formación intelectual y el oficio de los pintores. Es una corriente paralela al naturalismo, cuyos mayores representantes son la familia Carracci, fundadores de la escuela boloñesa. Surge la idea de la “realidad corregida”, buscando superar la belleza de la naturaleza por medio del arte, resultando en una pintura equilibrada y serena.

Aníbal Carracci es el autor más importante, pintando formas grandiosas y de notable dramatismo (“Bóveda del Palacio Farnesio de Roma”).

Barroco Decorativo

Corresponde a la plenitud barroca durante todo el siglo XVII y se empleaba para la decoración de bóvedas.

Características

  • Representación de arquitecturas y perspectivas fingidas usando el sotto in sù y el trampantojo.
  • Escenas de gran dinamismo.
  • Potencial visual y teatralidad.

Autores destacados fueron Giovanni Batista Gauli (“La Adoración del Nombre de Jesús”), Pietro da Cortona y Andrea Pozzo.

La Pintura Flamenca: Rubens y Van Dyck

La pintura flamenca, originaria del Sur de los Países Bajos (Flandes, católica y aristocrática), presenta las siguientes características:

  • Pintura colorista.
  • Escenas de gran dinamismo y agitación.
  • Teatralidad mediante luz brillante.
  • Temática variada: mitología, religión, género, naturalezas muertas y retratos.

Pedro Pablo Rubens

El autor más destacado, con gran formación italiana y elevada posición social (trabajó en la corte de Madrid). Organizó un gran taller.

Características de Rubens

  • Pincelada suelta.
  • Colores cálidos.
  • Composiciones abiertas y dinámicas.
  • Exaltación anatómica.

Su pintura es aparatosa y efectista, transmitiendo lujo y riqueza. Trabajó gran variedad de géneros (“Adoración de los Reyes Magos”, “El Jardín del Amor”, “Las Tres Gracias”).

Anton van Dyck

Alumno de Rubens. Pintó figuras esbeltas y delicadas, con composiciones serenas que crean conjuntos armoniosos. Fue un extraordinario retratista, llegando a trabajar en la corte de Carlos I de Inglaterra.

La Pintura Holandesa: Austeridad y Realismo

Característica del norte de los Países Bajos, que mantenía una religión calvinista.

El arte holandés está dominado por la austeridad y el aniconismo, reforzando la tradición nórdica. Sus características son:

  • Apego a la realidad.
  • Interés por el estudio de la Luz.
  • Temática profana: paisaje, retrato privado y corporativo, y bodegones.

Autores Holandeses Destacados

Frans Hals

Con una pincelada larga y deshecha de gran colorido, fue un soberbio retratista, considerado el creador del retrato corporativo.

Rembrandt van Rijn

Pintor de Leiden, uno de los artistas más importantes de la historia de los Países Bajos. Aprovechó su matrimonio con una mujer de buena posición social para pintar gran cantidad de obras, adentrándose en la vejez hacia un arte espiritual e introspectivo.

Características de Rembrandt

  • Pincelada larga, deshecha y empastada.
  • Uso de luces doradas creando intensas penumbras.
  • Gama cromática reducida.
  • Figuras y composiciones de gran realismo.

Sus cuadros transmiten serenidad y silencio, logrando que las expresiones capten la psicología profunda de sus personajes, haciéndolo uno de los más sublimes retratistas. Temas: paisaje, bodegón, asuntos bíblicos y, sobre todo, el retrato (“La Lección de Anatomía del Doctor Tulp”, “La Ronda de Noche”).

Johannes Vermeer

Pintor de Delft con una pincelada rica en pasta y un toque más corto y preciso. Emplea la iluminación natural y un personal colorismo con un juego entre azules y amarillos. Sus figuras y composiciones muestran un extraordinario realismo capaces de transmitir una apacible cotidianidad. Se especializó en cuadros de pequeño formato.