El Modernismo: Rubén Darío y Delmira Agustini
El Modernismo surge en Latinoamérica hacia 1880, encabezado por figuras como José Martí y Rubén Darío. Este movimiento se rige por la búsqueda de la belleza absoluta y la perfección formal de la obra de arte. Sus raíces se encuentran en la tradición romántica, simbolista y parnasiana de la literatura francesa, estadounidense, italiana e inglesa, fuentes que propiciaron la renovación del léxico, el ritmo, la métrica y la estética.
Características principales
- Romántico: Descontento ante la vida, culto a la muerte, soledad, melancolía, nocturnidad, misterio, imaginación y fantasía.
- Parnasianismo: Búsqueda de la perfección formal, evocación de la antigüedad, culturalismo, mitos, exotismo y la idea del «arte por el arte».
- Simbolismo: Sugestión, efectos musicales, expresión de un mundo interior a través de símbolos y creación de una literatura para los sentidos.
Temas y estética
Los temas recurrentes incluyen la desazón romántica, el tedio, el escapismo, el cosmopolitismo, el amor, el erotismo y los temas americanos. La belleza se logra mediante imágenes visuales, color, música y efectos sonoros, utilizando metros como el alejandrino (14 sílabas) y el dodecasílabo (12 sílabas).
Rubén Darío
Nacido en Metapa, fue un poeta precoz y cosmopolita. Su obra Azul… (1888) marcó un hito al crear un mundo de hadas, princesas y objetos exóticos, rechazando la realidad burguesa. Destacan sus símbolos: el azul (color del ensueño y el arte) y el cisne (emblema de pureza y sensualidad).
- Prosas profanas: Innovaciones métricas y verbales con una evasión aristocrática.
- Cantos de vida y esperanza (1905): Expresión más sobria que aborda problemas del mundo hispánico y reflexiones existenciales.
Delmira Agustini
Una de las pocas mujeres poetas reconocidas de su época. Su obra evoluciona desde El libro blanco (1907) hasta Cálices vacíos (1913). Su poesía se caracteriza por ser evasionista y onírica, con una sensualidad que invierte los roles tradicionales y un marcado pesimismo e idealismo.
La Novela Realista
El Realismo se basa en la observación de los conflictos y actitudes de su época. Autores como Benito Pérez Galdós, Pedro Antonio de Alarcón y Juan Valera definieron este periodo.
Temas y técnicas narrativas
La novela realista abandona lo fantástico para abordar el contexto próximo:
- Realidad psíquica: Análisis de la interioridad de los personajes.
- Realidad material: Descripciones intensas y detalladas.
- Realidad social: Lucha de clases e injusticias laborales.
Se utiliza el narrador omnisciente y técnicas como el monólogo interior para profundizar en la psicología de los personajes, especialmente en los femeninos, que dejan de ser estereotipos pasivos.
El Naturalismo
Corriente encabezada por Émile Zola que se sustenta en la realidad física, donde el ambiente y la herencia determinan al ser humano. En España, Emilia Pardo Bazán fue una figura clave en su difusión y debate.
Benito Pérez Galdós
Su producción se divide en:
- Episodios Nacionales: 46 novelas que relatan los acontecimientos del siglo XIX con rigor histórico.
- Novelas contemporáneas: Ambientadas en el presente del autor, centradas en conflictos personales y sociales.
Su obra cumbre, Fortunata y Jacinta, destaca por el protagonismo inédito de sus personajes femeninos en un entorno burgués y socialmente complejo.