Origen histórico del léxico castellano hasta la actualidad
El castellano es una lengua románica, es decir, deriva del latín. Por eso, la mayoría de las palabras que empleamos con más frecuencia provienen de voces de origen latino que, a lo largo de los siglos, han ido sufriendo una evolución lingüística; se trata de los denominados vocablos patrimoniales.
No obstante, algunas de estas palabras heredadas no tienen un origen propiamente latino, sino que pasaron a este idioma por contacto con otros sistemas lingüísticos con los que el latín convivía. Es el caso del:
- Griego: obispo, palabra, cada…
- Celta: camisa, álamo…
- Ibero: arroyo, carrasca, gordo…
Las voces patrimoniales no deben confundirse con los denominados cultismos (términos como límpido, secular, frígido, septentrional, etc.), palabras en su mayor parte empleadas en el campo de las jergas científicas o humanísticas, que se incorporaron al castellano en determinados momentos históricos con especial protagonismo de lo grecolatino (por ejemplo, el Renacimiento o la Ilustración del siglo XVIII). Aunque las palabras patrimoniales son las de uso más frecuente, suponen solo una cuarta parte aproximadamente del caudal léxico del castellano. El resto del léxico se ha ido incorporando como extranjerismos o se ha forjado por medio de procedimientos de derivación o composición.
Préstamos lingüísticos en el español
Buena parte del léxico español está integrado por préstamos procedentes de otros idiomas:
- Arabismos: los más frecuentes, pertenecientes a campos como la agricultura, medicina, ciencia, astronomía, comercio u orfebrería (cero, algoritmo, azúcar, almohada…). También destacan en la toponimia (Guadalquivir, Guadalajara, Albacete, Benalmádena…).
- Germanismos: pese a la mínima influencia, conservamos sustantivos (guerra, jabón, guardia, espía, espuela) y antropónimos (Álvaro, Fernando, Ramón, Ramiro, Elvira…).
- Otros préstamos: galleguismos (chubasco, carabela), catalanismos (clavel, turrón), vasquismos (izquierda, ascua) y galicismos (medievales como bastón, batalla; e ilustrados como bayoneta, báscula).
- Extranjerismos actuales: fundamentalmente anglicismos (internet, chat, lobby, clic, sheriff), además de lusismos, italianismos, gitanismos, indigenismos americanos y latinismos (ídem, currículum, quórum).
La Generación del 98: definición y características
En 1895 estalla la guerra colonial: Cuba, Puerto Rico y Filipinas luchan por su independencia. La intervención de los Estados Unidos será decisiva: la escuadra española queda destrozada y España firma el Tratado de París (1898), abandonando lo que quedaba de su antiguo Imperio. Es el «Desastre del 98».
Ante esta crisis, intelectuales como Joaquín Costa clamaban por una regeneración del país, pidiendo «despensa y escuela». Estas ideas fueron recogidas por el «grupo de los Tres» (Azorín, Pío Baroja y Ramiro de Maeztu), quienes en 1901 publicaron un manifiesto apoyado por Miguel de Unamuno. Más tarde, se incorporarían Antonio Machado, Valle-Inclán y Menéndez Pidal.
Principales ideas de la generación
- Política: Juventud con ideas avanzadas (socialismo, anarquismo).
- El problema de España: Tema central. Defienden una «España eterna» y muestran interés por el paisaje y la vida de los pueblos.
- Intrahistoria: Interés por la vida callada de las gentes sencillas frente a la historia oficial.
- Europeización: Deseo de superar el atraso cultural y económico.
- Influencias: Admiración por Tolstoi, Nietzsche, Larra y la literatura medieval (Cid, Berceo, Manrique).
- Estilo: Voluntad antirretórica y cuidado formal.
Antonio Machado
Nacido en Sevilla (1875), Machado se formó en la Institución Libre de Enseñanza y vivió en París, donde conoció a Rubén Darío. Su vida estuvo marcada por su estancia en Soria, la muerte de su esposa Leonor Izquierdo y su exilio final en Colliure (1939).
Evolución poética
- Definición: «La poesía es la palabra esencial en el tiempo».
- Soledades (1903/1907): Modernismo intimista con influencia simbolista. Temas: tiempo, muerte, Dios y recuerdos de infancia.
- Campos de Castilla (1912): Encuentro con el paisaje castellano. Poesía más adusta, meditaciones sobre la realidad española y revitalización del romance (La tierra de Alvargonzález).
- Nuevas canciones (1924): Obra conceptual donde predominan los «Proverbios y cantares», sentencias filosóficas que reflejan las inquietudes del autor.