Se querían: estructura y características
A) Estructura externa
El texto presenta una estructura externa compuesta por ocho estrofas de cuatro versos cada una, a excepción de la primera y la última. La primera parte corresponde a las cuatro primeras estrofas y en ella el autor describe cómo los dos amantes se desean en plena oscuridad, en la noche y cuando la luz comienza a resurgir: el amanecer.
La segunda parte corresponde a la quinta, sexta y séptima estrofa y en ellas se habla del amor a plena luz, durante el día, y cuando se acerca la oscuridad, el anochecer.
Finalmente, nos encontramos con la tercera parte, que correspondería con la última estrofa, y en ella el autor enumera las sensaciones vividas por el amor pasional de los amantes.
B) Formas discursivas y organización
En el poema conocido como «Se querían», el poeta utiliza diversas formas discursivas, generalmente la descripción y la narración, para comentar las numerosas vivencias que supone el amor pasional entre dos amantes. En cuanto a la organización de las ideas, podemos dividir el texto en tres partes claramente diferenciadas.
La primera de ellas está formada por las primeras cuatro estrofas, en las que se comenta el amor carnal de los amantes en la madrugada y el amanecer. En la quinta estrofa el autor comenta que los amantes se querían de día, en la playa. Hay una personificación referente al contacto con las olas en la arena. El cielo es testigo de su amor y las imágenes se suceden con gran sensualidad.
La aurora en Nueva York: poesía de Federico García Lorca
Federico García Lorca nos presenta una visión de la ciudad como una gran urbe sumida en la desolación absoluta, donde habitan gentes esclavizadas en un infierno de oscuridad y ruidos, de cemento y rascacielos. Se trata de una descripción surrealista de la aurora en Nueva York.
El poema se puede dividir en tres partes principales.
- Versos 1-8: Descripción del amanecer en Nueva York. No solo el agua, sino también las palomas, normalmente representantes de la naturaleza, de la paz y de la inocencia, tienen un valor negativo. Son negras y chapotean en aguas sucias, parecidas a ratas, mensajeros de la muerte con intenciones hostiles. La aurora «gime» por las inmensas escaleras de los edificios y tiene que esforzarse en este ambiente tan poco natural. Busca nardos entre las aristas (otra vez referencia a la arquitectura de la ciudad). Las flores son símbolo de la naturaleza, pero estos nardos tienen la angustia dibujada.
- Segunda parte: Cambio de tema: el autor deja de describir la aurora y empieza a hablar de la gente de la ciudad. La aurora llega pero nadie se da cuenta en el caos urbano. Aquí aparece el dinero en forma metálica y animalizada que destruye la inocencia de los niños, que en Nueva York están igual de desesperados que los demás. Las monedas son insectos metálicos que taladran como máquinas a las criaturas más desprotegidas de la ciudad. El dinero, como fuerza poderosa, ha sustituido al amor e incluso al amor paternal.
- Tercera parte y desenlace: La desilusión se impone en un mundo donde no hay mañana ni esperanza posible. Queda clara una crítica feroz al capitalismo y a la falta de humanidad que el poeta encuentra en las calles de la gran ciudad. La Nueva York lorquiana es un infierno donde no hay lugar para el amor ni otros sentimientos humanos. Se habla otra vez de la luz de la aurora, que no puede oponerse a las cadenas y ruidos de la ciudad. La misma luz de la aurora está encadenada y enterrada; pierde la lucha contra los ruidos urbanos y la ciencia. Observamos un choque dramático entre naturaleza y artificio.
El poeta siente y padece por los más desfavorecidos, por las personas más vulnerables que son víctimas de las consecuencias de la crisis económica y social. Vacilan como marionetas por sus barrios, soportando su triste destino en un mundo en el que no hay sueño ni sueños. Analizando la morfología y la sintaxis del poema se puede constatar que predominan los sustantivos.
Conclusión
La aurora como poema es mucho más que una expresión de los sentimientos del poeta durante su estancia en Nueva York. Lorca utiliza sus observaciones para transformarlas en imágenes que expresan su visión personal de la ciudad y de la situación de la civilización en general.
Cernuda: un poema sencillo sobre el «te quiero»
Nos encontramos ante un poema de gran sencillez en el que el poeta manifiesta su amor con la expresión más simple y repetida por los enamorados: «te quiero».
Cernuda expresa sus sentimientos a través de distintos elementos de la naturaleza:
- Viento: elemento que se manifiesta de forma pacífica («jugueteando en la arena») pero también de forma brusca («iracundo como órgano tempestuoso», comparación).
- Sol: elemento que dora los desnudos cuerpos juveniles tendidos en la playa (sensualidad) y que sonríe (personificación) ante la inocencia de los jóvenes.
- Nubes: se caracterizan por la melancolía y la tristeza («frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas», metáfora).
- Plantas: se presentan como «leves criaturas transparentes que se cubren de rubor repentino», haciendo referencia con ese «rubor» al rocío.
- Agua: presenta dos polos opuestos: el de la «vida luminosa» y el del «fondo de sombra». Se establece una antítesis entre la luz y la oscuridad, el exterior visible y lo que permanece oculto en el interior.
Finalmente, el poeta sigue diciendo «te quiero» con miedo, con alegría, con hastío, con terribles palabras. Ama no solo con la vida sino también con la muerte; más allá del amor, con el olvido. El texto sugiere los distintos sentimientos que el amor puede provocar, a menudo antitéticos: serenidad y alteración; inocencia y sensualidad; alegría, frescura, melancolía y tristeza; luz y oscuridad. Para ello, el poeta se sirve de diversos elementos de la naturaleza. Los recursos más frecuentes en el poema son las metáforas, los paralelismos y las anáforas.