Misión de Jesús y Estructura de la Iglesia Católica

1. La misión de Jesús

Nuestra naturaleza humana, que por el pecado necesitaba ser sanada, fue el motivo por el cual Dios Padre envió a su Hijo único para salvarnos del pecado y para que pudiéramos conocer el amor de Dios.

Jesús hace presente el Reino

El Reino que Jesús hizo presente, de naturaleza espiritual, es la salvación de Dios.

La llamada de Jesús genera comunidad

Dios llama a cada uno para que forme con los demás una familia. Es a través de esta familia como Jesús se hace presente.

2. La Iglesia surge de la voluntad de Jesús

La familia a la que Jesús convoca es la Iglesia. Ella es el inicio y el germen del Reino en la tierra. Él quiso que quienes acogieran el Reino formaran una comunidad visible y organizada. Por eso la Iglesia es, a la vez, visible y espiritual.

Esta voluntad se deduce de muchos gestos y palabras de Jesús:

  • Eligió a doce, a los que llamó apóstoles, que significa «enviados».
  • Los hizo participar de su misión y de su poder. Él mismo los envió a anunciar el Evangelio a todo el mundo.
  • De entre ellos, otorgó a Pedro un lugar principal.
  • El día de Pentecostés envió el Espíritu Santo a su Iglesia.

3. Jesús es el maestro

Jesús era considerado un Rabí; sin embargo, sus discípulos pronto descubrieron que era un maestro singular.

  • Era cercano a sus discípulos: Fue él quien salió en su búsqueda. Convivía con ellos, comían juntos y realizaba acciones que aún hoy resultan asombrosas.
  • Daba testimonio sirviendo: Sus enseñanzas gozaban de autoridad porque acompañaba sus palabras con obras de amor. Hacía lo que decía.
  • Enseñaba con autoridad: La gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como sus escribas.
  • Mostró el verdadero sentido de la autoridad: Mostró el sentido de su autoridad desde la Cruz. «El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir».

Se situaba en el centro de su predicación

Su mensaje era muy novedoso. Él se situaba en el centro de su predicación. El propio Jesús se define como el Camino, la Verdad y la Vida.

Iluminando la verdad de la vida humana

Él toca lo más profundo del corazón humano. La fe en Jesús no aleja de la realidad, sino que permite captar su significado más profundo.

4. La Iglesia es maestra (La Iglesia hace presente a Jesús)

Cristo sigue presente entre los seres humanos en el rostro visible de la comunidad cristiana, la Iglesia. Desde su venida el día de Pentecostés, el Espíritu Santo, a través de la Iglesia, atrae a todos a Cristo.

Y participa de su misión

Jesucristo resucitado envió a los apóstoles con la misión de anunciar la buena nueva a todo el mundo. Por tanto, el depósito de la fe ha sido confiado de una vez para siempre a toda la Iglesia. Todos los fieles, cuando se adhieren firmemente a la fe en Jesucristo, acogen sin error la verdad revelada.

5. Todos los fieles participan de la misión

Todos los fieles tienen la misma dignidad cristiana y están llamados a participar de la misión que Jesús confió a la Iglesia. Cada fiel se hace «otro Cristo» y adquiere el sacerdocio común de todos los fieles.

De servir a imagen de Cristo

Se abraza con su amor a todos los afligidos por la debilidad humana. Se esfuerza en remediar sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo.

6. El Ministerio sacerdotal

Jesús instituyó el sacerdocio ministerial para que estuviera al servicio de todos los fieles.

  • Cristo es la fuente del Ministerio sacerdotal: Jesús, con los doce apóstoles, instituyó un Colegio Apostólico. Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar y para que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios.
  • El Colegio Episcopal y su cabeza, el Papa: El Colegio Episcopal es la institución formada por los obispos, sucesores de los apóstoles, presidido por el Papa, sucesor de San Pedro. El Papa es el fundamento de unidad de la Iglesia. Los sacerdotes actúan bajo la dirección de su obispo.

7. La triple misión de la jerarquía

  • Enseñar: Los obispos con sus presbíteros tienen el deber de transmitir a todos los hombres las enseñanzas de Jesús.
  • Santificar: Los obispos deben acercar los medios de salvación que ha instituido Jesucristo. Lo hacen principalmente mediante los sacramentos.
  • Gobernar: Los obispos tienen que orientar a los fieles de sus iglesias particulares en el camino de la salvación.

8. Los fieles cristianos laicos

Los laicos son los cristianos que, al incorporarse a Cristo por el bautismo, reciben el sacerdocio común de los fieles, pero no han recibido el orden sacerdotal ni pertenecen al estado religioso.

La vocación de los laicos

Su vocación es buscar el Reino de Dios ocupándose de las realidades temporales e iluminándolas según el querer de Dios.

Misión sacerdotal

Los laicos participan en la misión sacerdotal de Cristo ofreciendo su propia vida.

Misión profética

Acogen la palabra de Cristo y la transmiten al mundo con su palabra y el testimonio de su vida.

Misión real

Participan en la misión de Cristo mediante el ejercicio de las virtudes y la ayuda de la gracia.

9. La vida consagrada

La vida consagrada es un estado de vida en el que los fieles se dedican totalmente a Dios y tienden a la perfección de la caridad.

  • La vida eremítica: Los eremitas viven en soledad apartados del mundo, dedicándose a la alabanza, a la penitencia y a la oración.
  • Las vírgenes y viudas consagradas: Viven en estado de virginidad o de castidad perpetua por el Reino de los cielos.
  • La vida religiosa: Viven en comunidad, profesan públicamente los consejos evangélicos y dan testimonio de su unión con Cristo.
  • Los institutos seculares: Son fieles consagrados que buscan la perfección de la caridad viviendo en el mundo para santificarlo.
  • La sociedad de vida apostólica: Sus miembros, sin realizar votos religiosos, llevan a la práctica sus fines apostólicos y aspiran a la perfección de la caridad.

10. ¿Por qué acude a misa un católico todos los domingos?

En la celebración de la Eucaristía

  • Se actualiza el sacrificio de Jesús, fuente de salvación personal y del mundo.
  • Dios se entrega a sí mismo como don.
  • Ofrece a Dios el mejor acto de alabanza posible.
  • Se alimenta con la Palabra de Dios.
  • Se alimenta con el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
  • Se une a la comunidad cristiana.

El precepto dominical

Más que una obligación, es una necesidad interior para mantener viva la amistad con Jesús, porque ahí nos espera él personalmente.

10 falsas razones para no ir a misa

  1. No tengo tiempo.
  2. La misa me aburre.
  3. No quiero que me obliguen. Prefiero hablar con Dios de otras maneras.
  4. Mis amigos se burlarían de mí.
  5. Iré solo cuando me apetezca.
  6. No me gusta cómo habla el sacerdote.
  7. He cometido muchos pecados y no me atrevo a entrar a la misa.
  8. Hay gente que va a misa y luego se porta mal.
  9. Está pasado de moda.
  10. No entiendo nada de lo que se dice.